En general, la asamblea nacional logró eliminar los privilegios de las clases más altas, las sociedades de funcionarios y las provincias. Se enfrentó entonces con la tarea de crear nuevas estructuras políticas, legales y administrativas. La estructura ideológica para esta tarea fue enunciada por los que prepararon la Declaración de los Derechos del Hombre, aprobada el 27 de agosto de 1789.
Crear la constitución tomó dos años. Al cabo de este tiempo, el gobierno se había reorganizado, la Iglesia desposeída de sus tierras y los derechos de los franceses se habían definido con mayor claridad.
La guerra (franco- prusiana) transformó la revolución. Con la guerra vino el fin de la monarquía y la constitución. También vino el terror y la dictadura. Francia se convirtió no sólo en la cuna de la revolución, sino también en exportadora de ideas revolucionarias. Finalmente, bajo la tensión y las emociones de la guerra, Francia se convirtió en una nación-estado unificada.
Napoleón fue derrotado finalmente en Waterloo el 18 de junio de 1815 y tres días después, abdicó por segunda vez. La era de la Revolución y Napoleón habían finalizado.