El PNE 01-06 aborda la preocupación ambiental desde la introducción general, cuando explica la necesidad de replantear las tareas de la educación para que "contribuya a construir el país que queremos: la nación plenamente democrática, con alta calidad de vida, dinámica, orgullosamente fiel a sus raíces, pluriétnica, multicultural y con profundo sentido de la unidad nacional, a la que se adhiere el Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006; un país en el que se hayan reducido las desigualdades sociales extremas y se ofrezca a toda la población oportunidades de desarrollo y convivencia basadas en el respeto a la legalidad y el ejercicio real de los derechos humanos, en equilibrio con el medio ambiente."
La primera parte del programa hace un análisis del contexto en que surge el programa. Comienza examinando las cuatro grandes transiciones de México (demográfica, social, económica y política). Enseguida argumenta las grandes líneas del pensamiento educativo propuesto y describe las características actuales del sistema educativo. Finalmente plantea un horizonte al 2025 para la visión estratégica, así como una primera etapa al 2006 y algunos elementos de evaluación y seguimiento. Éste último punto, que propone un Sistema Nacional de Indicadores, me parece sumamente interesante por motivos que no abordaré aquí, pero que no quiero dejar de resaltar por la trascendencia que tiene para el futuro y la necesidad de que la sociedad civil se involucre activamente en su definición.
En esta primera parte, la "afectación al medio ambiente" se señala inicialmente como una consecuencia de las dinámicas demográficas generadas por los cambios en la estructura de edades y en la configuración territorial de los asentamientos humanos. La problemática ambiental se describe brevemente con indicadores sobre suelo, agua, bosques y contaminación:
"Los cambios en los asentamientos humanos están teniendo consecuencias importantes en el uso de los recursos naturales y en el medio ambiente. En los últimos 30 años, la población del país se ha duplica-do, y el consumo de bienes y servicios, en términos reales, se ha triplicado. Esto ha modificado profundamente nuestra relación con el entorno natural. De acuerdo con lo que señala el Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006, la situación presenta desde hace tiempo signos alarmantes. El país pierde anualmente 600 mil hectáreas de bosque, la mitad de sus cuencas hidrológicas están sobreexplotadas, las selvas tropicales han disminuido 30% en los últimos 20 años y, en algunas de las ciudades más grandes, la contaminación del aire y del agua alcanza, con frecuencia, niveles perjudiciales para la población."
Las implicaciones del desafío ambiental para la educación en general se describen así:
"También será preciso encontrar nuevas vías para que la educación juegue un papel más relevante en la promoción de una cultura ambiental, asentada en la valoración del medio ambiente y los recursos naturales; en el fomento de una investigación científica y un desarrollo tecnológico que influyan en el conocimiento y la mejora de las condiciones ambientales, así como en el aprovechamiento sustentable de nuestros recursos; y en el afianzamiento de la responsabilidad que tenemos de proteger nuestro medio ambiente como patrimonio de las futuras generaciones."