Claro que toda pérdida de peso puede ser recobrada posteriormente por malos hábitos de alimentación, de ahí que se recomiende cambiar estos hábitos. Muchas veces alguien tiene apetencias irracionales por una carencia de minerales que sobrevino por no prestar atención a una alimentación integral. La cura reconstituyente de polen provee al cuerpo de todos los minerales y oligoelententos. Contribuye a mantener el peso logrado con la cura de savia y zumo de limón, no permitiendo que se produzcan sensaciones de hambre.
Para muchas personas se ha comprobado de gran ayuda llevar un diario durante la cura apuntando cada día los cambios que se están produciendo, cómo se sienten, sueños y, sobre todo, los nuevos y mejores hábitos alimenticios que se quieren introducir en la vida después de la cura.
Mucha gente afirma que no se siente capaz de cambiar sus malos hábitos. Aquí la cura se presta como ayuda casi revolucionaria, ya que rompe prácticamente de golpe con todos nuestros hábitos. Esta auto confianza de poder cambiar y renunciar voluntariamente es una base importante para seguir una vida más sana después.
En muchos casos el problema de sobrepeso tiene su origen en un exceso de apetencia anímicas, o sea, «como porque siento un vacío interior», frustración debido a la falta de afecto, de valores de reconocimiento por los demás, de inseguridad, nerviosismo, etcétera. «Comiendo, intento rellenar este vacío.»
La cura no funciona solamente a nivel físico sino que también purifica, eleva y refuerza a nivel mental y emocional; ya sabemos que todo nuestro ser va interrelacionado.
Por lo tanto, para solucionar el problema de sobrepeso en sí, convendría decidirse firme y conscientemente, ya durante la cura, de ir introduciendo formas de alimentación y vida más sana, integrales y satisfactorias; hacer algo de deporte, andar a pie cada día; y procurar no reaccionar con cualquier frustración, enfado o malestar, llevándose algo de comida o bebida a la boca. Es entonces que podremos comprobar si sólo se han ensanchado nuestros pantalones o también nuestra consciencia.