El azúcar blanco, refinado e industrializado, está totalmente exento de vitalidad cuando llega a nuestra mesa. Con un 0% de vitaminas y minerales, el organismo necesita para su absorción sustancias esenciales, como calcio, vitaminas del grupo B, proteínas, etcétera.
Por tanto, es muy recomendable para la salud sustituir el azúcar refinado por edulcorantes naturales, que no sólo no “chupan” del cuerpo sustancias elementales, sino que te aportan minerales, vitaminas y enzimas. Muchas enfermedades dentales, intestinales, de los huesos, y otras más, se originan por un exceso de alimentos refinados y desnaturalizados que podrían fácilmente ser evitados con una alimentación más consciente y sana.