La gente lee cada vez menos desde que están cada vez más solicitados por los mass media audiovisuales. Hoy, hasta la gente instruida confiesa que lee menos porque se siente cada vez más solicitada por la imagen. En la actualidad, de alguien que está al corriente se dice que tiene vista, pues la vista es hoy el sentido más solicitado. La imagen es de fácil comprensión y accesible a todo el mundo. En su inmediatez reside su fuerza y también su peligro. La foto de Vietnam despertó en todas partes el horror y el odio a la guerra, evocación infinitamente más intensa que las docenas de páginas que hubieran podido escribirse sobre ese tema.
Al dirigirse a la sensibilidad, la foto está dotada de una fuerza de persuasión, conscientemente explotada por los que la utilizan como medio de manipulación.
Los publicitarios emplean a psicólogos para estudiar las reacciones de la persona frente a la publicidad. Algunos habían concebido una publicidad diabólica, intercalada. Esas imágenes subliminales fueron prohibidas como inmorales pues significaban la violación de la personalidad humana.
En 1976 se celebraron los 150 años de la invención de la foto. Se inició modestamente como medio de auto representación. Al poco tiempo, se convirtió en una industria omnipotente que se infiltró por todas partes. Como medio de reproducción, la foto ha democratizado la obra de arte, volviéndola accesible a todos. Al mismo tiempo ha cambiado nuestra visión del arte. Ha ayudado a que el hombre descubra el mundo desde nuevos ángulos; ha suprimido el espacio. Sin ella, jamás hubiésemos visto la superficie de la luna. Pero también desempeña un papel peligroso como manipulador para crear necesidades, vender mercancías y modelar pensamientos.
La foto ha sido el punto de partida de los mass media. Sin ella no hubiesen existido ni el cine ni la tele. El inventor, Nicéphore Niépce, realizó desesperados intentos para promover su idea. Sólo obtuvo fracasos y murió en la miseria. Hoy poca gente conoce su nombre, pero la foto ha llegado a ser el lenguaje más corriente de nuestra civilización.