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Los cleavage políticos en la historia contemporánea española - Los partidos socialistas

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Creative Commons Apuntes de Manuel Navas Escribano Patatabrava.com: www.patatabrava.com, el portal de los universitarios. - 15 de Abril de 2006
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11. Los partidos socialistas
Partido socialista obrero español

Fundado en Madrid el 2 de mayo de 1879, aunque no celebró su primer congreso hasta agosto de 1888. El primer núcleo socialista marxista español se formó en la Federación Regional Española de la AIT a partir de la llegada a Madrid de Paul Lafargue, yerno de Marx (diciembre 1871). El enfrentamiento entre aliancistas (bakuninistas) y socialistas (marxistas) en el seno de la federación culminó con la expulsión de la minoría socialista (2 junio 1872). Este grupo, dirigido por José Mesa, Pablo Iglesias, los hermanos Mora, Luis Castillón, Pagés, Sáenz, Calleja y Pauly, fundó la Nueva federación española (7 julio 1872), llamada madrileña, que fue reconocida por el consejo de Londres de la AIT y por el congreso de La Haya (setiembre 1872). Los socialistas españoles, a través de la revista La emancipación, dirigida por Iglesias, Mesa y Lafargue, publicaron por primera vez en español el Manifiesto comunista (1872) y otras obras de Marx y Engels.

A partir de 1874, los socialistas tuvieron que actuar en la clandestinidad y lograron concentrarse en la Asociación del arte de imprimir de Madrid. José Mesa, desde París y Londres, mantuvo el contacto de los socialistas españoles con los principales teóricos y políticos marxistas e informaba de las actividades de las organizaciones obreras de Europa. La influencia de Mesa sobre Jules Guesde aproximaría el socialismo guesdista y el español. El 2 de mayo de 1879, los socialistas de Madrid se constituyeron en agrupación socialista de España y decidieron redactar una declaración de principios, un programa y unos estatutos, de acuerdo con las líneas generales del marxismo.

La agrupación, que decidió llamarse Partido Socialista Obrero Español (PSOE), estaba formada por unos 900 miembros, concentrados en Madrid, Barcelona y Guadalajara, y estaba dirigida por Iglesias, Vera, García Quejido, Mesa, etc. El crecimiento del PSOE fue lento y dificultoso, pese a que el gobierno Sagasta había reconocido su legalidad (febrero 1881). En enero de 1886, con motivo de las discusiones sobre el carácter que debía tener el portavoz oficial del partido, el semanario El socialista (aparecido el 12 marzo 1886), un sector encabezado por Vera se opuso a Iglesias, que pretendía concentrar las críticas más duras sobre los partidos republicanos, y abandonó el PSOE (Vera volvería a él en 1892). En 1887, los socialistas tenían 28 agrupaciones, de ellas 15 en Cataluña, y un año después celebraron su primer congreso, en Barcelona (23-25 agosto 1888).

Ese mismo año, los socialistas, que controlaban más de cuarenta agrupaciones sindicales, decidieron unificarlas y constituir la Unión General de Trabajadores (UGT), central sindical que siempre estuvo íntimamente ligada al partido (13-14 agosto 1888). García Quejido, miembro del comité nacional del PSOE, fue elegido primer presidente de la UGT.

A partir de 1889, los socialistas fueron perdiendo su influencia en Cataluña con el pase hacia el posibilismo de buena parte de las entidades de la Federación de las tres clases de vapor, que culminaría con la creación del Partido socialista oportunista (Barcelona, diciembre 1890). Esta pérdida fue en parte subsanada con la implantación paulatina del socialismo en Bilbao y la cuenca minera asturiana. Sin embargo, la represión dificultaba el progreso de las organizaciones e ideas socialistas, y los intentos de participación política por las vías legales se veían dificultados por el falseamiento sistemático de los resultados de las elecciones.

En el II congreso del partido (Bilbao, agosto 1890) se había decidido participar en las luchas electorales presentando candidatos allí donde hubiese agrupación socialista. Ese mismo año el PSOE había convocado a todos los trabajadores a manifestarse el Primero de mayo en solicitud de la jornada de 8 horas y como muestra de solidaridad con las reivindicaciones obreras mundiales: en Madrid, el PSOE y la UGT reunieron a más de 20.000 trabajadores.

La participación electoral de los socialistas iba progresivamente aumentando (1.500 votos en 1891; 14.000 en 1896, de ellos 3.000 en Madrid); sin embargo, eran insuficientes para conseguir una representación en las cortes. En los últimos años del siglo XIX, la actividad del PSOE fue intensa (participación en las campañas de protesta contra las guerras coloniales, contra los procesos de Montjuïc, dirección de numerosas huelgas, etc.), lo que hizo aumentar considerablemente la fuerza del partido (35 agrupaciones en 1892, 70 en 1899, 82 en 1902) y de la UGT (4.000 afiliados en 1890, 26.000 en 1900). Por estos años ingresaron en el partido conocidos intelectuales (Besteiro, Unamuno, Núñez de Arenas) y surgieron grupos más o menos influidos por las ideas socialistas.

A principios del siglo XX, el PSOE participó activamente en numerosos conflictos sociales (ola de huelgas de 1899-1902) y consiguió formar importantes núcleos en las principales zonas industriales y mineras del país, a excepción de Cataluña (en 1902, el 80% de los afiliados eran obreros industriales o mineros, y el 19%, campesinos). El escaso éxito de los candidatos socialistas en las elecciones, pese al claro aumento de votos, provocó frecuentes controversias, entre un sector, partidario de formar candidaturas conjuntas con los republicanos (García Quejido, Vera, etc.), y la dirección del partido (Iglesias).

Tras su participación en los hechos de la Semana trágica, en 1910 el PSOE decidió colaborar en las elecciones con los grupos republicanos, constituyéndose así la conjunción republicano-socialista que proporcionaría al partido la entrada en cuarenta municipios, dos diputaciones provinciales (Madrid y Vizcaya) y en las cortes (Pablo Iglesias diputado por Madrid). Las actividades de los socialistas fueron diversificándose con la creación de casas del pueblo, centros obreros, la Escuela nueva (fundada en 1910 por Núñez de Arenas, Araquistain y Vera), participación en el Instituto de reformas sociales, etc.

A partir de 1914,el encarecimiento del coste de la vida y la represión de que era objeto el Movimiento Obrero llevó a la directiva del PSOE y de la UGT hacia un acercamiento con el anarcosindicalismo (CNT), que culminó con el pacto de alianza revolucionaria CNT-UGT (20 noviembre 1916) y con la huelga general de veinticuatro horas del 18 de diciembre de 1916. Esta huelga fue el antecedente de la que en agosto de 1917 declararían las dos grandes centrales sindicales en plena crisis política, social y económica del país. El comité de huelga, formado por los socialistas ugetistas Besteiro, Largo Caballero, Anguiano y Saborit, fue encarcelado, pero nueve meses más tarde los condenados pasaban del penal de Cartagena a un escaño en las cortes, junto con Iglesias e Indalecio Prieto.

En 1918, el PSOE alcanzaba una de las etapas más importantes de su expansión: tenía 233 asociaciones, más de 14 000 afiliados,144 concejales, 6 diputados, había obtenido más de 138 000 votos en las elecciones y poseía 14 órganos de expresión (un diario -El socialista- y 13 semanarios). La UGT agrupaba a más de 89 000 federados. Pero una serie de factores de tipo político y organizativo (la escasa preparación marxista de sus dirigentes, la desaparición de la discusión política interna y de la formación ideológica, la burocratización del aparato del partido y de la UGT, la sobrevaloración de los éxitos electorales, etc.), unidos al alto grado de represión y a la reacción ante el izquierdismo de los anarcosindicalistas, hicieron derivar al socialismo español hacia prácticas reformistas.

El PSOE fue evolucionando hasta convertirse en un típico partido socialdemócrata, más atento a la lucha economicista y parlamentaria que a la lucha de clases. El partido fue uno de los miembros más relevantes de la II Internacional, y el propio Iglesias participó en numerosos congresos internacionales. Como reacción ante este reformismo surgió en el socialismo español un sector revolucionario que, atraído por el éxito de la revolución rusa y por la obra de Lenin, obligó a la convocatoria de un congreso extraordinario del partido en diciembre de 1919. El congreso rechazó el ingreso en la III Internacional. Disconformes con este resultado (abril 1920) abandonaron el partido gran parte de las Juventudes socialistas, que fundaron el Partido Comunista Español. En un segundo congreso extraordinario (junio 1920), los probolcheviques lograron imponerse y consiguieron la adhesión a la Internacional comunista. Para confirmar esta adhesión fueron enviados a Moscú dos observadores (Daniel Anguiano y Fernando de los Ríos). En el tercer congreso extraordinario (abril 1921), los contrarios a la III Internacional (dirigidos por Iglesias, Besteiro, Saborit, etc.) se impusieron por 8.808 votos, frente a 6.025 de los procomunistas. Esta minoría, entre la que se encontraban buena parte de la dirección y los principales dirigentes obreros de Vizcaya (García Quejido, Perezagua, Acevedo, Anguiano, Núñez de Arenas, Pérez Solís, etc.), se apartó del Partido socialista y constituyó el Partido Comunista Obrero de España.

Estas escisiones, junto con el desencanto producido por el cada vez más acentuado reformismo de la dirección del PSOE, ocasionaron una disminución radical del número de militantes, como se comprueba con la recaudación por cotizaciones ordinarias; 10.555 pesetas en 1919 y 5.520 en 1922. Lo más grave para el socialismo fue la pérdida de sus cuadros políticos y sindicales más activos en Vizcaya y Asturias.

La dictadura de Primo de Rivera sorprendió al socialismo español en un momento de crisis. La actitud de los dirigentes del PSOE fue la de salvar al partido a toda costa, para lo cual adoptaron una política conciliadora, de participación incluso en los organismos estatales (Largo Caballero, vocal del consejo de estado; entrada de socialistas en el consejo de trabajo, en el consejo interventor de cuentas, en la comisión interina de corporaciones, cooperación con los comités paritarios, etc.). Esto proporcionó al PSOE, dirigido desde la muerte de Iglesias (1925) por Julián Besteiro, una casi total libertad de actuación y expansión, de la que no gozaban ni anarcosindicalistas ni comunistas. El partido creció, pero lo hizo fundamentalmente en los sectores agrarios del centro y S del país: en 1929, Andalucía, Castilla la Nueva, Extremadura y Levante reunían el 79% de los militantes socialistas, mientras Asturias y el País Vasco sólo significaban el 8%.

Pese a la caída de la dictadura y a la crisis de la monarquía, la dirección del PSOE (Besteiro, Saborit, etc.) se opuso a la colaboración con los grupos republicanos con el argumento de que el socialismo español no debía colaborar en el establecimiento de una república burguesa. Sin embargo, en setiembre de 1930, Largo Caballero (secretario general de la UGT desde 1918), Indalecio Prieto y Fernando de los Ríos lograron imponerse y hacer participar al PSOE y a la UGT en las huelgas revolucionarias de diciembre, y ellos mismos formaron parte del comité revolucionario surgido del pacto de San Sebastián. © Planeta Grandes Obras, S.A., 1999.
Tabla de contenidos
  1. 1 - La creación del sistema parlamentario español
  2. 2 - La monarquía como forma de Estado y como forma de Gobierno.
  3. 3 - La Restauración de la monarquía liberal.
  4. 4 - La dictadura de Primo de Rivera.
  5. 5 - Los partidos monarquicos y la creación de los partidos republ
  6. 6 - El papel desempeñado por la Iglesia Católica en España
  7. 7 - El liberalismo político y la centralización estatal.
  8. 8 - El nacimiento de los nacionalismos políticos: Nacionalismo vasco
  9. 9 - El eje izquierda-derecha en España.
  10. 10 - La Confederación Nacional de Trabajo (CNT)
  11. 11 - Los partidos socialistas
  12. 12 - El comunismo
  13. 13 - La II República.
  14. 14 - Cronología
  15. 15 - Notas al pie
  16. 16 - Las instituciones republicanas.
  17. 17 - Política y Gobierno en España. El sistema político (18
  18. 18 - La Guerra Civil
  19. 19 - El Franquismo.
  1. 20 - Las Leyes Fundamentales.
  2. 21 - La dictadura franquista.
  3. 22 - La transición democratica española.
  4. 23 - Etapas: Del Gobierno Arias al Gobierno Suarez.
  5. 24 - Política y Gobierno en España. La transición política
  6. 25 - El proceso constituyente
  7. 26 - Política y Gobierno en España. El sistema electoral
  8. 27 - Las instituciones políticas de la democracia.
  9. 28 - Política y Gobierno en España. El texto constitucional y la f
  10. 29 - Las Cortes Generales
  11. 30 - Notas al pie
  12. 31 - Las funciones parlamentarias.
  13. 32 - Política y Gobierno en España. El Gobierno. Juan Montabes
  14. 33 - El Gobierno: notas al pie
  15. 34 - Las funciones del Gobierno
  16. 35 - La estructura territorial del Estado.
  17. 36 - Política y Gobierno en España. El Estado de las autonomías
  18. 37 - Bibliografia
Autor y licencia de 'Los cleavage políticos en la historia contemporánea española - Los partidos socialistas'
Manuel Navas Escribano Patatabrava.com: www.patatabrava.com, el portal de los universitarios. Extraído de: http://www.patatabrava.com/apunts/documents/pei.zip

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