Motivos de la crisis del régimen franquista.
ü Pese a que el franquismo era una dictadura, evoluciona a lo largo del tiempo (una cierta tolerancia o relajación), no es por tanto monolítico, sino que demuestra una cierta capacidad de adaptación, pero llega un momento que es incapaz de conectar y adaptarse a las nuevas demandas sociales. Por tanto,: incapacidad de adaptarse a las demandas de la nueva sociedad y incapacidad de adaptarse a los cambios.
ü Los finales del franquismo coinciden con una crisis económica mundial y una regresión (la del petróleo de 1973).
ü Existencia de sectores sociales que apoyaban al franquismo que por su propio interés, ven necesario la llegada de la democracia y acabar con el aislacionismo internacional (para ser miembro de la CE es preciso una democracia formal).
ü El propio entorno internacional que no miraba con buenos ojos la pervivencia del franquismo (era la última dictadura de Europa occidental).
ü La ideología franquista era retrógrada, no se adaptaba a la realidad social.
ü Los problemas internos dentro del mismo franquismo.
ü El papel de la oposición anti franquista que se expresaba de múltiples formas (el Movimiento Obrero –CCOO fundamentalmente-, el mundo estudiantil, sectores de partidos desde la clandestinidad, sectores periféricos, sectores de la Iglesia.
Conceptos en la teoría de la transición.
La transición se inicia con la muerte del dictador Franco el 20 de noviembre de 1975. A partir de ahí, se ve claro que las cosas deben cambiar. Por una parte la oposición quiera imponer la agenda política y por otra parte dentro del propio régimen existen disidencias y corrientes variadas sobre lo que debe suceder tras el dictador.
Tal y como estaba previsto (por Franco), Juan Carlos asume la Jefatura del Estado. Durante los años 1974-75-76 se producen un conjunto de posiciones tanto de la oposición como del propio régimen. Genéricamente se pueden señalar tres grandes bloques:
ü Continuistas: los sectores más retrógrados del régimen
ü Reformistas: sectores procedentes del régimen pero con deseo de cambiar algunas cosas.
ü Rupturistas: engloba a toda la oposición y apuestan por un nuevo régimen democrático.
Dentro de estas tres posiciones existen 6 grandes políticas:
|| || I || II || III || IV || V || VI ||
|| Continuistas (C) || C || C || r || r || R || R ||
|| Reformistas (r) || R || r || C || R || r || C ||
|| Rupturistas (R) || r || R || R || C || C || r ||
Según el profesor, dentro de estos tres grupos existen unos que podían llamarse gradualistas y otros maximalistas. Los gradualistas son los del seyn y los maximalistas los que optan por ruptura (a la izquierda) o el continuismo (a la derecha).
Desde luego él es un gradualista y por eso pone el acento en que esos son los buenos y los otros los malos (extrema derecha) o cuanto menos los utópicos. Pero existe otra lectura refiriéndonos a la oposición: los gradualistas en aras al pragmatismo político (y como se demostró posteriormente en aras a sus propios intereses), negociaron (¿en nombre de quien?) engañando a los miles de trabajadores, estudiantes represaliados por su lucha antifranquista (despidos, expulsiones, cárceles, comisarías, torturas incluso muertos) y que sin lugar a dudas estaban por la ruptura, por la república y por la exigencia de responsabilidades al aparato franquista. Esos sectores gradualistas (la izquierda pija actual), además traicionaron a las decenas de miles de muertos que provocó el levantamiento militar del Franco, los centenares de miles de personas exiliadas y las miserias de una posguerra. Lejos de alabar su labor, quizás algún día la historia pida responsabilidades.
Sea como sea, los reformistas del régimen impusieron dos condiciones claves papara negociar y que la oposición democrática aceptó a pies juntillas: la no exigencia de responsabilidades y el no cuestionamiento de la monarquía. Todo ello sin hacer referencias a las concesiones que se hicieron a nivel internacional (fundamentalmente a los EEUU, recordar en este sentido que Santiago Carrillo -Secretario General del PC- aceptó implícitamente que España ingresara en la OTAN, o las bases militares norteamericanas).
En resultado fue que todo el aparato franquista (con sus jueces, sus torturadores, sus policías sus generales, su Iglesia) quedó intacta, que Juan Carlos quedó aceptado como Rey de España (tal y como quería Franco). Habrá que profundizar si el lo sustancia no quedó realmente todo “atado y bien atado” como dijo el dictador. Todo por un “plato de lentejas”. Al hilo de las responsabilidades franquistas viene a cuento las declaraciones de Felipe González contrario a la extradición del dictador Pinochet a España por considerar que eso era una ingerencia, de hecho con estas declaraciones demostraba su coherencia ¿cómo exigir responsabilidades a miembros de un aparato dictatorial si en España se aceptó no exigirlas?.
En fin, las tesis que finalmente resultaron vencedoras (en realidad no habían otras en la mesa de negociaciones), fue la reforma.
El clase se definieron las 6 posiciones políticas según el siguiente esquema:
I El núcleo duro del franquismo o bunker
II Continuistas que agrupan buena parte del franquismo
III Reformistas “aperturistas” (franquistas del tipo Fraga y agrupados posteriormente en Alianza Popular -AP-)
IV Reformistas pero con voluntad abierta de dialogar y llegar a la ruptura pactada (en realidad son provenientes del aparato franquista, así Suárez y posteriormente se agruparon en la Unión del Centro Democrático -UCD-).
V Rupturistas que abogan por la reconciliación nacional. Agrupa a los sectores más importantes de la oposición (PSOE, nacionalistas, PC).
VI Maximalistas. Son minoritarios. Grupos de extrema izquierda y de extrema derecha.
Rizando el rizo se habla (para ocultar vergüenzas) de ruptura pactada o de reforma pactada. En realidad es pura y llenamente una reforma.
Los franquistas estaban divididos entre continuistas (la ortodoxia franquista inviable, si bien dentro de este bloque algunos hablaban de cambiar algo, abrir el régimen como Arias Navarro, pero no eran creíbles) y los reformistas (también con distintas intensidades), que si bien no tenían claro exactamente hacia donde ir ni su ideología, si que estaban dispuestos a avanzar hacia unas nuevas instituciones, creían que la represión no era la solución definitiva por lo que eran proclives a pactar con la oposición política (son los que se situarían en el grupo IV y quedarían unidos con los del grupo V en tener en común el miedo a una nueva guerra civil).
En la oposición también existían diferencias pero como ya se ha dicho, la mayoría optaba por pactar la reforma con Suárez.
Para argumentar la “bajada de pantalones”, el profesor dice que la oposición fracasó en su intento de boicotear el referéndum de la Ley de Reforma Política que propuso Suárez. En realidad como dice el nada sospechoso de maximalista Raul Morodo, (del ala moderada del Partidos Socialistas Popular -PSP- que posteriormente se integró en el PSOE) la oposición fue de palabra, pero no hizo prácticamente nada para potenciar ese boicot (claro salvo las inocentes y utilizadas bases de los partidos clandestinos que si se creyeron el boicot. Lo mismo sucedió con una Huelga General que también fracasó (¡como no!, de los que estaban empeñados en la negociación, ni socialistas ni liberales, tenían ninguna incidencia entre los trabajadores, tan solo el PC, grupos catalogados de extrema izquierda (OIC, LCR, MC; PT, ORT, AC, etc) y las CCOO y estos si bien formalmente todavía mantenían el espíritu antifascista, las vacilaciones eran en esos momentos demasiado grandes como para impulsar consecuentemente la huelga, no obstante cabe decir que, fundamentalmente en las zonas industriales tuvo una incidencia considerable).