Encuadre: la caza
Iniciamos el tema 7 del programa "Estrategias de abordaje inmediato". Con ello vamos a entrar en la zona pantanosa de los encuentros con sujetos directamente implicados, pero antes haremos una breve reflexión sobre el carácter estratégico del trabajo de investigación periodística comparándolo con la caza deportiva.
Antes de ponerse a escribir, la IP sigue un proceso muy parecido al de la caza. El buen profesional es el que cobra las mejores piezas en el menor tiempo y con el menor derroche posible de fuerzas y municiones. Esto requiere seguir una serie de técnicas que se pueden parangonar con las de la caza deportiva, y su enunciación nos va a servir de introducción para el tema de hoy.
Veamos qué es lo que hacen los cazadores, paso a paso:
· 1º. Detectan la especie (tema) y la pieza (objetivo) y acotan el territorio (hip.)
· 2º. Búsqueda (documentación)
· 3º. Elección de la técnica y las armas (decisión de métodos [pesquisa, señuelo, infiltración, evidencia], medios y formatos)
· 4º. Acecho (rastreo de fuentes, recopilación de datos)
· 5º. Acoso (planificación del abordaje)
· 6º. Alcance (verificación de datos; confirmación de la hipótesis)
· 7º. Captura (confrontación [testigo], elaboración de conclusiones)
· 8º. Descuartizamiento (estructura definitiva del reportaje; provecho y desecho)
· 9º. Oreo (nevera; reflexión)
· 10º. Cocina (redacción)
En teoría (y creo que en la práctica también) nos encontramos a mitad del camino: en la fase de acoso, planificando el abordaje. De esto empezamos a hablar la semana pasada con las fuentes primarias, y seguiremos hablando después, en esta misma clase.
Antes, veamos algunas consideraciones sobre la actitud del cazador que nos serán útiles en el trabajo de investigación.
Para todo cazador es muy importante saber de dónde soplan los vientos. Has de procurar que la pieza no te descubra antes de que te dé tiempo a disparar. Por la misma razón vuelvo a insistir en la cuestión del sigilo. El sujeto principal de la investigación no se ha de enterar de que lo estamos investigando hasta que nos presentemos ante él (en compañía de un testigo) para confrontar las acusaciones que hemos acumulado.
También para el investigador es importantísimo estar al corriente de los vientos de la actualidad periodística. Si por estar muy enfrascado en una investigación dejas de leer diarios y revistas, te olvidas de escuchar la radio y de seguir los informativos de tv, te puedes llevar más de una sorpresa: puede haber una noticia, una sola, que te obligue a cambiar por completo el curso de tu investigación (caso Puigneró) Si, por el contrario, te enteras de la noticia en cuanto ésta se produce, tienes una ocasión de oro para poner a disposición de cualquier medio el reportaje, si llevas bastante avanzada la investigación. Y, en todo caso, saber lo que está pasando te permite reconducir las líneas de tu investigación.
Estrategias de abordaje
Una vez identificado y conocido el enemigo (lo que hemos llamado "objetivo" de la IP), hay que estudiar la forma de darle alcance, de "machacarlo".
¿Por dónde hay que empezar?
Los detectives, como buscan un culpable, lo primero que se preguntan es: "¿A quién beneficia el crimen?" Los periodistas investigadores, como buscan la verdad, lo primero que se preguntan es: "¿A quién perjudican las actividades del objetivo?"
Esto nos lleva a la identificación de las llamadas fuentes de abordaje inmediato: por lo general se trata de aquellas personas o entidades que al hablar de fuentes identificamos como "sujetos pasivos" del hecho investigado. Ya las hemos mencionado otras veces como afectados o víctimas, ya sean anteriores o actuales, y ya dijimos que son las primeras que hay que contactar.
A ellas vamos a dirigir nuestra primera técnica de investigación, que se llama PESQUISA. Consiste en abordar directamente a las fuentes para interrogarlas de acuerdo con un cuestionario planificado.
Este abordaje se hace normalmente siguiendo el proceso de selección de fuentes que estudiamos en la clase anterior y mediante la técnica de ENTREVISTAS. Fijáos que no se trata de la clásica entrevista periodística para publicar como tal, sino de algo más parecido a un interrogatorio policial o judicial, destinado a establecer claramente los hechos investigados y su autoría. Probablemente lo habéis estudiado en la asignatura de "Géneros" como la entrevista destinada sólo a obtener información. Remitiros a los apuntes de primer curso para refrescar el tema.
Cuando el objetivo es un colectivo tipificado (lo que hemos identificado como "casos variados") hay que aplicar otra técnica, que sigue siendo pesquisa: las ENTREVISTAS EN PROFUNDIDAD, más destinadas a obtener "relatos" que simple información. Aquí el cuestionario (que no es tal, sino lo que los científicos sociales llaman "guía de entrevista") es más abierto y se planifica para obtener del sujeto impresiones, emociones, sentimientos y opiniones que acompañen e ilustren su relato de determinadas experiencias. El uso de esta técnica viene condicionado también por la estructura que se le quiera dar al reportaje en su fase redaccional: es la técnica más apropiada para el reportaje novelado (tipo Nuevo Periodismo).
Y una tercera posibilidad de pesquisa. Cuando los implicados son muy numerosos y están a nuestro alcance, la mejor manera de abordarlos es un interrogatorio colectivo que consiste en que den respuesta a una o varias ENCUESTAS, que después habrá que analizar cuidadosamente y convertirlas en resultados tangibles de cara a la investigación.
Cuando las pesquisas son insuficientes para obtener testimonios de primera mano, se aplica un segundo tipo de estrategia: lo llamaremos SEÑUELO porque se parece a la técnica de caza que utiliza un ave apetitosa para atraer hacia una trampa a la presa que se quiere cobrar; es la misma técnica que utilizan la mayoría de los pescadores de caña si quieren que los peces "muerdan el anzuelo".
Consiste en obtener la información necesaria mediante la participación directa del periodista como sujeto pasivo en los hechos investigados, pero no como periodista, sino como cliente o usuario (como "gente de la calle", que decimos en las redacciones), sin llegar a la suplantación de personalidad que veremos a continuación.
Una variante más arriesgada de la estrategia de señuelo es la INFILTRACION, que es básicamente lo mismo pero aplicándole la técnica de suplantación de personalidad: el periodista se hace pasar por otra persona para acceder a información que nunca conseguiría bloc en mano, y asume todas las posibles consecuencias, para así poder contarlo "desde dentro".
Este tipo de trabajo es muy arriesgado (desde el punto de vista físico/mental, pero también jurídico) y conlleva un alto grado de implicación personal con los temas en que se trabaja.
Disponéis de excelente bibliografía sobre técnicas de infiltración en los libros del periodista alemán Gunter Wallraff o del español Pepe Rodríguez. (LINK a referéncias)
También a falta de buenas fuentes primarias, o para complementar la información que te han dado, se utiliza la táctica de la EVIDENCIA, que consiste en una actuación no estrictamente periodística dirigida a conseguir las pruebas que necesitas para demostrar la verdad investigada.
Es una técnica recomendable cuando el resultado de los hechos investigados está al alcance de quien se empeñe en obtenerlo "sea como sea"; a veces consiste en una práctica tan estrictamente periodística como sacar fotos, pero en otros casos hay que "sustraer" un dosier por el viejo sistema de ponerle encima tu propia carpeta. En este sentido, me remito a la lección que daremos la próxima semana (Clase 7) sobre salvaguarda jurídica de la investigación... y del investigador demasiado atrevido.