Alternativas
La última clase la dedicamos al tema de Redacción, en dos vertientes: reportaje y libro. Vaya por delante que a estas alturas no pretendo enseñaros a escribir; sólo daros algunas pautas, fruto de mi experiencia y de la de otros que se han ganado la vida en este oficio, para que os resulte más fácil el paso, a veces doloroso, de la mente al papel o a la pantalla.
Me daré por satisfecho si puedo transmitiros mi opinión de que "escribir es un placer", contraria a la de la mayoría de los colegas, para quienes resulta más divertido irse por ahí a charlar o simplemente a mirar y escuchar que enfrentarse a la tarea de plasmar de modo coherente lo que has percibido o lo que te han contado.
Veremos primero la salida más generalizada para vuestros trabajos de investigación, que es el reportaje periodístico, y después hablaremos de otra posibilidad, a veces más rentable, que es la de reunir todo el material de la investigación para la confección de un libro.
Con ello creo que estaréis en condiciones de lanzaros a la fase final de las prácticas, que puede tener dos vertientes alternativas:
· Redacción de un reportaje periodístico según el formato adecuado al medio elegido para publicarlo
· Elaboración de un proyecto de libro según las pautas que os daré en la segunda parte de esta clase.
Redacción del reportaje
El ESTILO es importante en la redacción de un trabajo de investigación. Porque es evidente que cuanto más legible y colorido sea un reportaje, más lectores conseguirán leerlo de cabo a rabo. Pero por muy brillante que sea el estilo personal que hayáis conseguido desarrollar en vuestros años de carrera, la investigación no alcanzará sus objetivos si la redacción final no cumple con dos requisitos que os deben de sonar desde vuestra primera clase de Redacción Periodística: claridad y concisión.
· Escribir con CLARIDAD requiere tener las ideas claras, saber muy bien lo que se quiere decir y decirlo con el orden adecuado, de manera sencilla y directa.
· Escribir con CONCISION es llamar a las cosas por su nombre, utilizar las palabras necesarias, apropiadas y significativas.
Para cumplir con estos requisitos es muy importante no perder de vista la hipótesis de trabajo, que en el momento de escribir se tiene que haber convertido ya en TESIS; ya no es una suposición o sospecha, sino una conclusión, una proposición argumentada con razonamientos.
Esta tesis ha de estar incluida en el LID del reportaje y a ella ha de inducir todo el cuerpo de la redacción sucesiva. Nunca dejéis para el final el enunciado de vuestras conclusiones. Eso estaría bien en un trabajo académico, pero es completamente irracional en un reportaje periodístico. Aparte de que corréis el riesgo de que las conclusiones "no quepan" y os las corten al compaginar y editar.
Si la tesis es compleja o si se han llegado a conclusiones diversas, es conveniente que el lid se desarrolle mediante una SUCESION DE TOPOS o puntos gordos, que se irán desarrollando sucesivamente a lo largo del reportaje.
El desarrollo se ha de hacer PASO A PASO, siguiendo una sucesión lógica de hechos y argumentaciones que conduzcan al lector, mediante una síntesis inteligente y atractiva, por el mismo camino que ha recorrido el periodista: desde la sospecha hasta la comprobación.
En la mayoría de los casos, si la investigación está bien hecha, ese camino consistirá en el relato o narración de una serie de HECHOS QUE HABLEN POR SI MISMOS, lo que permitirá que el lector arranque lógicamente sus propias conclusiones.
Para ello es importante evitar el exceso de adjetivos o el uso de interpretaciones demasiado personales de los hechos, salvo cuando se trate de un caso de INFILTRACION y lo más concluyente sean las informaciones VIVIDAS por el reportero/a.
La supuesta frialdad de los hechos, sin embargo, no debe impedir que el lenguaje sea VIVAZ y COLORIDO, a veces incluso irónico o humorístico, para ganar y mantener el interés del lector por la lectura. Pero con esto hay que tener mucho cuidado y no pasarse.
Si el tema tratado requiere el uso de una JERGA específica, el periodista está obligado a decodificarla, a traducirla al lenguaje llano inteligible para la mayoría de los lectores. Esto es especialmente importante si en la investigación se ha manejado documentación técnica y/o científica: hay que adecuar el rasero de la terminología a los conocimientos generales del lector medio.
La complejidad del tema no debe impedir que lo expongáis de una manera SENCILLA y DIRECTA, LEGIBLE y COMPRENSIBLE.
Pero utilizar un lenguaje sencillo, directo y comprensible no quiere decir que sea POBRE: debéis utilizar todos los recursos disponibles para CAPTAR y RETENER la atención del lector.
Cuando el reportaje esté escrito, y sólo entonces, habéis de pensar en el TITULAR.
Versión "novelada"
En algunos casos he recomendado que se aborde la redacción del reportaje con un estilo literario que daría como resultado lo que se llama "reportaje novelado". No tengo que explicar lo que es esto a quienes hayan seguido la asignatura "Periodismo y literatura".
A quienes no lo hayan hecho, les recomiendo la lectura del libro Literatura y periodismo, de Albert Chillón, en el que hallaréis toda la teoría necesaria para hacerlo y numerosas referencias a excelentes modelos de reportaje novelado.
En una síntesis muy breve, se trata de aplicar al reportaje las técnicas propias de la narración literaria, pero sin pasarse al terreno de la ficción: sin inventarse nada. Es difícil, pero el resultado suele ser muy satisfactorio.
Libros
Vale todo lo dicho para el reportaje en cuanto al estilo. La diferencia sólo está en la extensión en un libro caben más cosas y en la estructuración del contenido: el libro se divide en partes y capítulos y puede llevar anexos o apéndices.
Tened en cuenta que la mayoría de vosotros habéis reunido una cantidad ingente de material y que el trabajo de buscar, seleccionar y vaciar esa documentación se pierde casi totalmente en el caso de un reportaje periodístico, pero puede serviros para elaborar varios capítulos de un libro que tenga 100 o 200 folios.
He aquí los datos imprescindibles para elaborar un proyecto de libro:
· Título (lo más "comercial" posible), pero también CORTO Y CONTUNDENTE.
· Subtítulo, que puede ser explicativo o añadirle un gancho "comercial" al título.
· Sinopsis. Resumen de 5 folios del contenido del libro, partiendo de la tesis o conclusión definitiva de la investigación y explicando las estrategias que se han seguido para conseguirla.
· Avance de sumario, que consiste en:
· Introducción del/os autor/es o prólogo de un experto.
· Partes de que se compone el libro, y dentro de cada una:
· Capítulos numerados y titulados
· Anexos o apéndices documentales, numerados y titulados.
· Gráficos y/o ilustraciones (disponibles o a encargar y realizar)
· Bibliografía complementaria y/o de referencia sobre el tema.
· Curriculum profesional del/os autor/es en el que destaque su dedicación al tema del libro.
· Número de páginas previsto (expresado en folios de 30 líneas de 70 espacios c/u.), idea sobre formato y compaginación, si la tenéis.
· Condicionamientos espaciales (ámbito geográfico de interés del tema), temporales (límites de oportunidad de su publicación) y otras observaciones útiles para el editor (tipo de lectores al que os dirigís, ámbitos publicitarios idóneos, etc.)
· Fecha prevista para la entrega del original al editor.
Aquellos equipos que elijan esta opción como objetivo final de su trabajo de prácticas deberán presentar este cuestionario debidamente cumplimentado. Sobre él realizaremos la segunda parte de la evaluación práctica, porque está claro que no os da tiempo a escribir el libro antes del fin de curso.
Seguimiento y especialización
No podría dar por terminada esta clase, ni esta asignatura, sin haceros una última recomendación útil: seguid los temas de cerca incluso después de haberlos hechos públicos.
La dinámica periodística actual está dominada por lo variable o, como máximo, por la imperancia de las modas; no se siguen los temas con la debida asiduidad o sólo se siguen mientras "están de moda", es decir, mientras todo el mundo habla de ellos. Se olvida que lo único que define realmente al Periodismo con mayúsculas es el carácter periódico de la información que manejamos.
Lo que permite que el llamado Cuarto Poder lo ejerzan de verdad los periodistas es, simplemente, la posibilidad de "machacar" de manera constante día a día (período a período, a veces menor de un día, como los telenoticias, a veces menor de una hora, como los informativos de radio) cualquier objeto informativo.
Esto es particularmente necesario cuando se hace periodismo de investigación, y los únicos capaces de presionar a los medios en este sentido son los periodistas que dominan cada entresijo de cada tema que hay que seguir.
Ya hemos visto lo habéis comprobado vosotros mismos en muchos casos que cuando se profundiza en cualquier investigación los temas se agrandan y se multiplican: un caso te lleva a otro caso, un tema te lleva a otro tema, una fuente te lleva a otra fuente.
Si habéis tenido la suerte o la habilidad de dar con un buen tema, pronto descubriréis que es un filón: especializaros en él hasta agotar todas sus posibilidades. Aprovechad el arduo trabajo que os ha representado la fase de documentación. Pensad que en el abarrotado mercado de trabajo al que os vais a enfrentar pasado mañana ya casi no hay lugar para los generalistas; los medios demandan y van a demandar cada vez más periodistas especializados en determinadas áreas de la información y, sobre todo, de la investigación.
Para elegir vuestra especialidad, dejaos guiar por dos impulsos:
· Primero, vuestro propio instinto profesional, ese "olfato periodístico" del que os he hablado en más de una ocasión, y que a veces consiste en especializarse precisamente en aquello que más te atrae, te pica la curiosidad, te llama la atención o, simplemente, en lo que más te divierte: pensad siempre que el periodista se pasa la mayor parte de su vida trabajando aunque sea sólo mentalmente y que la mayor satisfacción personal se obtiene cuando en el trabajo te lo pasas bien. Si, además, te ganas la vida, tanto mejor.
· Y el segundo impulso que os recomiendo seguir: escuchad las voces de la calle, prestad atención a las preocupaciones reales de la gente, a los temas de conversación no estrictamente profesionales; procurad que estas preocupaciones y temas de conversación no sean los de vuestro entorno inmediato: buscadlos en círculos ajenos, distintos y distantes; enteraos a las tendencias que se traslucen a través del mundo de la política, la economía, la cultura, el deporte; estad al tanto de por dónde van las movidas y escoged vuestros temas directamente de la vida real, no sólo del entorno mediático, que es engañoso y está manipulado.