Las democracias populares (1951-1955). Organización de la Europa del este.
La “
cortina de hierro” (
desde Kriev hasta Trieste), son los territorios liberados por la
URSS, pero la composición de los mismos es dispar, distinguiéndose dos grandes grupos de territorios:
· Los centroeuropeos con fuerte incidencia germánica y con una sociedad civil más estructurada.
· Los balcánicos de fuerte influencia otomana, en los que, la sociedad civil no está arraigada ni desarrollada (
vivieron bajo imperios) y con tradición agrícola y en los que prácticamente nunca existió un régimen democrático.
Europa oriental es un mosaico étnico. La tradición de estado imperiales hizo que no se desarrollasen estados modernos hasta bien entrado el
S. XX. Los pueblos están muy mezclados. Gran culpa de esta situación la tuvieron las
dos GM dado que hubieron millones de refugiados, expulsados, matanzas étnicas gigantescas, etc. Las nuevas repúblicas comunistas siguieron con las matanzas étnicas.
Al final de la
2ªGM los
PC’s son muy débiles salvo en
Checoslovaquia y
Alemania oriental.
El acceso al poder de los
PC’s en la
Europa oriental se produce de forma muy vinculada a la presencia militar del ejército soviético y con perfiles (y sentimiento a propósito de la
URSS), muy diferentes. Así, el control soviético sobre la política de lo que después sería la
RDA, era ya, al inicio de la postguerra muy estrecho. Con
Polonia existían divergencias históricas reforzadas por contenciosos recientes (el pacto germano-soviético de
1939; la matanza de
Karyn o la insurrección del
gueto de
Varsovia). Que en
Bulgaria,
Rumanía y
Hungría, los
PC’s eran muy débiles y los sentimientos anti soviéticos muy profundos. De hecho tan sólo en
Checoslovaquia existía un
PC fuerte con una base popular arraigada.
Pese a ello, los
PC’s accedieron al poder en la zona que estaba bajo la influencia de
Moscú generalmente mediante la creación de frentes populares, con procesos electorales mas o menos fraudulentos y, en un marco general de represión de otras fuerzas políticas.
A partir de entonces, la participación de la
URSS en los asuntos de esos países fueron siempre claves, si bien deben distinguirse tres periodos:
Desde 1945 hasta 1956.
El control soviético fue estrecho y rígido y estuvo vinculado a la expropiación de muchos de los recursos económicos de la zona, coincidiendo don el objetivo de la
URSS de rehacerse de las perdidas sufridas durante la guerra..
Desde 1956 hasta 1968.
Marcado por la desestalinización tras el
XX Congreso del PCUS y la intervención soviética en
Hungría.
Con la creación del
Tratado de Varsovia y del
CAEM, se articula un espacio político-económico que si más no, formalmente supone un lugar de encuentro de ocho estados en base a unas relaciones de igualdad.
Desde 1968 hasta 1989.
Inaugurado por la intervención militar del
Pacto de Varsovia en
Checoslovaquia (
1968) hasta el
Acta de Helsinki (
1973) y, el proceso de la
CSCE y con la llegada a la secretaria general del
PCUS de
M. Gorbachov (
1985).
Es un proceso marcado por la llamada “
doctrina Brejnev o de la soberánia limitada”, paralela en cierto sentido a la
doctrina Monroe en la limitación de la soberanía de los países del entorno geográfico inmediato.
Moscú se consideraba en la obligación de intervenir incluso militarmente, si el régimen socialista de un aliado o los intereses de los países socialistas estaban en peligro. Ello suponía una ruptura con la igualdad formal de la etapa anterior.
Por otras parte, la
URSS acepta la existencia de diferencias en los sistemas políticos, sociales y económicos de los países del bloque (siempre que no pusieran en cuestión su fidelidad a
Moscú).
Con la firma del
Acta de Helsinki, quedan definitivamente reconocidas las fronteras derivadas de la
2ªGM.
La Doctrina Monroe en el siglo XX
En 1904, el presidente Theodore Roosevelt sostuvo que Estados Unidos podía intervenir en cualquier nación latinoamericana culpable de actuar incorrectamente en su política interior o exterior. El corolario de Roosevelt a la Doctrina Monroe justificó nuevas injerencias estadounidenses en los estados del Caribe durante el mandato de los presidentes William Howard Taft (1909-1913) y Thomas Woodrow Wilson (1913-1921).
En las décadas de 1920 y 1930, Estados Unidos aplicó este criterio con más moderación, favoreciendo la realización de acciones conjuntas con otras repúblicas americanas. Este énfasis en el panamericanismo se mantuvo durante la II Guerra Mundial y la posguerra, cuando se firmó el Acta de Chapultepec (1945), que afirmó la ayuda mutua entre los países americanos frente a cualquier vulneración de su soberanía por un Estado no americano, lo que fue ratificado en el Tratado de Río de Janeiro (1947), en el que se afirmaba que atacar a una sola nación americana equivalía a atacar a todas. La creación de la Organización de Estados Americanos (1948) tenía como objetivo poner en práctica la Doctrina Monroe a través del panamericanismo. No obstante, argumentando el temor a que el comunismo se extendiera por Latinoamérica, Estados Unidos emprendió acciones unilaterales contra Guatemala (derrocamiento del presidente Jacobo Arbenz Guzmán en 1954), Cuba (fracaso del desembarco de bahía de Cochinos en 1961), República Dominicana (apoyo a Joaquín Balaguer en 1965), Chile (contribución al derrocamiento de Salvador Allende en 1973), Granada (invasión de la isla en 1983, tras el golpe de Estado que había destituido al presidente Maurice Bishop), El Salvador y Nicaragua (respaldo al Ejército salvadoreño, en su lucha contra las guerrillas, y a la contra nicaragüense, que se enfrentaba al gobierno sandinista, en la década de 1980) sin consultar con sus aliados latinoamericanos. Aunque sin el aliento moral de los principios promulgados en la Doctrina Monroe, en 1989 y 1994 tuvieron lugar dos nuevas intervenciones militares de Estados Unidos en países latinoamericanos. En 1989, tropas estadounidenses invadieron Panamá para detener al dictador Manuel Antonio Noriega, acusado de narcotráfico por tribunales estadounidenses. En 1994, en cumplimiento de una resolución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), fuerzas militares de Estados Unidos invadieron Haití, para restablecer en el poder al derrocado presidente Jean-Bertrand Aristide.
Repercusión
La Doctrina Monroe ha tenido una considerable repercusión como elemento característico de la política exterior de Estados Unidos y ha encontrado un gran respaldo en ese país, debido a que favorecía sus intereses. Sin embargo, Estados Unidos la ha enarbolado en ocasiones para justificar su injerencia en los asuntos internos de otras naciones americanas, al no establecerse en la formulación original una distinción clara entre los intereses de Estados Unidos y los de las naciones vecinas. La creciente intranquilidad que ha generado en este país la inestabilidad de los regímenes latinoamericanos motivó que estas intervenciones hayan sido frecuentes y polémicas a lo largo del siglo XX.
Desde la misma época de su manifestación, la Doctrina Monroe fue ampliamente rechazada, tanto por los gobiernos como por las fuerzas políticas de la mayoría de los países latinoamericanos, que entendieron perfectamente los intereses que se escondían tras su formulación. A mediados del siglo XIX, el presidente mexicano Benito Juárez expresó su famoso apotegma, que todavía se enseña en muchas escuelas de México y Latinoamérica, enunciado como respuesta a Monroe: “El respeto al derecho ajeno es la paz”.[[
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Las fronteras de la influencia soviética fueron establecidas en
Yalta. En un principio se plantea la posibilidad de que la influencia fuera compartida pero ya sabemos como acabó, en esos países se instalaron regímenes filosoviéticos, basándose en represiones:
a).- Las nuevas autoridades, con la ayuda del ejercito de la
URSS, primero
purgan los nuevos estado de cualquier elemento filonazi (
lo mismo que sucedió en occidente).
b).- Eliminación de elementos políticos reacios al comunismo (
partidos burgueses y religiosos). Sencillamente, se acusa a los militantes de esos partidos de colaboracionistas. Se ensalza el papel de los comunistas como única fuerza que supo oponerse al nazismo por lo que es una garantía para que no vuelva a renacer.
En todos esos países se lleva a cabo elecciones seudodemocráticas y fraudulenta que dan lugar a gobiernos controlados por los
PC’s.
Los comunistas participan en la creación de los
Frentes Populares en el que se integran comunistas, socialistas, otros partidos, etc., así, los
PC’s o bien se hacen con el gobierno o bien entran en coalición con otros partidos burgueses pero asumiendo siempre los ministerios de mayor relevancia (
Ministerio de Defensa....), es decir, controlan todo el aparato militar y los ejércitos en reconstrucción tras la
2ªGM.
Solo en
Checoslovaquia el
PC tiene una cierta fuerza con el
35% de votos.
Poco a poco, van alcanzando con el poder y declarando a los estados como
Repúblicas Populares auto definiéndolos como socialistas con dos características:
· Economía centralizada (
modelo soviético).
· Falta de pluralidad política
c).- Elementos comunistas con personalidad propia.
Se hace referencia a los
PC’s más curtidos por la
2ªGM (
maquis,
partizanos,
guerrilleros...) que tiene una consecuencia clave para el tema que tratamos.
El comunismo oficial era aquel que hacía caso a
pies juntillas a
Moscú.
La historia de
Polonia, con sus enfrentamientos
Rusia, da al dirigente comunista
Gomulka que se niega a seguir los dictados de
Moscú razón por la cual acaba siendo expulsado del partido las presiones de
Moscú.
Josep Broz “Tito”, también comunista que acaba instaurando una democracia popular en
Yugoslavia, pero también con serias discrepancias ideológicas con la política de
Moscú que se agudizan con el papel que tanto
Yugoslavia (
apoyando a los comunistas griegos decididamente) como la
URSS (
con un apoyo bastante en precario) jugaron en la guerra civil de
Grecia, debido al reparto sobre la influencia del bloque soviético en los acuerdos de
Yalta.
A
Tito no le ocurrió de lo
Gomulka, primero porque era un guerrillero con un enorme prestigio entre la población, por otra parte en
Yugoslavia no existían fuerzas de ocupación soviéticas, sino un fuerte ejercito de partizanos.
Por otra parte, los regímenes que se instauraron, poco tenían que ver con la voluntad de los habitantes de esos países, dado que la fuerza de los comunistas era mucho mayor en otros que a la postre cayeron en la órbita de influencia de los
EE.UU. (
Grecia, Italia, Francia).
Finalmente en
febrero de 1948 se produce el
Golpe de Praga (
el último país en el que el gobierno era de coalición) donde el
Ministro del Interior, prohibe los partidos que no están en consonancia con
Moscú, es decir todos los que fueran del
PC oficial.
Tras ello, toda
Europa del este queda bajo dominio por los
PC’s autodenominados comunistas.
Gomulka, Wladyslaw
Secretario general del Partido comunista, colaboró en la formación del gobierno de Unión Nacional (
1945-47). Impulsor de la «
vía polaca al socialismo», en
1948 fue acusado de desviacionismo nacionalista, apartado de sus cargos y detenido (
1951). Rehabilitado en
1956, fue nombrado primer secretario del
Partido obrero unificado (
POUP).
Fue defensor de una política de alejamiento de la
URSS. Su reconocido nacionalismo polaco le granjeó la enemistad de los sectores más prosoviéticos del partido, que tampoco estuvieron de acuerdo con su reformismo económico. Fue cesado, tras las protestas obreras de
1970 en los astilleros de
Gdansk, y sustituido por
Edward Gierek. © Planeta Grandes Obras, S.A., 1999
Tito, Josip Broz
Josip Broz, (croata) conocido por el nombre de guerra adoptado en la clandestinidad, organizó un ejército de partisanos contra la ocupación nazi y, después de la liberación de Belgrado por el ejército rojo, se convirtió en presidente de un gobierno revolucionario. Séptimo de los 15 hijos de una familia campesina, de madre eslovena y padre croata, fue aprendiz de cerrajero a los 13 años y, posteriormente, obrero metalúrgico. Muy joven se afilió al
Partido socialdemócrata croata. Movilizado en 1914 por el ejército austrohúngaro, después de combatir contra Servia, fue hecho prisionero por los rusos. A su regreso a
Croacia ingresó en el
Partido comunista yugoslavo, del que en
1937 fue secretario general. Mariscal en
1943 y comandante en jefe del ejército a partir de
1945, fue reconocido como el único representante válido de
Yugoslavia. Así pues, cuando las elecciones de
1945 vieron la victoria del Frente popular y la proclamación de la república, Tito fue proclamado jefe de gobierno, mientras Yugoslavia se convertía en la república federal de Yugoslavia, que comprendía seis repúblicas: Bosnia-Herzegovina, Croacia, Macedonia, Montenegro, Servia y Eslovenia, correspondiente cada una de ellas a las regiones históricas y antagónicas, que habían combatido ferozmente en el pasado y que después de la caída del comunismo, reconocida la independencia de algunas de ellas, iban a reanudar la lucha que sólo habían dejado aparcada durante casi cincuenta años.