CONDICIONAMIENTO PREVIO:
1.1.
MEDIOS DE SOPORTE: (proceso de descodificación de mensajes sonoros). Los mensajes audiovisuales son principalmente sonoros. El oído se encarga de descomponerlos.
Primero se procede al reconocimiento de cualquier sonido que llega al oído. Para que esto pueda hacerse correctamente el locutor debe vocalizar y cuidar su dicción. El mensaje tiene que ser claro y sencillo y haberse preparado antes.
Después se realiza una selección, donde nos quedamos con las partes más importantes del mensaje. Para ello el emisor cuenta con una serie de mecanismos:
•
Repetir la idea o emplear más tiempo en enunciarla.
• Tener en cuenta las
experiencias precedentes del interlocutor es muy útil para facilitar la interpretación del mensaje (en el caso del propio oyente, estas experiencias también le condicionan la selección).
•
Anticipar o formular avances acerca de lo que vendrá a continuación para intentar captar la atención del público.
• Gracias a los
elementos ambientales externos al mensaje podemos formarnos una idea del contexto donde se produce (expresividad).
• La capacidad
retención (memoria a corto plazo) de ideas y sonidos es limitada. Por eso, si el locutor hace frases cortas y simples se aprovecha mucho mejor, pues al necesitar menos tiempo de atención el receptor analiza con mayor facilidad la información.
1.2.
EXTENSIÓN TEMPORAL: el tiempo disponible marca siempre la extensión del texto (es prensa será la extensión espacial) y siempre su determinación es anterior a la redacción.
En el plano informativo se tiende a aportar en poco tiempo una gran cantidad de contenidos. Ello obliga al redactor a hacer una cuidada selección de ideas y datos a desarrollar.
Hay matices, recursos expresivos e interpretativos que condicionan la duración del texto. Además se debe tener en cuenta que existen diferencias entre la lectura silente (interior) y la hablada, pues en ésta última empleamos más tiempo.
Nunca, por cuestiones de tiempo, debe acelerarse el ritmo de lectura del discurso, puesto que se podría dificultar su compresión (el oyente nota claramente los cambios de velocidad). Para que esto no pase se puede interpretar el texto en voz alta y cronometrarlo.
En general 1 minuto equivale a 20 líneas de texto.
1.3.
OBJETIVOS: qué se quiere decir y a quién.
- Funciones (no excluyentes entre sí): informar, formar, entretener, persuadir, generar polémica etc.
- Hay que determinar el público al que se dirigirá principalmente, sin excluir al resto:
a) General: toda la gente con acceso a nuestra cadena según la cobertura de emisión disponible (audiencia potencial).
b) Específico: porción concreta de esa audiencia total con unas características sociodemográficas determinadas.
c) Abonado: mediante suscripción se accede a una programación específica. Este hecho facilita enormemente la redacción de los mensajes.
- También hay que tener en cuenta que nosotros somos un público especializado y por lo tanto debemos ser capaces de crear discursos accesibles para todo el mundo.
- Saber a quién nos dirigimos facilita la persuasión de público, ya que conocemos de antemano las características y necesidades de éste.
- El vocabulario, el estilo y la estructura del texto, tienen que adaptarse a la audiencia destinataria del mensaje.
- El éxito del programa o discurso dependerá de si somos capaces de adaptarlo a los objetivos preestablecidos.
- Buscar el contacto con la audiencia es una opción para mejorar su atención:
a) Reafirmar relaciones de igualdad y proximidad (uso general de la 2da persona del plural y del pronombre usted cuando proceda).
b) Agradecer la atención para fidelizar y persuadir a los oyentes.
c) Apelar a la memoria.
d) Afirmar su conocimiento sobre el tema (expresiones tipo “todos sabíamos”, “todos lo esperábamos”).
e) Provocar su participación.