Que se relaciona automáticamente con el problema de la “memoria”, que implica la aparición o la percepción del “pasado”, del “presente” y del “futuro”, es decir, del “tiempo psicológico”.
Diversas escuelas o tendencias filosóficas y científicas trataron de explicar esta cuestión desde diferentes puntos de vista:
Ø Modelos Neuroquímicos: Los psiquismos serían el producto de las reacciones químicas del cerebro (neurotransmisores) (como ejemplo nombramos los efectos de la escotofobina, etc.)
Ø Modelos Hidráulicos: La mente es como un fluido que funciona en el cerebro cuando la presión del medio exterior es suficiente.
Ø Modelos Neuronales: reduce el cerebro a un sistema de neuronas interconectadas por la sinapsis => Cajal y Van Gehuchten (1920) (esta idea mantiene la “mente” fuera del “cerebro”, es decir, mantiene el “alma” fuera del “cuerpo”).
Ø Modelos Computacionales: reducen el cerebro a un cableado que transporta información
Ø Modelos Esencialistas: El psiquismo pertenece a una esencia que existe por sí misma y que opera a través del cerebro.
Ø Modelos Emanatistas: El cuerpo (y el cerebro) son emanaciones de una esencia (Pitágoras, Platón, Plotino)
Ø Modelo del Hilozoísmo Contemporáneo: Considera la materia como viviente, como vida y materia no separadas (el mismo problema de información y forma = conformación, de mente y cerebro, y de alma y cuerpo); por lo tanto considera que las ciencias físicas y derivadas deben y pueden investigar la aparición y el proceso de los psiquismos como realidades físicas.
Veamos cuáles son los aportes de los últimos descubrimientos de las distintas ramas de la ciencia, en relación a las cuestiones planteadas, que de por sí son grandemente complicadas de entender, de plantear y de explicar desde el paradigma científico que prepondera hoy.
Por el lado de la “Informática”, a partir de 1940 se desarrolló la “teoría de la información”, cuyos mentores Claude Biduin y Shanon trataron la información en forma estadística, tratando de “medir” o determinar “cuánta” información podía enviarse a través de uno o varios cables (probando con diferentes tipos de mensajes).
Entendían la información a la manera Platónica (la idea separada del sustrato, es decir, la información separada de la forma).
La aceptación de esta teoría llegó a tal punto que en 1950 se consideraba que la realidad estaba formada por:
1) Energía 2) Materia e 3) Información
Esto encajaba perfecto para seguir eludiendo la formulación de una explicación científica acerca del problema mente/cerebro o alma/cuerpo, dejando al alma separada del sustrato.
Los teóricos de la información, formularon ecuaciones que permitieron calcular qué cantidad de información se puede almacenar en una memoria de masa determinada.
Aplicada a la masa del cerebro, se comprobó que sólo puede almacenar una parte de la información que aparentemente maneja nuestra mente; ¿dónde se “manejaba” el resto?
Así se afirmaba más la idea del cerebro como un sistema de cableado utilizado por algún ente sobrenatural o “alma”, para expresarse o comunicarse con el mundo material, idea que la ciencia no podía aceptar sin pruebas abrumadoras.
Por el lado de la Biología, se descubre que la información hereditaria se transmite por el ADN, donde su “conformación” implica directamente “información” y “forma” integradas y no separadas, es decir, la “forma” molecular del ADN, es la “información” que debe transmitir, por lo tanto es conformación.
Por el lado de la Electrónica (especialmente en computación) se avanza muchísimo en el rubro “memorias de masa” y sobre todo en la capacidad de los “microchips” para almacenar programas extensísimos en microscópicas superficies físicas.
En Física, la Holografía abrió un campo recién nacido de infinitas posibilidades de combinación o interferencia de ondas de luz y/o electromagnéticas que podrían servir para almacenar información codificada en los puntos de interferencia de las mismas; y los avances de la física cuántica demostraban en el aparente “caos” un “orden” de grado aún incomprendido por la gran mayoría.
Por el lado de las Neurociencias se comprueba la existencia de un “campo” o “esqueleto electromagnético” alrededor de la materia “gris” del cerebro, que en conjunto con la materia “blanca” se las llama técnicamente “Parénquima Neurocognitivo” (PNGC).
Los neurocientíficos, asociando todos los descubrimientos anteriores formulan entonces, lo que podría llamarse “teoría del cerebro holográfico o de la mente holográfica”, para tratar de explicar el problema “mente/cerebro” o “alma/cuerpo”, que como ya captarán los lectores, prácticamente son lo mismo.
La pregunta fundamental que intentarán contestar estos últimos es: ¿cómo una realidad puede hacer referencia a otra?, es decir, ¿cómo el cerebro, que es un ente real biológico, puede hacer referencia a la realidad evidente exterior al cuerpo y a la sucesión temporal en que ella (la realidad exterior) ocurre?
O planteada más simplemente (si se puede): ¿cómo el cerebro puede almacenar la información acerca de la realidad exterior (el Universo) en la sucesión temporal en que ocurre y cómo puede guardarla o memorizarla y buscar esa información en otro momento dado, es decir, evocarla y utilizarla en ese otro momento.
Veamos como las neurociencias tratan de explicar estas cuestiones.
1) El esqueleto electromagnético ubica puntos de referencia dentro del volumen neurocognitivo (pautas o patrones). Hecho esto è
2) Los potenciales que corren por dendritas y axones forman estructuras de interferencias similares a correlogramas, hologramas y holófonos que se distribuyen conformándose con la forma de la cosa o realidad a la cual hacen referencia (formas que ocurren en el espacio y en el tiempo transformadas en “objetos”).
1º función del PNCG: “hacer las formas” (Fenómeno Estructural)
3) El esqueleto electromagnético realiza otros procesos físicos que abren espacios sin función de elongación (no hay efectos de distancia en la relación de la información almacenada)
2º Función: “abrir espacios mentales” (Fenómeno Estructural)
4) Se producen las llamadas “Caracterizaciones Subjetivas”
3º Función (Fenómeno No Estructural)
La conformación (forma/información) que toma el esqueleto electromagnético hace referencia a la misma realidad percibida por distintos individuos (o por distintos “cerebros”) pero de modo “aleatorio”, es decir, en algunos de “un modo” y en otros de “otro modo” al “azar”; esto explicaría los diferentes “agrados” y “desagrados”, etc., en cada individuo frente a la misma realidad.
Ahora bien, una de las razones para que la ciencia no pudiera explicar en el pasado lo anteriormente expuesto, es el desconocimiento de lo cuántico y del tipo de ordenamiento azaroso.
Otro es el error de considerar a la información como necesariamente separada de la forma (que es el mismo problema de mente/cuerpo y de alma/cuerpo); extendámonos en este tema.
Según la ciencia, el psiquismo surge de un proceso natural de selección de estructuras relevantes que son referencias del Universo (técnicamente: modelos del Universo relevantes para el ancestro).
Asimismo explica como una realidad puede hacer referencia a otra mediante las tres funciones del Parénquima Neurocognitivo y ya en este punto subyacía el hecho evidente de la información como conformación (información y forma unidos y no separados).
Siguiendo esta línea de pensamiento la ciencia afirma que los organismos vivos (evolutos), son conformaciones del flujo entálpico que los “atraviesa” (dicho técnicamente).
Dicho de otro modo, siendo la entropía el motor de la evolución, genera entalpía (estructuras ordenadas) modulando (conformando) organismos vivos como sistemas disipativos hipercomplejos.
Como hemos explicado, estos organismos vivos serían un reflejo de la realidad que los rodea, pues se conforman como estructuras relevantes que son modelos del Universo.
Estas conformaciones (estructuras biológicas), tienen niveles de respuesta o reacción temporal (velocidad) y niveles de relación con el Universo exterior distintos dentro del mismo organismo.
Veamos cómo la ciencia diagrama lo anteriormente explicado, que de por sí es terriblemente complicado de entender, aún suponiendo que los lectores estén muy atentos a las explicaciones.
Nivel Velocidad de cambio Relación con el Universo
1) Genoma reacción lenta indirecta
2) Soma media intermedia
3) Mundo Mental inmediata directa
Nuestro cuerpo, pues, se modula como un modelo del Universo que es relevante para el ancestro (es decir, para cada antepasado).