Millones de años de evolución, desarrollaron estructuras orgánicas especializadas (organismos biológicosà especies biológicas) y comprobamos que en aquellas especies biológicas cuyo sistema nervioso se perfeccionó más, aparecen primero las comunes conductas automáticas similares en función a cada una de ellas, y segundo aparecen la sensualidad y la intencionalidad, es decir, aparecen fenómenos estructurales (sist. orgánicos especializados) y no estructurales (el “psiquismo”).
Aquí tropezamos con la primera cuestión crítica de la ciencia contemporánea en relación con el “psiquismo”, éste, ¿se produce directamente en alguna estructura biológica o “fuera” de ella? ¿cómo un fenómeno “no estructural” puede ser producido por una “estructura” biológica? ¿el cerebro biológico es la causa del psiquismo o es el “medio” a través del cual se manifiesta este último?
Así, el psiquismo se evidencia en la dimensión física por el perfeccionamiento del sistema nervioso de ciertos organismos biológicos; dejando los pormenores y detalles del desarrollo y evolución del mismo a la filogenia (origen) y ontogenia (desarrollo), nos resulta también evidente que dichos organismos están en constante interrelación con el Universo ¡son parte de él por dentro y por fuera!, pues de él provienen y con él se relacionan.
Por lo tanto los elementos con los que el psiquismo trabaja son las cosas que existen en el Universo y al incorporarlas interiormente decimos que se conforman (“toman forma”) como objetos del mundo mental, es decir, los elementos del psiquismo, son los objetos del mundo mental.
En el Universo hay cosas y en el mundo mental objetos (que son “cosas intencionadas”), es decir, en el mundo mental se hacen referencias intencionadas (objetos) de las cosas del Universo.
Para las Ciencias Biológicas pues, el psiquismo aparece como un fenómeno natural producido por la evolución cósmica (física y biológica); de allí la necesidad de la biología académica de relacionar la explicación que las Ciencias Físicas y Químicas ofrecen para este proceso de 16.000.000.000 de años.
Pero demostrar que el desarrollo de organismos biológicos en nuestro planeta, es producido por la entropía y que al desarrollar sistemas nerviosos sofisticados, aparece en estos organismos el psiquismo, no es lo mismo que explicar y demostrar de donde procede el psiquismo; recordemos las preguntas críticas anteriores:
“Este, ¿se produce directamente en alguna estructura biológica o “fuera” de ella? ¿cómo un fenómeno “no estructural” puede ser producido por una “estructura” biológica? ¿el cerebro biológico es la causa del psiquismo o es el “medio” a través del cual se manifiesta este último?; veamos que dice la ciencia ante estas cuestiones.
En primer lugar, debo explicar porqué muchas actividades y/o procesos del psiquismo se consideran “fenómenos no estructurales”; el placer y el dolor pueden fácilmente asociarse con “estructuras” biológicas del sistema nervioso, me duele un dedo “aquí” en este lugar y no allí; “hay” un lugar físico-biológico relacionado directamente con el dolor y en último término decimos que es el cerebro quien “siente” ese dolor relacionando esa sensación con ese allí en donde se produce; y lo mismo decimos que ocurre con el placer.
Pero sin embargo, lo que ocurre en el sistema nervioso, son “micro” impulsos eléctricos; me pincho un dedo “aquí” y se produce un “cierto” impulso nervioso de “cierta” intensidad que recorre un circuito desde el lugar del pinchazo al cerebro y de allí “llega” alguna respuesta automática y/o voluntaria según se requiera.
Estos impulsos y sus respuestas nerviosas están sustentados en una “estructura” específica general (el sistema nervioso) y especial (los centros especializados del cerebro); pero el recorrido de un impulso eléctrico nervioso, su llegada a un ganglio especializado del cerebro y su respuesta eléctrico nerviosa, no es “placer” o “dolor”, no es “agrado” o “desagrado”, es impulso eléctrico nervioso.
Trataré de explicarlo mejor con otro ejemplo: mi lengua tiene la misma estructura que la lengua de cada uno de ustedes (los que están leyendo este escrito); y el impulso nervioso que se produce allí cuando comemos un helado de dulce de leche, por ejemplo, es el mismo en cada una de nuestras lenguas; pero he aquí que a mí me “agrada” y a otra persona “no le agrada”.
Ni el circuito nervioso, ni los centros especializados del cerebro que son estructuras biológicas perfectamente identificables, pueden explicar donde ocurre que el impulso eléctrico se “convierte” en “dolor o placer” o en “agrado o desagrado”; ésta es la cuestión.
Así las cosas, una gran cantidad de científicos de todas las especialidades afirman que ésos (“placer/dolor” y “agrado/desagrado”) son “fenómenos no estructurados”, es decir, que son fenómenos porque ocurren, y son no estructurados porque no existe ninguna estructura biológica que los sustente o explique.
El “circuito” (la estructura) que permite al “impulso nervioso” existir es el sistema nervioso, que es una “estructura biológica” evidentemente identificable; y en el cerebro existen centros especializados que ante la confirmación de que el helado de dulce de leche está en nuestra lengua, ordenará la secreción de la saliva y de los correspondientes jugos gástricos; éstos, son “fenómenos estructurados”, pues tienen una estructura que los explica.
Creo que con estas explicaciones adicionales, se entenderá mejor cual es la problemática planteada y qué difícil es poder establecer claramente las cuestiones que la ciencia en general trata de explicar con respecto a la aparición del psiquismo.
Lo que sí queda establecido, es que los “psiquismos” son fenómenos “no estructurados” que aparecen en los organismos biológicos que poseen sistema nervioso; en especial un cerebro con materia gris que posee centros funcionales altamente sofisticados.
También queda establecida la interesante e inquietante cuestión planteada en las preguntas críticas que hacíamos anteriormente; este es el desafío que la ciencia abordó posteriormente; a continuación nos ocuparemos de las explicaciones que encontró para las mismas, luego de largos estudios e investigaciones multidisciplinarias que hasta hoy día siguen haciendo “perder el sueño” a los científicos.