El teletrabajo ha sido la herramienta eficaz que me ha permitido responder satisfactoriamente a un pedido de servicios específicos en el sector exportador, cubriendo los requisitos básicos:
- Eficiencia
- Bajo costo
- Satisfacción de ambas partes
Durante muchos años me desempeñé en el departamento de comercio exterior de una importante empresa argentina, lo que me permitió atesorar una sólida experiencia en esta área, incluyendo el comercio con países de todo el mundo. Cumplida esta etapa a principios de la década del ’90, me encontré con una demanda de trabajo diferente en cuanto a modalidad operativa, la cual requería respuestas creativas y novedosas.
Concretamente, una empresa norteamericana importadora y distribuidora de alimentos necesitaba una oficina comercial para desarrollar en el largo plazo, negocios de importación y proyectos industriales con países del MERCOSUR. Sus condiciones eran: conocimiento del mercado, eficiencia y un costo operativo mínimo para poder actuar en mercados altamente competitivos.
La propuesta se concretó con un equipo que conformamos dos personas con funciones complementarias y bien definidas:
(a) investigación de mercados, asesoramiento, propuesta y supervisión de proyectos, contratos de negocios y asistencia técnica; y
(b) proceso operativo y logística, comunicaciones, seguimiento y control, y coordinación de las exportaciones desde MERCOSUR, según las necesidades del comprador y las posibilidades del exportador.
Montamos una estructura básica de teletrabajo: buenas computadoras, conexión permanente a Internet, fax, telefonía celular, y suscripción a amplias fuentes de información.