



Una de las mejores herramientas disponibles para el aprendizaje organizacional es el coaching.Esta nueva disciplina posee verdadero poder transformador en cuanto a la adquisición del liderazgo personal necesario para transformar a las empresas en verdaderas organizaciones aprendientes. La consecuencia de esto:mejora en los resultados.. el gran tema que obsesiona a cualquier directivo de una empresa. Pero para poder aplicar correctamente este método , entre otras cosas, debemos tener en cuenta el factor tiempo. Los procesos de coaching tienen un tiempo quizás distinto, a la rapidez con que pretendemos manejarnos tanto los coach como los coachees, el artículo apunta a detenernos en reflexionar como funciona el proceso de aprendizaje.
Si hablamos que un proceso de coaching tiene que ver con expandir nuestra capacidad de aprendizaje, y se sirve para ello de un logro en el cambio de observador del coachee, también tenemos que tener muy en cuenta el factor tiempo.
A mi entender un proceso de coaching puede no ser algo especialmente breve, quiero decir con esto, que quizás tengamos que considerarlo en el acuerdo o contrato que hagamos con el coachee.
Según la teoría de Jean Piaget, cuyos trabajos tuvieron fundamental importancia en el conocimiento de los procesos del aprendizaje, el mismo lleva un ritmo de asimilación y acomodación. Por otro lado (teniendo en consideración las ideas de éste representante del constructivismo) las personas siempre se sitúan ante un determinado aprendizaje dotadas de ideas y concepciones previas. Las mentes siempre ostentan “ teorías personales”, que desde Echeverría serían los juicios a cuestionar por el coach.
|