Es lugar común considerar a The Velvet Underground como uno de los “mejores tempranos ejemplos de la vanguardia posmodernista”14. Así mientras Bob Dylan y los Beatles, utilizaron técnicas, en sus álbumes más experimentales, para alcanzar objetivos modernos, la Velvet Underground, en sus trabajos, contiene los verdaderos orígenes posmodernos.
Empezaron a examinar y a desechar sistemáticamente las asunciones convencionales de su género sobre la unidad formal y la belleza15. De este modo, presentaron el funcionamiento de lo multimedia, mezclando estilos musicales y mensajes que expresan las texturas contradictorias de la vida postindustrial urbana, y ello tanto en sus letras como en la puesta en escena de “Exploding Plastic Inevitable”.
Así, en lo referente a la música, utilizaron las nociones de disonancia y armonía experimentaron los efectos de la repetición hasta llegar a una crudeza extrema de modo que la tensión se desarrollara entre una estructura musical apretada y monótona.
Se ha dicho que en la película Blue Velvet, “la palabra hablada de esta película es más un complemento del movimiento que una verdadera guía por los vericuetos del contenido del texto”16. Algo parecido ocurre con las letras y la música de The Velvet Underground. Pocas veces se puede encontrar una música tal acomodada a los textos. “En ‘Heroin’ y ‘Waiting for the man’ todo se va saliendo del carril a medida que la droga empieza a hacer su efecto... Los cinco minutos de ‘Venus in furs’ constituyen los momentos más deliciosamente morbosos del disco. Un ritmo lento, casi inalterable, un golpe de pandereta, dos de bombo, el violín de John Cale es el látigo que golpea, sadomasoquismo en Do mayor. ‘Run run run’ es un rock and roll desesperado, la guitarra es chirriante, parece comprender la angustia del yonqui que tiene que conseguir como sea la ración de heroína capaz de reanimar a su compañera”17.
Pero la cuestión realmente interesante es, ¿cómo se produce el encuentro entre Warhol y The Velvet Underground? O, dicho de otro modo, ¿cuáles fueron las condiciones de posibilidad para que ese encuentro se produjera?
Sea como fuere, Warhol manifestó su interés por realizar un espectáculo multidisciplinar y “el sonido estridente, duro, monótono y atronador se correspondía perfectamente con lo que Andy hacía con las imágenes. Repetían, repetían y repetían la misma palabra o la misma grase hasta que alguien dice ‘basta’”18.
De algún modo, se podría afirmar que The Velvet Underground y Andy Warhol se encontraron en un momento en el que estaban llevando a cabo un proyecto de parecidas características. Ambos son personajes superficiales, posmodernos, que ya sea a través de la afirmación cínica, ya sea mediante las historias de personajes marginales, sacan a la superficie la ausencia de fundamento de la apariencia, desvelándola como mera superficialidad que constituye todo cuanto existe.
“Exploding Plastic Inevitable” representaría la invasión mundial del modelo americano, mostrando el poder de la imagen en la sociedad al transformarla y multiplicarla. Así, al igual que los productos publicitarios, el fondo se repite sobre diferentes colores, los rostros se suceden como un eco en una repetición metódica de la misma imagen que es una parábola de la producción en masa, de la cadena industrial de montaje. Pero al reproducirla, la imagen se vuelve superficial. Además, esta repetición provoca una especie de vértigo, dispersando la mirada, se produce una reproducción de imágenes que no supone ninguna metáfora ni conlleva ningún mensaje, sino que solo las muestra, pero este mostrar jamás podrá quedar reducido ni instalarse en la neutralidad en la que aparece.