Arlt y lo fantástico - Notas
2 - Notas
[1] ARLT, Mirta y BORRÉ, Omar: Para leer a Roberto Arlt. Bs. As., Torres Aguero, 1984, p. 71. Subrayado nuestro.
[2] BORGES, Jorge Luis: ‘Posdata’ al “Epílogo” de El Aleph. Bs. As., Emecé, 1985, p. 172. En los últimos años la crítica arltiana se ha abocado en gran medida al rescate de los llamados ‘cuentos africanos’. Trabajos valiosos a este respecto son los de JUÁREZ, Laura: (“La representación del espacio africano en la literatura arltiana de los años treinta”) y PREVE, Pablo: (“Arlt en África. Sobre el fantástico en los cuentos de Roberto Arlt”), recopilados en VVAA: Diez lecturas de Arlt. Bs. As., Fundación El Libro, 2000.
[3] La totalidad de las narraciones de Arlt referidas pueden ser consultadas en ARLT, Roberto: Cuentos completos. Edición a cargo de Ricardo Piglia y Omar Borré. Bs. As., Seix Barral, 1996.
[4] A modo de ejemplo resumimos a continuación el cuento titulado “La factoría de Farjalla Bill Alí”: a Tula, una negra empleada en un criadero de gorilas, uno de éstos le estrangula a su hijo recién nacido. El marido de Tula decapita al mono asesino. Sin pronunciar palabra, el musulmán dueño de la factoría (el Farjalla del título) descerraja al negro seis balazos en la cabeza para cobrarse de alguna manera la pérdida sufrida. La negra viuda adopta al hijo del mono muerto y lo empieza a criar como a uno propio. El narrador, por su parte, un ser degradado hasta los umbrales de la bestialidad, planea asesinar al citado Farjalla, cuya maldad pareciera no tener límites y quien, en el final del relato, muere devorado por miríadas de termitas junto al cuerpo de un gorila muerto. Y podríamos seguir... [Cf. ARLT, Roberto: Cuentos completos. Ed. cit., pp. 548-553].
Antes de concluir estas exiguas notas que en otra ocasión habremos de ampliar debidamente, consignaremos la anotación que el crítico e investigador Omar Borré hace al que fue el último cuento publicado en vida de Roberto Arlt, “Los esbirros de Venecia” [Mundo Argentino, 1-VII-42]: “Último cuento publicado por Roberto Arlt, poco antes de su muerte, ocurrida el 26 de julio de 1942. Escrito con lápiz en una edición de Kim de Rudyard Kipling, se encontró el siguiente borrador de un cuento inédito: ‘La mujer, el marido y el orangután. Casa del orangután. (Prólogo/ La hija del cazador de monos, cuando se va el novio se arroja a los brazos del orangután.) La noche del casamiento del orangután se encierra. Enferma el orangután. El marido se queja y dice que no puede mantener al orangután y su mujer. El orangután con celos. Y asesinato del orangután’”. [Id. pp. 625-626]. La transcripción del bosquejo argumental de ese relato que no llegó a ser nos exime de todo comentario.
[5] Referencias preciosas (y precisas) sobre el ocultismo en la literatura rioplatense de entresiglos se hallan Pagés Larraya, Antonio: “Estudio preliminar” a Eduardo Ladislao Holmberg: Cuentos fantásticos. Bs. As., Hachette, 1957; Jitrik, Noé: “Prólogo” a Horacio Quiroga: Novelas cortas, tomo I (1908-1910). Montevideo, Arca, noviembre de 1967 y BARCIA, Pedro Luis: “Estudio preliminar” a Leopoldo Lugones: El espejo negro y otros cuentos. Bs. As., Clásicos Huemul, 1988. También JIMÉNEZ, José Olivio: “Prólogo” a Rubén Darío: Cuentos fantásticos. Madrid, Alianza, 2001. Una interesante lectura de Las ciencias ocultas en la ciudad de Buenos Aires se encuentra en LUDMER, Josefina: El cuerpo del delito. Un manual. BS. As., Perfil, 1999, pp. 314-319.
[6] Pueden consultarse a este respecto las consideraciones que tuvimos ocasión de verter en “El otro lado de la ficción: Ciencia Ficción”, incluido en Susana Cella (Directora): La irrupción de la crítica. Vol. 10 de la Historia Crítica de la Literatura Argentina. Bs. As., Emecé, 1999, pp. 313 y ss. Cf. especialmente el apartado titulado ‘Antecedentes clásicos de la ciencia ficción argentina’.
[7] Cf. Guillermo García: “La ciudad y los monstruos. Una contribución a la genealogía del horror moderno”. Espéculo, n° 24. Principalmente el parágrafo sexto.
[http://www.ucm.es/info/especulo/numero24/monstruo.html]
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