Inicio / Wikis / Artículos / Barataria o la cristalización de una utopía - Barataria como texto 'problematizador'

Barataria o la cristalización de una utopía - Barataria como texto 'problematizador'

(2 opiniones)
Artículo creado por Rosana Sosa y Alicia Brandou. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero31/lesocial.html
25 de Octubre de 2006
HistoriaHistoria de la literatura

3 - Barataria como texto 'problematizador'

Sería conveniente que los textos “problematizaran situaciones, afrontando el desafío que la realidad ofrece cotidianamente a los educandos...”, “Los mismos jamás debieran reducirse a ‘canciones de cuna’ que generan somnolencia en vez de despertar la conciencia crítica” nos dice Freire en “La naturaleza política de la educación”. Por eso entendemos apropiado el abordaje de los consejos de Don Quijote en los capítulos XLII y XLIII y los cinco capítulos del gobierno de Barataria en la Segunda parte.

En el capítulo VII, de la Primera parte se nos presenta al labrador vecino del hidalgo, “hombre de bien (si es que este título se puede dar al que es pobre) pero de muy poca sal en la mollera”. Don Quijote le promete entre otras cosas el gobierno de alguna ínsula y Sancho viendo en las palabras de su vecino la cristalización de sueños aún no elaborados, se convierte en su escudero. En los relatos del Génesis se nos dice que el origen está en la palabra, en el Verbo, y ciertamente el origen de Sancho como personaje lo encontramos en la palabra, en el Verbo de Don Quijote. Su oratoria fascinó al aldeano manchego, no la comprende pero la admira. Como escudero comienza el proceso de construir ese sueño, esa utopía.

En el capítulo IX tenemos la prosopografía de Sancho: “barriga grande, talle corto y zancas largas”. Ya desde la antítesis de las dos figuras el lector llega a la risa, pero paralizarse en ella no es situarse en una postura crítica. En el instante en que aflora la risa debemos desplazarnos a los múltiples retratos morales que salpican el texto, que aunque escuetos, nos pintan de cuerpo entero a ese personaje al que nada de lo humano le era ajeno. Solamente en el capítulo XLI encontramos: ” Sancho amigo”, “Sancho hermano”, ”buen Sancho”, “valeroso caballero”, “escudero intrépido”.

Innumerables lectores y lecturas, tienden a veces a la esquematización de ambos caracteres: uno valiente, idealista, otro cobarde, materialista. Salvador de Madariaga acude a clarificarnos, “…esta línea antitética de primera impresión se resuelve en un delicado y complejo paralelismo cuyo desarrollo es una de las maravillas de este libro genial. Sancho es, en cierto modo, una transposición de Don Quijote en una clave distinta”.

En el capítulo X, Sancho reclama lo prometido: ”Sea vuestra merced servido, señor don Quijote mío, de darme el gobierno de la ínsula que en esta rigurosa pendencia se ha ganado, que, por grande que sea, yo me siento con fuerzas de saberla gobernar tal y tan bien como otro que haya gobernado ínsulas en el mundo”. La ínsula es a Sancho lo que Dulcinea a Don Quijote. El sueño de Sancho cristalizará en la ejecución del gobierno de Barataria. Allí plasmará sus más heroicos y nobles impulsos.

Numerosos ejemplos textuales nos muestran la hombría de Sancho, ser pacífico, dispuesto a luchar cuando una causa lo exige, a diferencia de su amo que busca la lucha como parte de su vocación caballeresca. Sancho como personaje, construyéndose a lo largo de la obra, creciendo en estatura moral, humanizándose, va aumentando los motivos por los cuales luchar, porque como dice el hidalgo “Cada día, Sancho, te vas haciendo menos simple y más discreto”.

La teoría de Don Quijote expresada en los consejos: temer a Dios, conocerse a sí mismo, prudencia y humildad se plasman, se hacen praxis en la honorabilidad de su desempeño como gobernador.

En su gobierno, Sancho demuestra ingenio y plasma en el mismo algunos ideales que Don Quijote había pregonado en su carrera de caballero andante, especialmente la justicia. El ideal de justicia, componente esencial de la idiosincrasia del caballero andante, solo cristalizará en la acción de Sancho.

La austeridad y la humildad son dos rasgos que lo caracterizan. El cargo de gobernador, tan encumbrado en la España de los siglos XVI y XVII, era considerado un oficio. En una conversación con Sansón Carrasco éste le advierte el riesgo que corre en su función: “-Mirad, Sancho -dijo Sansón-, que los oficios mudan las costumbres y podría ser que viendoos gobernador no conociésedes a la madre que os parió” (P II, cap. IV). A lo cual responde que nada mudará su condición.

Sancho se siente apto para gobernar: “Y paréceme a mí que en esto de los gobiernos todo es comenzar, y podría ser que en quince días de gobernador me comiese las manos tras el oficio, y supiese más del que de labor de campo, en que me he criado”. (P. II, cap. XXXIII).

Don Quijote previene a su escudero de los peligros que traen las altas magistraturas: ”... que los oficios y grandes cargos no son otra cosa sino un golfo profundo de confusiones” (P II, cap. XLII) “... y quiero que adviertas, Sancho que mudar a veces conviene y es necesario, por la autoridad del oficio, ir contra la humildad del corazón” (cap. LI). “No digo que traigas dijes ni galas, ni que siendo juez te vistas como soldado, sino que te adornes con el hábito que tu oficio requiere, con tal que sea limpio y bien compuesto”.

Don Quijote le aconseja antes que asuma su gobierno no olvidarse de la humildad de su procedencia, “ has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo. Del conocerte saldrá el no hincharte, como la rana que quiere igualarse al buey”, ” has gala de la humildad de tu linaje, y no te desprecies de decir que vienes de labradores”. Más aún, hay una reivindicación de sus orígenes humildes, en contraposición de los que tienen sangre azul y no practican la virtud. Cervantes, a través del humor, critica a la nobleza, que en la época se había vuelto parasitaria, convirtiéndose en un problema para la España en decadencia. “la sangre se hereda, y la virtud se aquista, y la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale“.

Su humildad lo lleva a renunciar al “don”, será Sancho, Sancho a secas. Refugiarse en su antroponímico sin trastocarlo es asumir su origen pero es también mostrar a sus súbditos cómo el hombre puede romper las amarras del determinismo y apuntar a la libertad. Se instala en su nombre para entender y actuar en el mundo y cuando es nombrado por los insulares es legitimado en la trama social en que está inserto.

Renuncia a los oropeles que el poder le ofrece, “Vístame como quisiesen, que de cualquier manera que vaya vestido, seré Sancho Panza”.

Don Quijote le explica cómo aplicar la justicia: “Hallen en ti más compasión las lágrimas del pobre, pero no más justicia que las informaciones del rico”. Debe buscar la verdad “por entre las promesas y dádivas del rico como por entre los sollozos e importunidades del pobre” y ser piadoso con el que sufre. ”Al que has de castigar con obras no trates mal con palabras, pues le basta al desdichado la pena del suplicio, sin la añadidura de las malas razones.”

Son famosos los juicios que lleva a cabo, tal es su trascendencia que a partir de allí los insulares “tuvieron a su gobernador por un nuevo Salomón”. El paralelismo se explicita en el mismo texto. En Reyes 1, del Antiguo Testamento, Salomón pide a Dios sabiduría convirtiéndose en paradigma de la misma. El juicio al que se enfrenta es el siguiente: se presentan ante él, dos rameras, una explica que ambas tuvieron hijos, que el de la otra murió y ella se lo cambió. Ambas reclaman al hijo vivo como suyo. Salomón pide una espada y ordena que partan en dos al niño, una accede, la otra suplica que no sea partido y que se lo den vivo a su oponente. El rey determina que esta última es la verdadera madre.

Ante Sancho se presenta una mujer, diciendo que un hombre la había forzado. El hombre explica que había sido de mutuo consentimiento y que él le había pago. Sancho le pide le dé una bolsa de monedas y cuando ella sale le indica al hombre que vaya detrás y se la quite. Vuelven ambos agarrados fuertemente de la bolsa. Sancho le dice a la mujer que si hubiera mostrado igual voluntad en defender su honra, nada le hubiera sucedido. El sentido práctico, la sabiduría espontánea, llena de admiración a sus súbditos y les hace ver en su gobernador un nuevo Salomón.

También es significativo lo que piensa hacer después de empaparse de pueblo en sus salidas de ronda por las plazas, como aconseja Don Quijote en su carta: “Visita las cárceles, las carnicerías y las plazas; que la presencia del gobernador en lugares tales es de mucha importancia”. Dirá Sancho: “es mi intención limpiar a esta ínsula de todo género de inmundicia y de gente vagabunda, holgazana y mal entretenida; porque quiero que sepáis, amigos, que la gente baldía y perezosa es en la república lo mismo que los zánganos en las colmenas, que se comen la miel que las trabajadoras abejas hacen. Pienso favorecer a los labradores, guardar sus preminencias a los hidalgos, premiar a los virtuosos, y, sobre todo, tener respeto a la religión y a la honra de los religiosos”, así como quitar las casas de juego.

En su afán reformista también decide bajar el precio del calzado, poner tasa al sueldo de los criados, crear un alguacil de pobres y aplicar penas a los ciegos engañadores.

Da pruebas de su honestidad y de no abusar de su poder: “desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano: quiero decir que sin blanca entré en este gobierno y sin ella salgo, bien al revés de cómo suelen salir los gobernadores de otras ínsulas”. Se va con un poco de cebada para el rucio y medio queso y medio pan para él.

Así como Don Quijote hace participar a los que le rodean de su locura, Sancho, de burlado se convierte en burlador “las burlas se vuelven en veras y los burladores se hayan burlados”, dice el mayordomo.

Así llevó a cabo en forma humanista y popular, su gobierno, importándole establecer normas para el pueblo, favoreciéndolos con una claridad y sabiduría inesperadas en este personaje. “En resolución: él ordenó cosas tan buenas que hasta hoy se guardan en aquel lugar, y se nombran: Las constituciones del gran gobernador Sancho Panza”.

Cervantes no olvida el humor presentando a un doctor que no le da de comer. Le presentan en la mesa varios manjares pero le indican que todo le hará mal, esto enfurece a Sancho, en ese momento entra un correo que trae una carta que debe ser leída en la mayor reserva: el duque avisa a Sancho que hay enemigos que quieren apoderarse de la ínsula y que intentaran envenenarlo. A partir de esto solo come pan y uvas. El humor se hace presente en la salida apresurada de la ínsula por la llegada de supuestos enemigos.

El gobierno de Sancho, la grotesca broma de los duques, contiene significados más profundos, la palabra de Cervantes transgrede las reglas prefijadas y deterministas del siglo XVII, disfrazando de parodia el gobierno de Barataria, sugiere a los lectores de su tiempo que el hombre puede rasgar las ataduras de su estamento social y desde la libertad, construir la equidad.

Si bien es peligroso un caballero andante en busca de una utopía, igual es de peligroso que un escudero lleve a cabo su mandato, aunque corto, lleno de preceptos justos pensando en el pueblo. A través de él, Cervantes tiene la oportunidad de manifestar un gobierno utópico, imposible en su época, un personaje del pueblo, aparentemente torpe y sin luces, plasmando ideales tan cercanos de la caballería andante.

Sancho aparece “por la puerta falsa de la gran asamblea donde los raposos y los grandes mercaderes del mundo dirigen los destinos del hombre ... y pide la palabra”.

Él enuncia una metáfora poética detrás de la cual se esconde una posible metáfora social: los Sanchos del mundo gobernando para los suyos, encarnando la búsqueda de verdad y justicia.

Al igual que su amo llega a la conclusión de que así no debe ser el mundo y a partir de eso trata de cambiar la realidad. Así como Don Quijote considera que todo se debe a un encantamiento, Sancho llega a esa conclusión después de observar la supuesta ínsula.

Para denunciar esta realidad se crea este gobierno, metáfora social que se anuncia de alguna manera en el texto. La hazaña de Sancho es “el trasbordo de un mundo a otro, de uno ruin a otro noble” y eso mismo es lo que planteamos en la clase: la posibilidad de creer en una utopía y acercarnos a ella.

Siguiendo a León Felipe: “El poeta no es aquel que juega habilidosamente con las pequeñas metáforas verbales, sino aquel a quien su genio prometeico despierto lo lleva a originar las grandes metáforas:

sociales,

humanas,

históricas,

siderales ...”

Valora este capítulo: (2 opiniones)
Autor y licencia de 'Barataria o la cristalización de una utopía - Barataria como texto 'problematizador''
Rosana Sosa y Alicia Brandou Extraído de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero31/lesocial.html CopyLeft
Este contenido ha sido recopilado por el equipo de Wikilearning. Todo el contenido recopilado se ha obtenido respetando y comunicando en nuestro site la licencia de cada fuente.
Wikilearning tiene permiso expreso por escrito de los autores para publicar los contenidos que ha extraído de otras webs, incluyendo su uso comercial.

Opiniona sobre 'Barataria o la cristalización de una utopía - Barataria como texto 'problematizador'' (2)

Tu nombre debe tener tres caracteres como mínimo.
Es necesario que te des de alta con una cuenta de correo válida.
Es necesario que te des de alta con una cuenta de correo válida.
El contenido del título de tu opinión debe tener tres caracteres como mínimo.
Es obligatorio que selecciones una valoración del recurso.
El contenido del comentario de tu opinión debe tener tres caracteres como mínimo.

Opina sobre este artículo



* Valoración:
* Nombre:
* Correo electrónico:
* Título:
* Comentario:

Wikis relacionados con 'Barataria o la cristalización de una utopía - Barataria como texto 'problematizador''

Se propone la manifestación de tres elementos básicos -no unívocos- (Ficción, Suspenso y Misterio) como... Más »
Según Gadamer, el punto de partida para relacionar la actividad hermenéutica con la literaria está... Más »
Resulta ya clásico en los ambientes críticos del teatro español el debate sobre la influencia... Más »
Texto íntegro del libro precursor de la filosofía Tao.
El objetivo del presente trabajo es formular algunas observaciones en torno a las relaciones entre... Más »
¿Estás seguro de que deseas eliminar este capítulo?