[1] VERNE, Jules, L’Étonnante aventure de la mission Barsac, Paris, Hachette, 1987, p. 204.
[2] ROUDAUT, J., Les villes imaginaires dans la littérature française, Paris, Hatier, 1990.
[3] Blackland pertenece a la categoría de ciudades con un imaginario demoníaco, en las que desde el punto de vista geométrico FRYE destaca las imágenes de la espiral, la cruz y el círculo siniestros. FRYE, N., Anatomy of criticism, Princeton University Press, 1971, p. 150.
Por otra parte, también desde la perspectiva del imaginario BACHELARD y DURAND exponen sus conclusiones sobre lo cuadrado y lo circular; para ellos el espacio cuadrado hace referencia a la defensa de la integridad interior, mientras que el circular acentuaría el simbolismo de la voluptuosa intimidad (BACHELARD, La terre et les rêveries du repos, Paris, Corti, 1948, p. 148; DURAND, Les structures anthropologiques de l’imaginaire, Paris, Bordas, 1969, pp. 283-284). Sin embargo hay que observar el hecho de que estas dos estructuras se presentan en la obra divididas cada una por la mitad, reprimiendo completamente y doblegando su significado primero de protección e intimidad.
[4] Nada tiene que ver aquí la dicotomía: exterior-agresividad/interior-protección; como notábamos antes; la idea del espacio interior en Blackland como un doblete del vientre materno o la casa confortable que proponen DURAND y BACHELARD se transforma más bien en el arquetipo de las fauces del animal, fantasma de agitación, agresividad y crueldad (DURAND, G., Structures anthropologiques, op. cit., pp. 90-91). A este respecto BACHELARD dedica además un interesante capítulo a la “Dialéctica de lo de dentro y lo de fuera” desde una perspectiva ontológica (BACHELARD, G., La poética del espacio, (trad.) México, Fondo de Cultura Económica, 1965, pp. 250-270)
[5] BACHELARD, G. Terre et rêveries du repos, op.cit, , pp. 129-182.
[6] Killer se enmarca en el tipo de liderazgo sostenido en el mundo demoníaco descrito por FRYE: “The demonic human world is a society held together by a kind of molecular tension of egos, a loyalty to the group or the leader which diminishes the individual”. FRYE, op. cit. p. 147.
[7] CAMPBELL trata el tema de la pérdida o aniquilación de la identidad del héroe cuando éste se aleja llamado a la aventura y ha cruzado el primer umbral: “el héroe en vez de conquistar o conciliar la fuerza del umbral es tragado por lo desconocido y parecería que hubiera muerto” (p. 88), y por tanto, “el paso del umbral es una forma de autoaniquilación”. (p. 89). CAMPBELL, El héroe de las mil caras, (trad.) México, Fondo de Cultura Económica, 1959.
[8] Camaret representa el isomorfismo del imaginario entre el soberano, el juez y el mago por medio de la imagen del clarividente, ofreciéndonos como resultado la unión demiúrgica de la omnipotencia y la rectitud moral. DURAND, Structures anthropologiques, op. cit., p.170-172.
[9] Todo dentro de Blackland parece representar lo opuesto de su significado profundo, ya que aquí no puede entenderse el “ciego” como el que sacrifica su ojo para obtener una visión sublimada y aún más transcendente (DURAND, Structures anthropologiques, op. cit, p. 172).