Es el Yoga de la acción desinteresada y correcta. Es el sendero de la liberación mediante la actividad consciente, el servicio altruista, el darse a los demás; el trabajo como un medio de elevación y realización superior.
La palabra karma deriva de la raíz kri hacer, significa: acción, trabajo, acto. Se parte del principio de que la vida es actividad y que nadie puede sustraerse a esta acción universal.
En este camino yóguico se nos enseña a trabajar en paz y armonía realizando nuestras labores con alegría, entusiasmo y desprendimiento, sin buscar el fruto de la acción, sin apego y así encontrar la liberación y la unificación consciente.
Básicamente es el Yoga del trabajo, siempre y cuando éste se realice con un espíritu de desapego y altruismo, esto no significa que no podamos vivir de nuestro trabajo diario, pero debemos de buscar que todo cuanto hagamos sirva también a otros seres, y de esta manera trascendemos la labor productiva. La actividad puede enfocarse en varias direcciones, pero lo más importante y valioso es la actitud adecuada que tengamos en lo que hacemos.
El Karma Yoga nos enseña a dirigir correctamente nuestra energía vital por medio de la actividad productiva, y así alcanzar la realización plena de nuestras acciones conscientes en la vida misma, para el bien del mayor número de seres.
“Pero aquél, que manteniendo todos sus sentidos bajo control se entrega al Yoga de la acción sin apego, tal hombre es superior.
Cumple el deber que te corresponde, porque la acción es superior a la inactividad; ni aun la vida normal sería posible en la inacción.
Por lo tanto, ejecuta siempre sin apego el trabajo que debes hacer; porque realizando las acciones sin apego el hombre alcanza lo Supremo”.
(El Bhagavad Guita: III.7,8,19).