Entre Amores perros y El laberinto de la soledad de Octavio Paz
(Artículo publicado en el diario El Tiempo sábado 18 de noviembre de 2000)
La sociedad mexicana, su origen y sus contradicciones, se reflejan tanto en El laberinto de la soledad, ensayo de Octavio Paz, como en Amores perros, cinta mexicana premiada en Cannes.
Se exhibe actualmente en las salas del país Amores perros, cinta dirigida por Alejandro González Iñárritu y galardonada este año en el festival de Cannes. Todos los comentarios acerca de esta película han coincidido con la violencia y el realismo social que su argumento expone. Sin embargo, una mirada más allá de lo anecdótico pone de relieve de qué manera González Iñárritu introduce en la trama categorías propias de la problemática del mexicano por su identidad. La reiteración de la expresión "chingar" -en todas sus variaciones- y la mirada de tres realidades sociales que convergen en un mismo punto: una sociedad, develan la presencia de una de las voces más relevantes dentro del pensamiento mexicano y latinoamericano: El laberinto de la soledad de Octavio Paz.
El magüey, planta de cuya penca se obtiene el pulque, una bebida alcohólica, es la metáfora que encarna la esencia de qué es ser mexicano, de ahí la expresión güey, expresión tan ambigua como lo que representa. las tres realidades de la sociedad coinciden en ser representadas por un perro. El perro asesino, Coffin, es el núcleo indiscutible de la película: elimina a dentelladas un presente que tiene raíces en el pasado político de México. Los demás perros son una extensión suya. Richi, que alude a rico, es la representación del mexicano que sufre por querer dejar de ser lo que es. El mexicano -y el latinoamericano, por extensión- es un ser ambiguo que busca negarse. No puede ser europeo ni norteamericano, pero tampoco quiere ser abiertamente mexicano. Su máscara se ubica entonces en dos extremos: el que busca figurar como élite criolla -europeizada- y el marginal, que también copia convirtiéndose en "un clown que procura aterrorizar aliándose a un deseo de autohumillación". Queda al descubierto "un México enterrado pero vivo". El ensayo de Paz busca, apoyándose en la teoría freudiana, curar este malestar cultural a través de una crítica moral de autorevelación de lo escondido. Es, en otros términos, una catarsis cultural. Otro aspecto muy paciano en la película es el de la mujer. Representación inconsciente de la violación de América por Europa y que es personificada por la burlada, la que tendrá un hijo sin un padre que responda, es decir, la 'chingada'. Esta es la raíz de la negación que busca a toda costa el latinoamericano. En la cinta, González Iñárritu la expone a través de Susana. Personaje de rasgos bastante autóctonos y que traiciona por naturaleza tal como lo hiciera en la conquista de México, la Malinche (tras hacerla su amante, Hernán Cortés cambio su nombre por el de Marina). Dará a luz tantos hijos como pueda bajo la complacencia de la Iglesia. El personaje de Octavio busca rescatarla de su hermano llevándola al estado de Juárez. Esta es una alusión a Benito Juárez, reformador y defensor de la mexicanidad. ¿Por qué Susana no accede? Sirva de aproximación que el último "no" que le responde a Octavio es en medio de un rito fúnebre, católico. Esto significa que lleva interiorizada una culpa, un sentimiento dual de traidor y traicionado que le impide progresar. El México tradicional aparece así en franca oposición a la modernidad. América Latina es producto de la Contrareforma; la modernidad para ella sigue en perenne postergación gracias a la ortodoxia y la superposición de otras realidades.
Si bien es cierto que la Revolución de 1910 recuperó un pasado, y con él cierta autonomía, también lo es que no allanó el camino de México hacia la modernidad política. El autoritarismo y la corrupción que produjo esta situación fue lo que Paz denominó como El ogro filantrópico. A mediados de los ochenta Paz escribe en Tiempo nublado que la modernización significa la abolición de tal circunstancia. En la cinta, el personaje de El chivo es quien representa este aspecto social y político. Es un viejo que tras haber purgado veinte años en prisión asesina a sueldo a industriales, entre otros. El cambio sustancial que sufre se da en medio de la traición política de dos hermanos (dos partidos políticos dueños del poder) que lo han utilizado como medio para expiar culpas y deshacerse del otro. La escena final lo muestra enterrando este pasado de la mano del perro que también ha cambiado de nombre: de llamarse Coffin pasa a ser 'negro', aludiendo a uno de los colores representativos de la subversión mexicana, el rojo y el negro.
El laberinto de la soledad, ensayo de interpretación histórica, de crítica social, política y sociológica, acaba de cumplir cincuenta años. Muchas celebraciones se han llevado a cabo, entre ellas, este reconocimiento que Alejandro González Iñárritu ha tenido, más que con la obra y el autor, con su país y continente.
Y tu mamá también: La Modernidad, política mexicana postergada
Junto a Amores perros la realización de los hermanos Cuarón Y tu mamá también se ha convertido en motivo para hablar de un nuevo cine mexicano. Idea que no resulta para nada desacertada si se toman en cuenta los reconocimientos que dichas realizaciones han tenido a nivel internacional. El auge del nuevo cine mexicano se debe al éxito de una cinematografía de calidad y de alto nivel artístico. Aspectos que reúne Y tu mamá también, pues sintetiza la tendencia del séptimo arte mexicano actual de llevar al espectador una historia verosímil y cotidiana a la vez que plantea una crítica política y social. Amores perros ya había sentado los precedentes de esta tendencia crítica al recurrir a tres historias que encarnan igual número de realidades sociales, y que conducen a la revaluación de una identidad nacional después de los acontecimientos de Chiapas. Y tu mamá también toma el mismo hecho como eje de su narración. Un código (Decálogo del charolastra -maquillador) que es infringido por sus miembros alude a la reciente situación política de México: la sublevación en Chiapas y la descentralización del poder por el Partido Revolucionario Institucional (PRI). La metáfora de esta situación y sus efectos es personificada por dos jóvenes amigos que representan las partes de un acuerdo histórico, consecuencia del manifiesto fundacional de este partido político. El viaje en el que se involucran Tenoch Iturbide y Julio Zapata señala un recorrido histórico a través de la senda de este acuerdo. El resultado es la cuenta de cobro que cada aliado pasa al otro: los repetidos quebrantamientos al código, simbolizados en las infidelidades del amor y la amistad. Dos factores se encargan de señalar que este recorrido tiene que ver con la historia del acuerdo. La voz en off, que devela aquellos eventos y sentimientos reprimidos; y la presencia de un tercer actor, Luisa Cortés (española), que a la manera de conciencia histórica, de espejo ausente, aparece ante los jóvenes como sombra de un pasado con el que han convivido: La Conquista y la Colonia. Pero su actuación va más allá de representar una abnegada esposa, asfixiada por el deber ser. Este personaje alude a la etapa postfranquista, a la inmensa libertad que queda después de un régimen autoritario. Desde su experiencia y su afección (cáncer terminal), la sombra que aparece ante Iturbide y Zapata cobra un nuevo sentido: señalar un nuevo código, con reglas nuevas que faciliten un camino que no continúe siendo aquel que genera desplazamiento social. Este nuevo sentido toma fuerza en la identificación que sufre el personaje de Luisa con una niña desplazada que murió tratando de cruzar la frontera, y con los personajes del pescador (Jesús Chuy Carranza) y su esposa, desplazados por la globalización personificada por una manada de cerdos que invaden la tienda de campaña de los viajeros, temporalmente descuidada en la playa por ellos. La representación de esta escena es clara. Dejar sola ‘la casa’, es abrirle campo al narcotráfico y a todos los demás problemas sociales que México y Latinoamérica enfrentan actualmente a causa de la intransigencia política.
El viaje a una playa desconocida (Boca del cielo) es un recurso que además de brindar posibilidades de autoconocimiento permite la revaluación de pactos y alianzas. La intensa carga erótica (Eros, lo que une) autoriza la comprensión y reconciliación de las partes. No cabe duda, la búsqueda de una playa ideal representa ese trasegar hacia la modernidad tan anhelado por los países latinoamericanos. Tal como lo escribiera, precisamente, Octavio Paz en El ogro filantrópico, la Revolución Mexicana procuró cierta autonomía, pero no allanó el camino hacia la modernidad política; el autoritarismo y la corrupción han sido sus principales baches. La película refleja esta circunstancia en la actitud adolescente de sus personajes. Éstos presumen, en el orden de lo sexual, de poseer sumo conocimiento en torno a encuentros amatorios. La condición alucinante, ligada al adolescente que empieza su vida sexual alucinando al otro (escena en la piscina), encuentra eco en la realidad política y social de Latinoamérica, en sus dirigentes, en sus gobiernos y en la psiquis de sus habitantes. Pasar de la alucinación a un encuentro real con el otro, salvar los baches en el camino significa, como lo sugiere Octavio Paz en Tiempo nublado, acceder a la modernidad. Y tu mamá también termina con un desencuentro que alude al hecho de que después de setenta años en el poder, un partido político aliado (PRI) pierda las elecciones. Ante una alianza que no respeta las reglas ha de surgir una oposición real que enriquezca, esta es la metáfora del desencuentro de Julio y Tenoch en la película. La argumenta la frase de Luisa: “La vida es como la espuma, por eso hay que darse como el mar”.
Ante un mercado global en donde la gran industria absorbe talentos del arte cinematográfico, resulta paradójico ver cómo dos de éstos salen de ella para otorgarle a su país una realización de lectura plurivalente. Es indiscutible cómo la producción cinematográfica actual en México ha optado por llevar al público mayoritario, los jóvenes, un producto que reúne una historia atractiva, que asegura el éxito comercial y calidad artística. Si por un lado tenemos una ‘aventura’ de carretera (road movie), muy erótica, por el otro aparece una revisión crítica a la historia política de México y sus consecuencias. Los nombres y apellidos de lo protagonistas rinden perfecta cuenta de este aspecto. Tenoch Iturbide, alude al emperador del mismo apellido, quien representa por definición la clase alta; Julio Zapata, el campesinado; la nacionalizada Luisa Cortés, alude al conquistador Hernán Cortés; Jesús Carranza representa al presidente mexicano Venustiano Carranza, quien en su gobierno quiso poner freno a la expansión de la propiedad privada extranjera y nacionalizar los títulos de propiedad de minas y petróleos mexicanos. Murió asesinado (En México, Chuy es el trato familiar de Jesús –el sacrificado-); y Diego Saba Madero, que sugiere al presidente Francisco Ignacio Madero, quien en su administración no pudo llevar a cabo ninguna de las reformas sociales postuladas. Fue, sin embargo, el primer revolucionario, de ahí que el personaje Diego Madero esté asociado a la marihuana y al sexo grupal, aspecto revolucionario para cualquier latinoamericano, y que en medio de un estado alucinatorio ‘sepa’ dónde quedan las utópicas playas de Boca del cielo.
La crítica de la película es clara: hacer manifiesto que las alianzas y traiciones políticas en México han causado una enfermedad terminal que encarna sus consecuencias en el desplazamiento y las marchas de los ‘insurgentes’ chiapanecos que de manera alterna aparecen en la película. De la misma forma como un adolescente se hace autónomo, Chiapas ha logrado una representación real en el Gobierno propiciando así la caída de ídolos de pies de barro. El autoconocimiento no es mirar hacia dentro sino hacia atrás. De esta manera Y tu mamá también, signo de hasta dónde puede llegar –o ha llegado- la infidelidad, se convierte en la más acertada forma de recobrar la época dorada del cine mexicano, llevando a los jóvenes, de la mano de una crítica e interpretación adecuadas.