El camino de transformación, de la mano del coach, no se limita a objetivos externos, herramientas, recetas fáciles, reflejos condicionados, que como una máquina tragaperras, prodiguen rentabilidad económica en las empresas No partimos de supuestos conductistas , sino de niveles de análisis más profundos , para poder determinar cuales son los contenidos de “nuestro disco duro emocional” , en términos de Bion, cual es nuestro capital de experiencias . Si se sobregiran las cuentas bancarias emocionales, los resultados empresariales serán pobres. A la par que el coach ha de reconstruir ese Bagdad interno, esa transformación se debe plasmar a nivel externo. El contenido que damos a la palabra éxito, trasciende la adicción al poder e incluye dos actitudes:
Uno de responsabilidad y solidaridad social en la que los resultados del éxito personal no beneficie solamente a sus protagonistas, sino que se proyecten sobre los miembros de la organización y de la sociedad.Por otra parte una actitud de reflexión permanente (coaching) para evaluar por una parte los paradigmas de los que se parten y determinan que se actúe de una manera u otra. Por otra parte , analizar los costes del éxito al que se aspira, y generar recursos internos, y energía, para evitar caer en desequilibrios insalubres.
En cuanto a la responsabilidad social, solidaridad y equilibrio: no se trata de “dones de la naturaleza”. Sino que son actitudes que, para sostenerlas, requieren realizar un trabajo constante de introspección y alerta. Recuperar la conexión con nosotros mismos, y con el universo, no solo representa una fuente inagotable de energía, sino que entendemos, constituye, una de las piezas fundamentales, hacia el camino para lograr el éxito sostenido.