Aunque Paul Graham habla en su artículo sobre cómo conseguir venture capital (capital riesgo), yo no voy a hablar de captar recursos financieros para iniciar un proyecto. Primero porque desconozco como hacerlo, segundo porque he visto algunos casos que han funcionado sin capital inicial (Craigslist y Loquo) y tercero porque creo que en España no es tan fácil conseguir capital como en EE.UU. No se a vosotros, pero lo del capital riesgo no es que me suene lejano, es que me suena casi a ciencia ficción.
No tener dinero es un inconveniente importante, pero no insalvable. El propio Graham afirma que cuando consigues un capital para invertir lo que consigues realmente es tiempo en forma de salarios para pagar horas de trabajo. O sea que aunque no tengas dinero, si tienes tiempo, ya tienes un capital.
Eso si, asegúrate de que realmente tienes ese tiempo disponible.
También doy por supuestas dos cosas:
a) Odias y desconoces a partes iguales todo lo que tenga que ver con papeleo burocrático para obtener subvenciones y ayudas públicas. En mi opinión lo malo no es solo lo complicado del tema, es simplemente desmotivador usar tiempo redactando aburridas memorias para proyectos que no sabes si te van a aceptar. No es lo mío.
b) No sabes como funcionan ni tienes contactos con firmas de fondos de capital riesgo. Como decía antes creo que en España las firmas de capital riesgo no abundan y debe ser difícil si no tienes contactos en ese mundo. En todo caso si luego te va bien seguro que se te arrima alguna y te ofrece invertir.
O sea, que si tu único capital es tu tiempo y el de los otros fundadores tienes dos opciones:
a) Poner el máximo de capital sobre la mesa dedicando jornada completa a tu proyecto. Deberás vivir de tus ahorros entre dos y tres años, lo que es arriesgado, pero menos que tener que pedir un préstamo que no sabes si podrás devolver. En el peor de los casos siempre podrás reincorporarte al mercado laboral con una experiencia muy valiosa.
b) Dedicar tu tiempo libre aparte de tu jornada laboral. El proyecto ira más lento, tendrá limitaciones de envergadura y tus relaciones de pareja/familia se pueden resentir. La ventaja es que no arriesgas mucho.
Una solución intermedia puede ser empezar invirtiendo tu tiempo libre y si luego la cosa se ve que funciona dedicarse a tiempo completo. El "tiempo libre" es un concepto un poco engañoso. Hay gente que en su tiempo libre es capaz de trabajar más que en su jornada laboral y otros a los que su jornada laboral le deja “huecos”. En cualquier caso no vas a llegar muy lejos si no le echas muchas horas.
Respecto al dinero que hace falta para elementos físicas, en realidad de lo imprescindible ya sueles tener dos cosas, ordenador y conexión a Internet, por tanto solo te falta espacio en un servidor para empezar. No es nada descabellado empezar con un plan de hosting de
o similar.
Lo realmente importante de gastar poco no es el dinero propiamente dicho. Lo importante es que cuando vengan los tiempos duros, es decir, trabajar y no ver progresos, no te sientas como que no ganas nada y encima pierdes dinero. Poder decirte a ti mismo “vale, no gano, pero tampoco pierdo dinero” mantendrá tu motivación alta hasta que superes el bache.
En Loquo la minimización de costes fue un arte. Inicialmente el servidor de Loquo estaba en casa de Ubaldo bajo una linea ADSL y para no desbordar el espacio de disco y enlentecer la descarga, solo se permitía colgar una única imagen y solo en ciertas categorías. Ubaldo desde el inicio hasta la venta a eBay trabajaba a jornada completa desde casa, puso todo su capital (tiempo) sobre la mesa.
Recomiendo evitar cualquier gasto fijo a toda costa. Tener un servidor dedicado de 150 euros al mes, puede parecer un coste asumible inicialmente, pero todos los costes fijos iniciales dan problemas. A poco que se te presente un nuevo gasto fijo de 150 o 200 euros, te empezará a doler, y aunque lo puedas pagar, debilitará tu motivación y aumentará la sensación de “estoy tirando el dinero en algo que no se si va a funcionar”.
A la gente que piensa montar una tienda online le diría que evite costes fijos de almacenamiento y gestión de un stock, ¿por que no usar el stock de una tienda física ya existente? De este modo la tienda online con tu propia marca es un cliente más de la tienda física que se encarga de todo, recibe los pedidos y hace los envíos, Hasta que no tengas un gran volumen de ventas tus precios no van a ser los más baratos, pero lo único que arriesgas es el trabajo de montar la web, tendrás todo el tiempo del mundo para hacer cambios y mejoras hasta que funcione, sin perder dinero cada mes. Evidentemente tendrás que trabajar duro para que tu tienda sea mejor que las otras, no será fácil, pero hay muchas áreas donde las tiendas online son realmente malas.