• División celular: aunque en la mayoría de los protozoos no se presentan estructuras polares durante la división celular, en tricomónadas (trichomonads), hipermastígidos (hypermastigids) y algunos tipos de dinoflagelados, participan microtúbulos en el proceso. Aparentemente, los microtúbulos no están relacionados con los cromosomas y permanecen unidos a la parte externa de la membrana nuclear justo en los puntos en que los cinetocoros de los cromosomas están conectados a la parte interna de la membrana.
La información anterior y el hecho de que algunos cromosomas eucarióticos suspendan la condensación y descondensación en el transcurso de su ciclo vital y que incluso no se compacten durante la mitosis como sucede en el caso de los fungus Zygorhynchus moelleri y de las algas verdes Nanochloum eucaryotum, señala claramente que la elección de los estándares para caracterizar la mitosis eucariótica es completamente arbitraria; esto dificulta la elección de los sistemas adecuados para realizar una buena comparación entre eucariontes y procariontes.
Arnold J.Bendich y Karld Drlica proponen que la observación debe centrarse en en el movimiento del origen de replicación (oriC) durante el ciclo de vida; el oriC es la región de los cromosomas que permanece opuesta a los polos celulares en la división celular.
Se ha revelado que para facilitar el movimiento del oriC, los cromosomas bacterianos se dividen aparentemente en dos partes cerca del mismo; además, la distribución de seudocentrómeros en elementos de su ADN, es similar a lo que sucede generalmente en la mayoría de las veces con el ADN centromérico funcional de los eucariontes (región CEN contenedora del centrómero).
Arnold J.Bendich y Karld Drlica recalcan que se requiere realizar investigaciones adicionales para determinar si los procariontes tienden a presentan o no una región centromérica homóloga al CEN. Por lo menos, ya se sabe que los centrómeros procarióticos son muy similares a los eucarióticos; a pesar de ello, reconocen que es difícil estudiar la segregación de los cromosomas en especies bacterianas que cuentan con más de un cromosoma involucrado en la división celular.
El hecho de que existe una gran variedad de procesos llevados a cabo por las bacterias en la división celular, hace más difícil la tarea de encontrar homologías entre las proteínas que actúan en este proceso tanto en eucariontes como en procariontes.
• Histonas, nucleosomas y compactación cromosómica: en la mayoría de los eucariontes la compactación cromosómica implica la envoltura del ADN por medio de las histonas formándose nucleosomas; sin embargo, hay que recalcar que esto no ocurre en todos los eucariontes. Mientras varios de los dinoflagelados (carecen de histonas y no forman nuccleosomas) muestran una gran capacidad para compactar sus cromosomas, algunas arqueas sí contienen histonas que envuelven al ADN en estructuras visibles semejantes a los nucleosomas.
Otros procariontes como la E. coli, cuentan con histonas pero no con estructuras homólogas a los nucleosomas a pesar de presentar proteínas básicas capaces de torcer el ADN.
En resumen, hay barios ejemplos tanto de procariontes como de eucariontes en los que el ADN es compactado por las histonas en forma de nucleosomas, y también muchos otros en los que tanto las histonas como los nucleosomas están ausentes.
Arnold J.Bendich y Karld Drlica señalan que la pregunta principal aquí es cómo se compacta el ADN. Una idea propuesta, sugiere que la fuerza del compactamiento provienen de grandes grupos de macromoléculas capaces de formar altas concentraciones citoplásmicas carente de proteínas atadoras (tal como ha llegado a ocurrir en experimentos in vitro con extractos citoplásmicos de E. coli).
Podemos concluir que estos investigadores nos demuestran a partir de esta información la existencia de una fuerte necesidad de encontrar nuevos criterios para validar los argumentos capaces de sostener la existencia de una adquisición evolutiva más compleja en los cromosomas de las células eucariontes. Para ello, habrá que detectar las técnicas adecuadas en el análisis de caracteres específicos pues que cada una de ellas difieren en puntos tan importantes como la sensibilidad a ciertas substancias en contextos determinados.
La estructuta cromosómica representa un enigma evolutivo mucho más profundo que la presencia o la ausencia de una membrana nuclear.