El "fenómeno de la evolución positiva"
|| Opinión constantemente positiva: Valoración final 6,5 || Opinión constantemente negativa: Valoración final 2,5 ||
|| Cambio de negativo a positivo Valoración final 7,5 || Cambio de positivo a negativo Valoración final 1,0 ||
Un factor que influye en nuestros sentimientos hacia otra persona es el hecho de que ésta parezca apreciamos o no. Por lo general, nos gusta la gente que parece apreciarnos, pero es importante que su actitud no resulte poco sincera o aduladora. Elliot Aronson y Darwyn Linder compararon los efectos de mostrarse siempre amable hacia los demás con los de una actitud constantemente desagradable, así como con el resultado de un cambio de actitud en uno u otro sentido. Posteriormente, el colaborador comentó, asímismo, en distintas ocasiones, su impresión sobre el sujeto con el experimentador, comentarios que los sujetos pudieron oir «casualmente». Por último se pidió a los estudiantes que indicaran su grado de preferencia por el colaborador según la impresión obtenida de las conversaciones con él. Como era de esperar, mostraron preferencia por el colaborador que había hecho comentarios uniformemente favorables sobre su persona, y manifestaron desagrado hacia el que había expresado sólo opiniones derogatorias. Pero el mayor grado de preferencia recayó sobre el colaborador cuyos comentarios habían pasado de desfavorables a favorables en el curso del experimento.
Este estudio sugiere que la mejor manera de hacer nuevos amigos (y amantes) es comenzar por fingir desagrado, sin mostrarse insultante en exceso, y luego ir demostrando progresivamente mayor interés y aprobación. Este «fenómeno de la evolución positiva» puede interpretarse de varias maneras. Una posibilidad es que la reserva y desdén iniciales reduzcan la probabilidad de que el posterior afecto sea tomado por un hábito o una adulación. Otra explicación, relacionada con la anterior, vincula este efecto con el éxito de la táctica de hacerse el esquivo. Una muchacha reticente probablemente acabará despertando más pasión que otra siempre solícita, pues los demás, incluido su pretendiente, interiorizan el gran valor que ella misma atribuye a su propio afecto.
La estima personal como valor negociable
Otra interpretación del fenómeno de la evolución positiva sería en términos de estima personal. Varios estudios experimentales han puesto de relieve que las personas que se tienen en baja estima son menos exigentes en sus expectativas de los demás, incluida su pareja. Elaine Walster demostró, por ejemplo, que mujeres cuya estima personal había sido reducida experimentalmente se sentían más atraídas por un joven apuesto que otras cuya estima personal había sido reforzada. Otros estudios han permitido verificar que es menos probable que un hombre con un bajo concepto de sí mismo intente salir con una mujer físicamente atractiva que otro con un elevado concepto de sí mismo. Suponiendo que mostrarse rudo o indiferente hacia otra persona la primera vez que la vemos constituye una forma de reducir su estima personal, aunque sólo sea temporalmente, es de esperar que ésta se muestre luego más vulnerable a cualquiera.