De progresistas y pogresismos - Alternativos ayer, progresistas hoy

8 - Alternativos ayer, progresistas hoy

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Artículo creado por Patricio Reyes.
17 de Octubre de 2006

Lo que hasta hace poco era alternativo, hoy es progresista. Así en la manifestación puntual de intereses se entrecruzan la ONG y la organización informal, lo financiado y lo no financiado, dando desde lejos la imagen de una visión global puesta en acción.

Más bien antineoliberales que anticapitalistas, suelen ser añoradores consumados de los buenos tiempos del "consenso keynesiano", no son rupturistas, creen aun que la ley puede hacer nuevas realidades (y no que nuevas realidades son la condición necesaria para instituir una nueva legalidad, pues entonces estarían haciendo un cuestionamiento a las bases del sistema). Es gente de buenos modales, con una no despreciable fe en la UNCTAD y en la importancia de ser organización acreditada ante la ONU.

Muchas de sus organizaciones tienen generoso financiamiento, cuyo origen es más bien oscuro y no deja de ser sospechoso.

"En Seattle, la gran división se dará entre quienes se oponen genuinamente al Nuevo Orden Mundial y aquellas organizaciones de la sociedad civil "asociadas" que son en apariencia "progresistas" pero que de hecho no son más que criaturas del sistema. Con frecuencia subvencionadas por sus respectivos gobiernos, hacen parte de una "oposición" políticamente correcta que actúa como "portavoz de la sociedad civil". Pero ¿a quién representan? Muchas de las "Ong's asociadas" y grupos de presión que a menudo se mezcla con burócratas y políticos, tienen pocos contactos con los movimientos sociales de base y las organizaciones populares. Entre tanto, sirven para desviar la articulación de los movimientos sociales "reales" contra el Nuevo Orden Mundial."[1]

Desde la reacción contestataria, con poca ideología y centrados en la especificidad fragmentaria de su objeto, quieren mejorar el mundo, no provocar un cambio cualitativo. Algunos, los partidarios de la ecología profunda, ven en la desaparición de la especie humana una buena medida para que las cosas vayan mejor. Es el mundo de lo temático, inarticulado, en mosaico.

"Las opciones y propuestas políticas aparecen recorridas por una misma condición, el realismo. Esto tiene un significado preciso que alude a todas aquellas propuestas que contradicen el principio de realidad. (...) La extensión del principio de realidad se hace visible en forma manifiesta en el campo del radicalismo político.

Su expresión es la emergencia de una cierta variedad de "ingeniería social" que tiene múltiples expresiones. Propuestas tales como el reparto del trabajo, el gravar con un impuesto los movimientos financieros, etc., tienen en común dos rasgos. El primero es que mediante estas propuestas se pretende introducir un elemento de mejora en las condiciones de vida de los sectores más desfavorecidos. El segundo es que estas propuestas se presentan como compatibles con el actual orden de relaciones. Ninguna de estas propuestas aparece en oposición al principio de realidad y en ello estriba su condición de propuestas realistas y no de utópicos desvaríos"[2]

Por más progresista que se sea, desde el realismo y el pragmatismo político sólo puede existir un orden eterno, perfectible pero inmodificable.

En Chile, como vimos hace poco, estos progresistas, sin que se lo pidieran, apoyaron sin más la candidatura de otros progresistas, los institucionales, los aparatchik.



[1]  Michel Chossudovsky, "Seattle y más allá; desarmando el nuevo orden mundial", en www.derechos.org/nizkor

[2] Andrés Bilbao, "Crisis y Lírica Progresista", en www.coo.es

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