Paco Umbral se da a la tarea de hacer un poco de taxonomía del progresismo, en España desde luego, pero igual sirve.
A la muerte Franco, entre abrazos y patadas, entre ceremonias sacras o cívicas, entre palacios y prostíbulos, el "progresismo tardofranquista", con el rey a la cabeza, se unió al "progresismo histórico", es decir socialistas y comunistas, para dar por inaugurado el nuevo orden que denominaron democrático.
Pero estos progresistas, a fuerza de poder, de terrorismo de Estado y de corrupción, pararon final y rápidamente en simples progres, "porque el Poder petrifica y el hecho de mandar es más importante que aquello que se manda".
Afirma Paco que "los mayores y mejores progresistas los encontramos hoy entre aquellos que no tienen Poder, no lo han tenido nunca o lo han perdido". Es decir, entre aquellos que no pertenecen a ninguna elite o han sido expulsados de toda elite.
"Progresista es el individuo, político o no de pensamiento avanzado, o sencillamente de pensamiento, el que ha dejado de ser rehén de cualquier superstición, incluso de la superstición progresista", define Paco y pasa a informarnos donde hallaremos a este progresista de veras.
"El verdadero progresismo trabaja desde la oposición y la cultura. El progresismo instalado trabaja desde los medios, el aparato y la información. Información, hoy, es todo lo contrario de cultura."
Para Manuel Vásquez Montalbán que, al igual que Pepe Carvalho, es escéptico en materia de transiciones, posdictaduras y neodemocracias, y que está más que hastiado de la vaciedad y la vileza de los padre y los hijos del destape y la movida, todos ellos son progres no más, que " han pasado con una gran rapidez de querer echarse a la montaña, año 68, a querer ser diputados caiga quien caiga".
Vásquez Montalbán, define a los progres como "los que buscan como locos la integración", "los que van predicando las bondades del pragmatismo y el posibilismo". La "progresía" (el conjunto de los progres) "ha perdido el sentido de la lucha por unos objetivos" e "intenta ocultar con máscaras y maquillajes un hecho evidente: no está a la altura de los tiempos". "Muchos progres de hoy acaban haciendo sólo pesebradas".
O como dice el progre de El Pianista: "Todos nosotros somos socialdemócratas profundos. Convivimos socialdemócratamente. Pactamos cada maña el turno del cuarto de baño y el polvo por las noches y tratamos de inculcar en la gente la tesis del mal menor".