El color Blanco resulta de combinar todos los colores del espectro en un equilibrio perfecto, un elemento esencial de muchos interiores domésticos, base de los esquemas puros, limpios y frescos.
El uso de las pinturas blancas al yeso y a la cal desde épocas inmemoriales, las han convertido en un elemento decorativo básico. Piensa en las tradicinales aguadas blancas de interior o exterior de las casas de campo y del mediterráneo, las islas griegas o de muchos lugares de playas como Manzanillo en México, y te darás cuenta de hasta que punto hemos considerado siempre al blanco un color seguro, aunque no muy excitante para decorar nuestro entorno.
Cuando quieras decorar con blanco inspirate por los ejemplos de la naturaleza, piensa en un paisaje nevado, en la sutileza del mármol, el plumaje de un cisne, la textura de la porcelana más fina o un ramo de elegantes azucenas.
Los blancos brillantes extendidos hoy en día son un fenómeno relativamente reciente. Su tono característico azulado y a menudo áspero es en realidad el resultado de la inclusión de óxido de titanio, un pigmento mineral.
Anteriormente el blanco era un color más bien inestable que tendía a amarillear con el tiempo. Hay mucha gente que prefiere la suavidad de los blancos tradicionales, lo que ha implicado la recuperación de antiguas opciones como las lechadas y las aguadas a la cal. Son recursos valiosos ya que a menudo contienen toques de otro color y son más suaves y versátiles que el blanco brillante, especialmente en estancias iluminadas por la luz artificial. Las gamas disponibles de pintura moderna emulan esos tonos produciendo bancos cálidos (que incluyen un toque de amarillo, rojo o marrón) o blancos fríos (con toques de gris, negro o azul).
El blanco en el
Feng Shui se asocia al metal y aporta cualidades de liderazgo y creatividad. También simboliza la pureza y se cree que posee fuertes vínculos con los niños. Pero la energía inherente del blanco no es muy potente, lo que significa que una habitación con paredes blancas se puede convertir en un elemento paralizante. Para mitigar este aspecto, sitúa algún objeto brillante o de colores contra el fondo como punto focal alternativo.
EL BLANCO EN CROMOTERAPIA
El blanco da una sensación de paz y pureza, aportando una profunda renovación física y emocional. Una habitación blanca incrementará tu capacidad de pensar con claridad, aunque a veces su frialdad puede producirte una sensación de aislamiento.
BUENAS COMBINACIONES
El blanco es muy fácil de utilizar ya que combina bien con cualquier color, animará cualquier estancia ampliando la extensión del color mitigando los matices cálidos del rojo, el naranja o el amarillo, incrementando la intensidad de los azules, reconfortando a los verdes, dando brillo a los morados y tonificando los colores neutros.
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