



(2 opiniones)
Al estudiar experimentalmente la capacidad de actuar "en la mente". Ponomariev identificó cinco etapas en su desarrollo. Cada una se distingue ostensiblemente de la otra y, al mismo tiempo, se relaciona con la siguiente, es decir, se transforma en ella. Las etapas se diferencian entre sí por dos características principales: el grado de diferenciación de la estructura psicológica de la actividad en la esfera interna y el tipo de conducta que corresponde a cada una de ellas.
Ponomariev describe estas etapas como sigue:
"En la primera etapa, el hombre no puede actuar en la mente ni, en general, subordinar sus acciones a la tarea expresada verbalmente, aunque es capaz de manipular las cosas. Los objetivos están dirigidos solo a la transformación de la situación objetal (situación compuesta de objetos originales). Estos son los motivos de la actividad. La regulación de las acciones es posible a partir del apoyo en la percepción de la situación. Los objetos originales controlan exclusivamente a las acciones. La valoración de las acciones es totalmente subjetiva y emocional.
En la segunda etapa, la tarea, en cuyo planteamiento se incluye el lenguaje, puede resolverse, pero solo en la esfera de lo externo, es decir, mediante las manipulaciones con los objetos originales. Sin embargo, posteriormente el resultado de la acción puede reproducirse en la esfera interna, verbalmente expresado. De esta manera, los productos de las acciones se transfieren al plano de los modelos conocidos. Sin embargo, sus procesos en la esfera interna todavía aparecen representados, es decir, todavía no están presentes los medios de la actividad, los procedimientos de acción no son conscientes. La palabra actúa como señal de la señal, ella entra en juego solo cuando el hombre tiene el programa correspondiente preparado en la esfera externa. Las cosas y sus representaciones controlan las acciones. La valoración es emocional. Sin embargo, las indicaciones verbales externas comienzan a ejercer influencia sobre la elección del objetivo, sobre la regulación de la acción, sobre su control y valoración.
En la tercera etapa, las tareas pueden resolverse con la manipulación de las representaciones e imágenes de los objetos. Aún no es posible subordinar rigurosamente estas manipulaciones a la tarea verbalmente planteada. En la esfera interna tienen lugar cambios sustanciales: se separan el proceso y el producto de la acción. Los procedimientos de las acciones se concientizan. Esto conduce a la diferenciación de los posibles objetivos en prácticos y teóricos -el objetivo práctico está dirigido a la transformación de la situación y el teórico, a la determinación del procedimiento de esta transformación. Se separan el objetivo y el motivo. La palabra adquiere una nueva función: se convierte en una señal que no solo activa el programa elaborado, sino que también puede portar en sí el embrión de una orden propia, el programa de las acciones.
En la cuarta etapa, la capacidad para subordinar la manipulación con las representaciones a las exigencias de la tarea verbalmente planteada está formada. Las tareas se resuelven según el principio de ensayo y error. Al mismo tiempo, con la remisión reiterada a la tarea, la vía encontrada puede constituir la base del plan de las acciones reiteradas, cada una de las cuales se relaciona ahora estrictamente con las exigencias de la tarea. De esta manera, la tarea se resuelve sistemáticamente según un plan en cuya base se coloca la solución anterior de la tarea. El plan se estructura mediante la transformación -por el efecto de la solución- de la tarea práctica en tarea teórica.
En la quinta y sexta etapas, las tendencias delineadas alcanzan su pleno desarrollo. Se ha formado la capacidad para el "automando". Las acciones son sistemáticas, se organizan según un proyecto, se programan y relacionan estrictamente con la tarea. El control de la actividad y la valoración de sus resultados son totalmente lógicos. La peculiaridad de estas etapas consiste en que el análisis y la síntesis de la estructura propia de la tarea antecede a la organización del plan. El plan no se estructura sobre la base de la lógica de la satisfacción de la necesidad, la cual estimula a la solución de la tarea, sino sobre la base de la consideración directa posible de la lógica de las propias cosas, hecho el cual está relacionado con la incorporación a la actividad de la motivación cognoscitiva."
El cuadro que resulta de la comparación realizada por Ponomariev puede interpretarse como el mecanismo psicológico de la actividad creadora. A continuación se aborda el análisis del eslabón central de este mecanismo.
El eslabón central del mecanismo psicológico de la actividad creadora se puede representar en forma de triángulos invertidos que se solapan (fig. 1).

En la figura anterior se debe prestar atención a varias cuestiones. En el extremo izquierdo aparecen los niveles estructurales en los que se han transformado las etapas de desarrollo del plano interno de acciones. En el extremo derecho se representa el pensamiento discursivo.
En el fondo de los triángulos aparece representada, mediante cinco líneas horizontales, cada una de las etapas del desarrollo de la esfera interna, transformadas en niveles estructurales de la organización de la creación las cuales aparecen señaladas con números romanos del I al V, desde el nivel de más bajo desarrollo hasta el del mayor.
El triángulo derecho tiene su cúspide en el nivel V y sus otras dos rectas se unen en el nivel I. En el límite abstracto de la base del triángulo derecho se representa el lugar del pensamiento intuitivo -su extremo representa el pensamiento característico de los animales. En el límite abstracto de la base del otro triángulo aparece representado el pensamiento lógico- su extremo lo constituye el pensamiento de las computadoras contemporáneas.
A continuación se hará referencia al proceso y al producto como elementos de la relación interacción-desarrollo en el fenómeno de la creación. En el proceso se manifiesta el aspecto dinámico, sucesivo y temporal de la interacción. En el producto se refleja el ángulo estático, simultáneo y espacial de la interacción.
El funcionamiento de los sistemas interactuantes ocurre mediante el paso de los procesos a productos y viceversa. Aquello que aparece como estado dinámico en el proceso y puede registrarse en el tiempo, en el producto se revela como una propiedad en reposo. El producto de la interacción, que es consecuencia de un proceso, se transforma en condiciones para un nuevo proceso, provoca una influencia inversa en el curso ulterior de la interacción y se establece, al mismo tiempo, en una serie de casos, en etapas del desarrollo. Con otras palabras, como resultado de un proceso se produce un producto que, a su vez, condiciona un nuevo proceso que influye en el curso ulterior de las interacciones. Esto puede originar determinadas etapas de desarrollo en los sistemas que interactúan mutuamente. Esta idea se representa de forma gráfica en la figura 2.

Inicialmente debe prestarse atención al tipo de objetos que existe en cada uno de los límites del pensamiento discursivo.
Los objetos del pensamiento intuitivo representan en sí mismos objetos- originales o sus modelos. Sin embargo, los datos de estos modelos aparecen en su función de originales, como cosas. Los objetos del pensamiento lógico son modelos simbólicos.
|