El tiempo que un visitante pasa ante una pieza en una exhibición se mide en segundos: 15, 30, 45, 120... Es importante observar como se comportan visitantes en exhibiciones y medir tiempos de permanencia ante piezas para poder definir plazos reales y diseñar contenido que se adecue a dichos plazos.
El interés de los promotores a la hora de crear contenido puede ser distinto al de los usuarios. Por lo general los promotores pensarán en “meter cuanto más mejor”, pero es clave crear piezas consumibles que duren el tiempo que un usuario está dispuesto a pasar dentro de una exhibición.
