1 - Preliminares

Artículo creado por Gastón E. Giribet. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero22/fnatural.html
16 de Septiembre de 2006

Desde el comienzo, desde aquel primer hombre, se encuentra en nosotros la necesidad de inserción en el entorno, y como su pródiga representación, la búsqueda del sentido de nuestra existencia. Es esta necesidad la razón de ser de esa angustia que, como bien dice Monod, es la creadora de todos los mitos, de todas las religiones, de todas las filosofías y de la ciencia misma.

El Hombre busca pertenecer a su entorno, obtener un papel protagónico en la comedia que se monta a su alrededor. Es en este sentido en el que debe interpretarse lo dicho cuando se habla de una humanización de la naturaleza, como cuando Nietzsche nos dice que como una humanización de las cosas todo lo fiel posible es como debe considerarse a la ciencia. No lo entendamos, pues, como una captura del entorno; esta humanización es llevada a cabo con el fin de reconocer rasgos humanos, propios en el mundo y buscar así la aceptación de nuestra imagen en él. Es de esta forma como no buscamos la aprehensión con otro fin que el de capturar la esencia de los hechos para reconocernos en ella. He ahí la conquista; la interpretación, nuestra búsqueda, la ciencia toda, no son más que un intento por conciliar caracteres representativos de nuestra naturaleza con las formas del mundo.

Max Planck dijo que la ciencia es la progresiva aproximación del hombre al mundo real. Concebimos a nuestra ciencia como aquella metáfora que nos permite un acercamiento a la esencia del mundo; y reconocemos a nuestro conocimiento científico como la imagen que se obtiene de calcar con nuestro lápiz los rasgos de la moneda que está detrás del papel, y a la cuál no podemos tocar.

Pero este hecho en sí no es, si se lo considera aisladamente, capaz de explicar nada. Por esto, es necesario reconocer el acto de fe que está implícito en suponer la existencia de la forma en el universo también como rasgo humano; Albert Einstein reconocía que en esta creencia se arraigaba su concepción de Dios1, y aceptó que detrás de todo trabajo científico de elevado nivel, subyace una convicción -cercana al sentimiento religioso- de la racionalidad o inteligibilidad del mundo.

Estériles sois: Por eso os falta a vosotros la fe. Pero el que tuvo que crear, ése tuvo siempre también sus sueños proféticos y sus signos estelares - ¡y creía en la fe! -

F. Nietzsche.

No soñamos con traer la naturaleza hacia nosotros más que por la necesidad de aprehenderla para que ésta nos acepte en el cuadro. Cuánto de esto en el Dios de Leibniz.

Como una mostración de la validez de este punto de vista basta contemplar la visión que los grandes pensadores tuvieron acerca del conocimiento científico. En el prefacio de The evolution of physics 2 puede leerse la intensión por describir a grandes rasgos las tentativas de la mente humana para encontrar una conexión entre el mundo de las ideas y el mundo de los fenómenos; y Jacques Monod3 aborda su Le hasard et la nécessité con la creencia de que la ambición última de la ciencia es fundamentalmente dilucidar la relación del hombre con el universo.

Y en el mundo natural encontramos a la forma...
Y cuando tomamos conciencia de que es forma nos convertimos realmente en Dios. En la creación, nuestra imagen y semejanza.

G. Erhabenheit.

Hay quien pudiere argüir que esta concepción de los hechos no contempla la enorme gama de ejemplos que demuestran una tendencia del Hombre a ir contra el papel natural, pronunciando así el distanciamiento de roles. Permítaseme mencionar que no existe un solo ejemplo de aquellos intentos por alejarnos de nuestro papel de hombre-natural que no se lleve a cabo mediante la propia manipulación de la naturaleza. Por ende no es menos lícito interpretar estos hechos como un abstruso mecanismo de acercamiento a la realidad natural, que como un burdo intento por alejarse de ella.

Pero no hay que confundirse, estos distanciamientos no sólo existen, sino que llevan en germen la crisis científica. Por otro lado, la existencia de estas crisis como tales, confirma esta última interpretación.

Sé el primero en opinar


Artículos relacionados con 'Dos sentencias para la conformación de una filosofía natural'

Desde el comienzo, desde aquel primer hombre, se encuentra en nosotros la necesidad de inserción... Más »

Autor y licencia de 'Dos sentencias para la conformación de una filosofía natural'


Artículo de Gastón E. Giribet. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero22/fnatural.html CopyLeft
Este contenido ha sido recopilado por el equipo de Wikilearning. Todo el contenido recopilado se ha obtenido respetando y comunicando en nuestro site la licencia de cada fuente.
Wikilearning tiene permiso expreso por escrito de los autores para publicar los contenidos que ha extraído de otras webs, incluyendo su uso comercial.