



Lamentablemente, tratar de erradicar nuestros errores, pequeños o grandes, y mantenernos en armonía permanente, es trabajo de toda una vida. Pero si se aplica la constancia, es posible ir erradicando elementos nocivos. Depende de la fuerza de intención que pongamos. Ocurre con ello algo parecido al acto de pelar la cebolla, tiene muchas capas pero al final llegas a la zona limpia. Si cada día practicamos una higiene personal para oler bien, para estar limpios y saludables y para agradar a los que nos rodean, y ¿porque no hacer lo mismo en nuestros otros cuerpos, que aunque más sutiles e invisibles no dejan de ser nuestros?
¡ Hagamos la prueba, y si nos gusta repetimos...
Primero nos daremos un baño espiritual de limpieza, o descarga. Con el baño espiritual nos descargamos de aquello que se ha "adherido" a nuestros cuerpos sutiles.
Ingredientes:
1 vaso limpio con agua del grifo.
1 vela blanca.
1 toalla limpia.
Hierbas
Una cucharada pequeña de sal gorda o de cocina.
Una cucharada grande de Ruda
2 cucharadas grandes de Albahaca.
Un chorrito de agua de colonia ( puede ser de las baratas ).
El primer paso consiste en poner el vaso con agua y mientras los llenamos pedimos "que esta agua recoja todo impedimentos que hubiera para llevar a buen fin este trabajo".
Luego encendemos la vela al tiempo que mentalmente decimos: "Que este fuego de fuerza y luz al trabajo de limpieza que se va a realizar.
A continuación abrimos el grifo del baño y cuando comience a subir el nivel del agua en la bañera, echamos todos los ingredientes de uno en uno.
Una vez a nuestro gusto de temperatura y cantidad, nos sumergimos en el agua durante unos 20 a 30minutos. Aproximadamente.

Es importante:
Que sumerjamos la cabeza muy a menudo dentro del agua. Se considera que 7 veces es una cantidad adecuada, pudiendo hacerse más veces aunque no debería repetirse menos de 7.
Que seamos conscientes de lo que hacemos.
Incluimos unos ejemplos frívolos pero de fácil comprensión. Hay que evitar: ir a la bañera con la novela, o con una bebida refrescante, o con utensilios de manicura. No jabonaremos el cuerpo con jabón o con gel Un baño espiritual es algo totalmente diferente al baño de higiene personal diario.
Aplicar técnicas de relajación, en el baño de limpieza.
Seria muy bueno que mientras estemos en este proceso, aprovechemos para hacer una relajación, o bien nos visualizamos absorbiendo la Luz Blanca que penetra por nuestra coronilla y desciende a través de la columna vertebral inundando nuestro cuerpo, mientras nosotros repetimos Yo soy la Luz, Yo soy La Paz, Yo soy la Armonía. Podemos asimismo repetir oraciones, o mantras, o simplemente no hacer nada más que dejar que la calma entre en nosotros. Y la calma llega. Lo vas a notar.
Todo eso colabora a vaciar nuestra mente de ruidos e incide en la limpieza espiritual. Podríamos considerar que el usos de estas técnicas en el baño, es semejante "un buen jabón astral" en el que la limpieza es mas completa.
Pasado los 20 ó 30 minutos requeridos, salimos del baño y nos envolvemos en una toalla "sin secarnos". Lo ideal es dejar que el cuerpo se seque solo y sin toalla.
No se puede duchar, ni jabonar ni volver a mojar el cuerpo completo hasta el día siguiente.
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