[1] Vid., Fox, E. Inman, “Introducción biográfica y crítica” a su edición de Azorín, La voluntad, Madrid, Castalia, 1972, p. 9.
[2] Puede realizarse un seguimiento completo de los títulos de Azorín, principalmente de los no recogidos en libros, en la excelente guía de Inman Fox: Azorín: guía de la obra completa, Madrid, Castalia, 1992.
[3] Shaw, Donald, “Azorín: el redescubrimiento de la tradición”, en La generación del 98, Madrid, Cátedra, 1989, pp. 207-234 (p.224).
[4] Shaw, op. cit., pp. 224-225.
[5] Azorín, “Somos iconoclastas”, Alma española, nº 10, enero de 1904, citado por Prieto, A., La generación del 98, Madrid, Hª 16, 1985, p. 6.
[6] Cito por OOCCI, Aguilar, Madrid, 1975, p. 215.
[7] `Nuevo prefacio´a la edición de 1920 de “Lecturas españolas”, OOCC I, ed. cit., p. 915
[8] Su público, era en primera instancia, el lector del diario ABC, y no los especialistas. Por eso no intenta presentar hechos y conclusiones, sino estimular la curiosidad y el interés, y lo hizo transmitiendo su propio interés y entusiasmo por los temas y contenidos. (op. cit.p. 225).
[9] Idem.
[10] Fox, E. Inman, “Lectura y literarura (en torno a la inspiración libresca de Azorín)”, en Cuadernos Hispanoamericanos, nº 205, 1967, pp. 5-26 (p. 15).
[11] Posteriormente incluido en su totalidad en Los valores literarios, cito por OOCC I, pp. 1201-1213, ed. cit.
[12] Azorín, “El conde Lucanor”, en Los valores literarios . Citamos por Azorín, OOCC I, Madrid, Aguilar, 1975, p. 1202.
[13] Azorín, Antonio Azorín, ed. de Pérez López, M.Mª., Madrid, Cátedra, 1991, p.111.
[14. Posiblemente se encuentra en esta primera parte para asemejar la extensión de los capítulos, publicados, como arriba exponíamos, semanalmente.
[15] Azorín, "El conde Lucanor", ed. cit., p.1203.
[16. Id., p. 1202.
[17] Don Juan Manuel, El conde Lucanor, ed. De María Jesús Lacarra, Madrid, Espasa-Calpe (col. Austral), 1987, p.106.
[18] Azorín, op. cit., p. 1202.
[19] Id., p. 1203.
[20] Don Juan Manuel, op. cit., p. 106.
[21] Azorín, op. cit., p. 1203.
[22] Id., pp. 190-191.
[23] Azorín, op. cit., pp. 1203-1204.
[24] Id., p. 1204.
[25] Id., p. 1204.
[26] Don Juan Manuel, op. cit., p. 191.
[27] Azorín, El conde...., p. 1204.
[28] Id., 1204.
[29] Don Juan Manuel, op. cit., p. 72
[30] Azorín, El conde..., p. 1204.
[31] Don Juan Manuel, op. cit., p. 72.
[32] Azorín, El conde..., p. 1205.
[33] Id., p. 1208.
[34] El escritor y naturalista francés del siglo XVIII fue muy conocido en España, constituyendo su obra parte del plan de estudios de las Sociedades económicas de amigos del país. No es desde luego la primera vez que Azorín cita o toma inerés por los naturalistas. Ejemplos encontramos también en La voluntad y Antonio Azorín . En este último libro, Pérez López anota: el interés por los estudios naturalistas (...) está muy presente en el ambiente cultural finisecular, y conecta con el auge del darwinismo y las teorías evolucionistas, así como con la subversión moral nietzscheana, exaltadora de la voluntad de poder (ed. cit. A Antonio Azorín, p. 113, n.49).
[35] Azorín, “El conde...”, p. 1211.
[36] Fox, E. Inman, art. cit. (vid. n. 10), p. 5.
[37] Idem., p. 21.