El manzano mito y árbol - HAGAMOS UN POCO DE HISTORIA
Artículo creado por Elvira Collado. Extraido de: http://www.editorial-na.com/articulos/articulo.asp?art=103
29 de Marzo de 2005
Historia, Egiptología
2 - HAGAMOS UN POCO DE HISTORIA
Según viejas crónicas, el manzano silvestre era oriundo del Mar Negro. Fue llevado a Egipto bajo la Dinastía del Faraón Ramsés II. De Egipto fue llevado a Persia. Los persas convirtieron algunos árboles silvestres en árboles de cultivo, y entre ellos el manzano. Los persas dieron a conocer este árbol a los griegos, y éstos a su vez a los romanos.
Esto es lo que nos queda como reseña histórica. Veamos ahora el manzano en los mitos, leyendas y tradiciones.
Entre los celtas, el manzano era uno de los siete árboles sagrados. Para ellos era el símbolo de la inmortalidad, de la perfección y la pureza, y sus flores eran el signo del amor y la fertilidad.
Sus flores y frutos se ofrecían en diversas ofrendas a sus dioses, ya que habían observado que el manzano se desarrolla en armonía con el ritmo anual del Sol como ningún otro árbol.
En la mitología nórdica también el manzano tiene un papel importante, y es el símbolo de la juventud eterna y de la inmortalidad.
Idunn, la diosa de la primavera para los germanos, es la encargada de custodiar las manzanas de oro. Ella llevaba diariamente a los dioses las mágicas manzanas. Con este fruto los habitantes del Asgard se mantenían siempre jóvenes. En una ocasión, la diosa fue secuestrada por un gigante y los dioses comenzaron a envejecer rápidamente. Una vez liberada Idunn, y al ofrecerles de nuevo los especiales frutos, los dioses recuperaron su juvenil aspecto y su inmortalidad.
También los griegos nos hablan del manzano a través de sus mitos.
Las Hespérides son las ninfas del ocaso y las hijas de la Noche. Habitan en el Occidente extremo, no lejos de la isla de los Bienaventurados. Su función esencial es la de vigilar, con la ayuda de un dragón, el Jardín de las Hespérides, donde crecen las manzanas de oro. Éstas eran el regalo que en otro tiempo la Tierra había hecho a Hera con ocasión de su boda con Zeus. El rey de Egipto Busiris envía a raptar a las Hespérides y a apoderarse de las manzanas de oro. Pero Heracles, el héroe griego por excelencia, extermina a los raptores, les arrebata el botín y libera a las Hespérides, devolviéndolas a su padre Atlante. Éste, en recompensa, entrega al héroe las manzanas de la inmortalidad.
La manzana todavía aparecerá en otro mito griego. En este caso, la diosa de la discordia lanzó una manzana destinada a la diosa más hermosa. Dicho honor lo disputaban Hera, Atenea y Afrodita. El juez que debía otorgar el premio era Paris. Las tres divinidades inician ante él un debate prometiéndole regalos; Hera le ofreció el reino del Universo, Atenea hacerlo invencible en la guerra y Afrodita la mano de Helena. Paris otorgó la manzana a la diosa del amor, Afrodita.
En la religión cristiana, el manzano es el árbol del “fruto prohibido”. Cuenta la tradición que la primera pareja de seres humanos, después de su creación, vivían felices en el Paraíso Terrenal; no tenían dolores, ni enfermedades, todo era felicidad. Podían comer de todos los árboles del Paraíso salvo de uno, el manzano. La historia es de sobra conocida, y el estudio del profundo simbolismo de este mito bíblico sería muy extenso; sólo haremos referencia aquí a la manzana, símbolo del discernimiento, de la capacidad de elegir libremente, de diferenciar, que otorga la sabiduría o conocimiento divino.
En la Edad Media también encontramos el símbolo del manzano en múltiples leyendas. La figura de la Madre Naturaleza, personificada como la diosa, ofrece las manzanas de oro de la salvación y de la inmortalidad al héroe en muchas leyendas medievales. De hecho en la semántica indoeuropea belleza y pureza son sinónimos. Sólo lo bello, brillante y puro puede pasar a formar parte de lo inmortal y eterno. En este contexto se sitúa la leyenda de Arturo, mítico rey que, una vez herido de muerte, es llevado por la Maga Morgana en su barca hacia la isla de Avalon, el país de las manzanas. Allí curó de sus heridas y cuenta la leyenda que sigue viviendo “eternamente joven”.
Este árbol fue estudio de uno de los hombres más sabios y enigmáticos del Renacimiento, Paracelso.
Según Paracelso, la Botánica herbolaria astrológica reconoce el signo de Venus sobre todo en las flores delicadas ricas en néctar. Las flores del manzano pertenecen a este grupo. Estas flores, cuya belleza glorifica el mes de mayo, desprenden una suave fragancia y están formadas por cinco pétalos, de color rosa por fuera y blanco por dentro, que rodean un ramillete de estambres amarillos. Si se corta la fruta por la mitad, dejando al descubierto el corazón, se observará una estrella de cinco puntas. Estas cinco puntas, así como los cinco pétalos rosados y el sabor dulce y amargo de la pulpa, es precisamente un signo de Venus. La estrella de cinco puntas, “el corazón de la manzana”, dibuja el patrón de las cinco órbitas que describe Venus en su movimiento retrógrado durante su trayectoria sinódica de ocho años a lo largo de la elíptica.
Para Paracelso, el manzano es un árbol sagrado consagrado a la diosa Ceres.
Astrológicamente, el tallo de este árbol es de Escorpio, las hojas son de Géminis y Virgo y el fruto es de Venus.
La tierra donde crece el manzano es un lugar de bosques frondosos, de abundante vegetación. El mundo vegetal parece cobrar un especial significado en estos lugares y la vida desborda majestuosidad y verdor.
Cada rincón de esta tierra es un reto a la vida, una vida callada pero llena de fuerza, profunda y ancestral. De hecho en todas las tradiciones se menciona el lugar donde crece el manzano como un sitio muy especial; Isla de Avalon, Jardín de las Hespérides, Tierra del Misterio, Región de las Sombras, lugar de magia.
De ahí que sea precisamente a esta tierra profunda donde tiene que ir el héroe en busca de la inmortalidad, y de ahí que la manzana, como fruta de Venus, sea el símbolo final de su búsqueda. Una vez superadas todas las pruebas, el Amor que ha madurado en él (las manzanas de oro, la Afrodita de Oro), le otorga la Eterna Juventud, la Inmortalidad del Alma.
Esto es lo que nos queda como reseña histórica. Veamos ahora el manzano en los mitos, leyendas y tradiciones.
Entre los celtas, el manzano era uno de los siete árboles sagrados. Para ellos era el símbolo de la inmortalidad, de la perfección y la pureza, y sus flores eran el signo del amor y la fertilidad.
Sus flores y frutos se ofrecían en diversas ofrendas a sus dioses, ya que habían observado que el manzano se desarrolla en armonía con el ritmo anual del Sol como ningún otro árbol.
En la mitología nórdica también el manzano tiene un papel importante, y es el símbolo de la juventud eterna y de la inmortalidad.
Idunn, la diosa de la primavera para los germanos, es la encargada de custodiar las manzanas de oro. Ella llevaba diariamente a los dioses las mágicas manzanas. Con este fruto los habitantes del Asgard se mantenían siempre jóvenes. En una ocasión, la diosa fue secuestrada por un gigante y los dioses comenzaron a envejecer rápidamente. Una vez liberada Idunn, y al ofrecerles de nuevo los especiales frutos, los dioses recuperaron su juvenil aspecto y su inmortalidad.
También los griegos nos hablan del manzano a través de sus mitos.
Las Hespérides son las ninfas del ocaso y las hijas de la Noche. Habitan en el Occidente extremo, no lejos de la isla de los Bienaventurados. Su función esencial es la de vigilar, con la ayuda de un dragón, el Jardín de las Hespérides, donde crecen las manzanas de oro. Éstas eran el regalo que en otro tiempo la Tierra había hecho a Hera con ocasión de su boda con Zeus. El rey de Egipto Busiris envía a raptar a las Hespérides y a apoderarse de las manzanas de oro. Pero Heracles, el héroe griego por excelencia, extermina a los raptores, les arrebata el botín y libera a las Hespérides, devolviéndolas a su padre Atlante. Éste, en recompensa, entrega al héroe las manzanas de la inmortalidad.
La manzana todavía aparecerá en otro mito griego. En este caso, la diosa de la discordia lanzó una manzana destinada a la diosa más hermosa. Dicho honor lo disputaban Hera, Atenea y Afrodita. El juez que debía otorgar el premio era Paris. Las tres divinidades inician ante él un debate prometiéndole regalos; Hera le ofreció el reino del Universo, Atenea hacerlo invencible en la guerra y Afrodita la mano de Helena. Paris otorgó la manzana a la diosa del amor, Afrodita.
En la religión cristiana, el manzano es el árbol del “fruto prohibido”. Cuenta la tradición que la primera pareja de seres humanos, después de su creación, vivían felices en el Paraíso Terrenal; no tenían dolores, ni enfermedades, todo era felicidad. Podían comer de todos los árboles del Paraíso salvo de uno, el manzano. La historia es de sobra conocida, y el estudio del profundo simbolismo de este mito bíblico sería muy extenso; sólo haremos referencia aquí a la manzana, símbolo del discernimiento, de la capacidad de elegir libremente, de diferenciar, que otorga la sabiduría o conocimiento divino.
En la Edad Media también encontramos el símbolo del manzano en múltiples leyendas. La figura de la Madre Naturaleza, personificada como la diosa, ofrece las manzanas de oro de la salvación y de la inmortalidad al héroe en muchas leyendas medievales. De hecho en la semántica indoeuropea belleza y pureza son sinónimos. Sólo lo bello, brillante y puro puede pasar a formar parte de lo inmortal y eterno. En este contexto se sitúa la leyenda de Arturo, mítico rey que, una vez herido de muerte, es llevado por la Maga Morgana en su barca hacia la isla de Avalon, el país de las manzanas. Allí curó de sus heridas y cuenta la leyenda que sigue viviendo “eternamente joven”.
Este árbol fue estudio de uno de los hombres más sabios y enigmáticos del Renacimiento, Paracelso.
Según Paracelso, la Botánica herbolaria astrológica reconoce el signo de Venus sobre todo en las flores delicadas ricas en néctar. Las flores del manzano pertenecen a este grupo. Estas flores, cuya belleza glorifica el mes de mayo, desprenden una suave fragancia y están formadas por cinco pétalos, de color rosa por fuera y blanco por dentro, que rodean un ramillete de estambres amarillos. Si se corta la fruta por la mitad, dejando al descubierto el corazón, se observará una estrella de cinco puntas. Estas cinco puntas, así como los cinco pétalos rosados y el sabor dulce y amargo de la pulpa, es precisamente un signo de Venus. La estrella de cinco puntas, “el corazón de la manzana”, dibuja el patrón de las cinco órbitas que describe Venus en su movimiento retrógrado durante su trayectoria sinódica de ocho años a lo largo de la elíptica.
Para Paracelso, el manzano es un árbol sagrado consagrado a la diosa Ceres.
Astrológicamente, el tallo de este árbol es de Escorpio, las hojas son de Géminis y Virgo y el fruto es de Venus.
La tierra donde crece el manzano es un lugar de bosques frondosos, de abundante vegetación. El mundo vegetal parece cobrar un especial significado en estos lugares y la vida desborda majestuosidad y verdor.
Cada rincón de esta tierra es un reto a la vida, una vida callada pero llena de fuerza, profunda y ancestral. De hecho en todas las tradiciones se menciona el lugar donde crece el manzano como un sitio muy especial; Isla de Avalon, Jardín de las Hespérides, Tierra del Misterio, Región de las Sombras, lugar de magia.
De ahí que sea precisamente a esta tierra profunda donde tiene que ir el héroe en busca de la inmortalidad, y de ahí que la manzana, como fruta de Venus, sea el símbolo final de su búsqueda. Una vez superadas todas las pruebas, el Amor que ha madurado en él (las manzanas de oro, la Afrodita de Oro), le otorga la Eterna Juventud, la Inmortalidad del Alma.
Valora este capítulo:
Autor y licencia de 'El manzano mito y árbol - HAGAMOS UN POCO DE HISTORIA'
|
Opiniona sobre 'El manzano mito y árbol - HAGAMOS UN POCO DE HISTORIA' (5)
Tu nombre debe tener tres caracteres como mínimo.
Es necesario que te des de alta con una cuenta de correo válida.
Es necesario que te des de alta con una cuenta de correo válida.
El contenido del título de tu opinión debe tener tres caracteres como mínimo.
Es obligatorio que selecciones una valoración del recurso.
El contenido del comentario de tu opinión debe tener tres caracteres como mínimo.
Opina sobre este artículo |
Wikis relacionados con 'El manzano mito y árbol - HAGAMOS UN POCO DE HISTORIA'
En la oportunidad nos proponemos abordar el surgimiento de nuevos relatos como resultado de la...
Más »
¿Se siente en ciertas épocas más "bajo" de energía que habitualmente? ¿Conoce quizás a alguien...
Más »
Borges, autor culto, fue un apasionado lector del mundo clásico. En poemas y narraciones aparecen...
Más »
A menudo, la rapidez con la que se producen los acontecimientos en el mundo moderno...
Más »
Cuando acabamos de leer Respiración Artificial [1], podemos observar la presencia de tres líneas maestras...
Más »

