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El Modernismo y los orígenes de la poesía de Pablo Neruda - La poesía de Pablo Neruda (I)

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CopyLeft Artículo de Luis Veres - 22 de Agosto de 2006
1. La poesía de Pablo Neruda (I)

Sin duda alguna, y esto es un punto en que la mayoría de la crítica ha coincidido, el movimiento modernista marcó profundamente la poesía de Pablo Neruda o al menos la primera parte de su producción.

Manuel Durán es uno de los críticos que defienden que la estética modernista siguió presente en la obra de madurez del poeta chileno. Para ello, Durán divide el movimiento modernista en Chile en tres sectores: el de los parnasianos de los cuales nunca gustó Neruda; el de los neorrománticos, ejemplificado en Gabriela Mistral, poetisa unida al chileno por lazos de amistad y que posiblemente marcó los primeros pasos de Neruda; y finalmente el de los metafísicos finiseculares como Rimbaud y Baudelaire. De estos tres grupos todos presentes en la obra de Darío, Neruda se decantará por los neorrománticos y por los metafísicos. Octavio Paz en El caracol y la sirena señala que esta fue la gran puerta por la que Neruda dio salida a la melancolía de sus primeros versos.

En este período, como atestigua Darío (1), el modernismo no se había asentado en Chile. Acertadamente Alazraki señala que:

"el modernismo que recién entraba en la poesía chilena, antes de consolidarse y dar una obra imperecedera, se apresura a buscar salidas. Apenas usado el nuevo traje, se busca adaptarlo a las nuevas modalidades del posmodernismo. Le es difícil a la poesía chilena, así nos lo indican sus poetas, soltar las amarras de los puertos viejos y seguros del nativismo y de lo popular, y navegar en las aguas nuevas del parnasianismo modernista".(2)

Y más adelante:

"Tal es la situación de la poesía chilena cuando comienzan a aparecer los primeros libros de Neruda. Las conquistas del modernismo han sido incorporadas a la lírica chilena que ahora forma un remanso del romanticismo". (3)

A pesar de esta situación de inestabilidad del modernismo en el país andino, el poeta araucano vio en su estética una puerta hacia los nuevos rumbos. De Baudelaire y Darío tomará el simbolismo del que revestirá sus versos de triste melancolía. Ya en "Pelleas y Melisanda" se ve el influjo de Maeterlinck:

Melisanda la dulce se ha extraviado de ruta
Peleas, lirio azul de un jardín imperial,
se la lleva en los brazos como un cesto de fruta.

Según Manuel Durán, la poesía de Neruda se diferencia de la de Darío en la abundancia de citas mitológicas y literarias y de palabras cultas y polisilábicas de las que hace uso el nicaragüense. Este punto es el primero que trata Cardona Peña al comentar Crepusculario y el mismo Alazraki apunta:

"Los contactos de Neruda con Darío se producen en esa parte de la lírica del nicaragüense que está más cercana a la sensibilidad del chileno; no la Francia de los Luises, no los exotismos orientales ni las mitologías, sino en esa angustia de vivir, mezcla de duda y desencanto, y esa inquietud por los misterios de la vida presente en Cantos de vida y esperanza".(4)

Si rastreamos podemos encontrar otras huellas de Darío en Crepusculario. Ya en el poema "Pantheos" vemos en su inicio:

Oh pedazo de miseria

que recuerda el verso del poema XV de Cantos de vida y esperanza:

Oh miseria de toda lucha por lo finito.

También "Lo fatal" aparece en "Campesina":

Entre los surcos tu cuerpo moreno
en un racimo a la tierra llega
------------------------------
Tu carne es tierra...

frente a:

Y la carne que tienta con sus frescos racimos.

Para Durán, lo que Neruda toma del modernismo para la confección de Crepusculario es "la tristeza un poco lánguida" procedente de Verlaine y Maeterlinck. Un ejemplo de este fenómeno es el poema "Los crepúsculos de Maruri":

LA TARDE SOBRE LOS TEJADOS
......(Lentísimo)

La tarde sobre los tejados
cae
y cae.
¿Quién le dio para que viniera
alas de ave?
Y este silencio que lo lleva
todo.
¿Desde qué país de astros
se vino solo?
¿Y por qué esta bruma
—plúmula, trémula—
beso de lluvia
sensitiva
cayó en silencio— y para siempre—
sobre mi vida?

Durán, que analiza este poema señala que la acotación "lentísimo" es un índice poético de musicalidad que producen las aliteraciones y los paralelismos.

Anderson Imbert en un artículo titulado "La prosa vanguardista de Neruda" señala que es en el libro Anillos donde confluyen la mezcla de prosa y poesía, en un conjunto de poemas enlazados, propio de los modernistas, con la corriente de vanguardia. Neruda salta entonces del impresionismo modernista al expresionismo: "la realidad se deformaba en un estallido de imaginación, sentimiento y voluntad". El paisaje confirma de esta manera la idea que el poeta tiene del universo.

Por su parte A. Roggiano rastrea el tema de la soledad en la poesía de Neruda y encuentra su punto de partida en el modernismo; especialmente en Darío:

"El modernismo fue el fin del S.XIX, por lo menos de lo que era más evidente y dramático del siglo: la glorificación del poeta aislado, incomprendido, incomunicable, que llevaba al incierto hombre de "Lo fatal" con que termina la modernidad".(5)

La evasión poética dará lugar a la glorificación del arte por el arte y el modernismo abrirá nuevos caminos para la poesía del S.XX. Se ha señalado la fecha de 1910 como año de la disolución del modernismo. Enrique González Martínez escribe el famoso verso "Tuércele el cuello al cisne" y este ave preciosista, símbolo de la poesía latinoamericana finisecular se sustituye por el "búho": el poeta será un vigía que ha de guiar a las muchedumbres.

En esas mismas fechas Leopoldo Lugones publica Lunario sentimental. Lugones innova formalmente y presenta una visión del hombre y del mundo como una duda del ser y de la verdad de las cosas. Para Jorge Schwartz , estas modificaciones en el último modernismo serían claudicaciones ante los nuevos tiempos, pues dice:

"La libertad permite que la sed de horizonte y de galope se sacie dónde y cómo le parezca y para ello es necesario que ejerza primero la ruptura con la mala positividad de las convenciones osificadas. Después, o en el curso de la lucha, el escritor va a enfrentar su asunto, que lo llevará de vuelta a sus experiencias vitales y sociales significativas. La libertad, entonces, señala nuevas técnicas y límites, exigiendo el tono justo, la perspectiva cierta. Y el modernista, a su vez, cederá ante el moderno que sobrevive a las modas."(6)

Estos principios son recogidos por Neruda en Tentativa del hombre infinito para rechazar los principios de la teoría creacionista como poder universal.

Ya en Crepusculario encontramos la búsqueda de sí mismo: el Neruda encerrado en su angustia vital como en un "castillo sin ventanas" o en un "túnel sin salida". Como en Darío aparece una inquietud metafísica en el plano del conocer: no sabe de dónde venimos ni adónde vamos. Así en "Pantheos" dice:

Si quieres no nos digas de qué racimo somos
no nos digas el cuándo, no nos digas el cómo
pero dinos a dónde nos llevará la muerte".

Pero los principios del modernismo pronto desaparecerían de su obra, según Volodia Teitelboim. Este crítico olvida elementos que se mantendrían en su obra de madurez y que veremos más adelante cuando dice:

"Neruda se libra casi al empezar de los modelos del modernismo. Su sentido de la vida natural está determinado en buena parte por la presencia de las tierras húmedas de la Frontera, donde la lluvia, el vapor del agua entre los bosques que circundan la ciudad recién nacida, todo ello lo hace melancolía, pero a la vez ansioso de compañía; donde las flaquezas intelectuales de un ambiente fenicio despertarán en este poeta una respuesta de poderoso y variado registro que se revela contra todas las tiranías del verso establecido, pero a la vez impondrá, por presencia arrolladora, que llena cincuenta años de poesía chilena, su propio dictado, contra el cual ha intentado inútilmente insurreccionarse generaciones sucesivas de poetas".(7)

Lo cierto es que Pablo Neruda, al contrario que numerosos grupos y corrientes poéticas de la Latinoamerica de estos años, jamás despreció el modernismo. Consideró a Darío como el gran poeta de la América anterior, aunque llegara un momento que necesitara quitarse de encima el molde de la poesía decimonónica. El alejandrino con toda su rigidez no gozaba de la flexibilidad necesaria de la que el poeta chileno requería para dar libre cauce a todo su pensamiento.

No fue así la postura de su compatriota Huidobro, que en el "Prefacio a Adam" de 1916, dice, respecto a los poetas antiguos:"la idea es la que debe crear el ritmo y no el ritmo a la idea, como en casi todos los poemas antiguos.".(8)

Aquí Huidobro destruye todo el fundamento de la poesía modernista que había cogido al ritmo como base de su expresión..

En Méjico, Manuel Maples Arce también dirigiría sus críticas más duras contra el modernismo. En el manifiesto "Actual n›1", texto pegado en los muros de Puebla en el año 1921, arremete en contra de la poesía inmediatamente anterior. Es bastante evidente su repudio en la plasticidad de la imagen "los que no han ido a lamer los platos en los festines culinarios de Enrique González Martínez" o cuando habla de la caducidad de la estética anterior en términos de "edores de pulquería y rescoldos de fritanga". Maples Arce abogó por una estética nueva:"de la pesadez nos hemos sacudido los prejuicios" y califica de sagradas las nuevas leyes ("tablas evangélicas"). Finalmente solicita la muerte de la poesía anterior cuando pide "la cabeza de los ruiseñores escolásticos que hicieron de la poesía un simple cacareo rapsoniano" y los considera "canales edílicos del domingo burguesista", olvidando que una de las consignas del ideario modernista fue la lucha contra la sociedad burguesa.

Sin embargo, dentro del general desvinculamiento que los movimientos de vanguardia revelan respecto al modernismo, existieron posturas de respeto. Este es el caso de la nueva poesía en Nicaragua. El "Primer manifiesto" de José Coronel de Urtecho, publicado en el Diario Nicaragüense en 1931, se abre con un texto de Rubén Darío: "De las academias líbranos señor". Ellos más bien se decantan contra la mala poesía y respetan el nombre del autor más grande de su literatura. De este modo el mismo manifiesto revela que los vanguardistas en Nicaragua no despreciaron la tradición poética tal y como aparece en otras escuelas de vanguardia como la creacionista. Más adelante dice:

"El movimiento de investigación tiende a descubrir y sacar a la luz toda manifestación artística nicaragüense del pasado, que pertenezca a la vela pura de nuestra tradición nacional, movimiento que supone la anteposición de combatir toda manifestación del pasado que sea espúrea, hechiza, estéril, en una palabra, académica. El movimiento de creación se refiere a nuestras propias obras construidas en un espíritu esencialmente nacional y por consecuencia umbilicalmente personal."(9)

El mismo fenómeno sucede en Cuba, donde el órgano de la vanguardia de dicho país dedica un número monográfico al más grande de sus letras: José Martí .

Tal vez por ello Borges escribiera:

"El rubenismo fue nuestra añoranza de Europa. Fue un suelto lazo de nostalgia tirado hacia sus torres, fue un largo adiós que rayó el aire del Atlántico, fue un sentirnos extraños y descontentadizos y finos. Tiempo en que Lomas de Zamora versificaba a Chipre y en que solemnizaban los mulatos acerca de Estambul, se descompuso para dicha de todos. Quede su eternidad en las antologías: queden muchas estrofas de Rubén y algunas de Lugones y otras de Marcelo del Mazo y ninguna de Rojas..."(10)

Un primer ejemplo del distanciamiento del modernismo lo encontramos en Tentativa del hombre infinito:

hogueras pálidas revolviéndose al borde de las noches
corren humos difuntos polvaredas invisibles
fraguas negras durmiendo detrás de los cerros anochecidos
la tristeza del hombre tirada entre los brazos del sueño
ciudad desde los cerros los segadores duermen
debatida a las últimas hogueras
pero estás allí pegada a tu horizonte
como una lancha al muelle lista para zarpar lo creo
antes del alba
árbol de estertor candelabro de llamas viejas
distante incendio mi corazón está triste
sólo una estrella inmóvil su fósforo azul
los movimientos de la noche aturden hacia el cielo
Autor y licencia de 'El Modernismo y los orígenes de la poesía de Pablo Neruda - La poesía de Pablo Neruda (I)'
Luis Veres Extraído de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero7/neruda.htm CopyLeft
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