A través del tiempo, la disciplina contable en Colombia en su afán de fortalecerse, ha adoptado e implementado (sin armonización) sistemas contables de países donde el desarrollo de la misma se ha dado de una forma significativa comparada con la del país, trayendo como consecuencia la no satisfacción de las necesidades contables. A pesar de que el Concejo Técnico de la Contaduría(2) ha impulsado y fomentado la investigación en el ámbito contable no se ha dado un cambio radical por medio del cual se desarrollen y creen unos modelos propios y adecuados a nuestras necesidades.
La percepción positivista esta encaminada a los hechos reales de la contabilidad generalizada de la investigación empírica(3), plasmada por otros modelos adecuados a su entorno de necesidad, por lo que es necesario hacer que esta se unifique y se valide para lograr una contextura radical en una toma de decisión común.
Como ya se ha mencionado la contabilidad colombiana a girado entorno a un enfoque positivista, pues, se ha limitado a establecer generalizaciones de la práctica existente, dejando absolutamente al margen toda cuestión valorativa.
El positivismo(4) tiene su fundamento en la percepción independiente, por parte del observador que en ultima instancia prescinde de todo tipo de interpretación que no este estrictamente sustentada en la realidad. (Tua, 1983, p. 346).
Una de las ventajas más significativas del enfoque positivista es que no admite los juicios de valor(5), ya que estos no garantizan la verificabilidad en la realidad, mientras, que el limitarse a describir hechos perceptibles y verificarlos, en el entorno certifica su credibilidad. Con esto se busca construir una ciencia aséptica libre de cualquier posición prescriptiva. En el instante de relatar la cotidianidad de un ente económico se debe reflejar lo que es y no lo que debe ser. Lo que significa dejar de lado los juicios de valor.
Para el buen desarrollo de un sistema contable según la vertiente positiva se debe partir de la descripción es decir ser totalmente objetivo buscando la certidumbre en el propio conocimiento. El condicionante de la objetividad se hace necesario para fundamentar y asentar cualquier conocimiento, además influye en la evolución de determinadas construcciones.
Desde otro punto de vista una de las falencias del positivismo es que es un enfoque que se limita en la construcción solo descriptiva, lo que hace que se convierta en una metodología mecánica, estática y no dinámica, lo que conlleva a que se tenga que incluir dentro de la disciplina contable otro enfoque como el normativista.
Por lo mencionado anteriormente la vertiente positivista debe ser complementada con un enfoque normativista que represente un núcleo central de proposiciones básicas, cuyo desarrollo en función de objetivos concretos se haga a través de hipótesis instrumentales. (Tua, 1983, p. 388).
En conclusión en el concepto de ciencia tiene cabida tanto el enfoque positivo como el normativo y lo auténticamente esencial es comprender cuando se esta en un caso y cuando en el otro, con el fin de elegir el método mas viable en cuanto al desarrollo contable.
La contabilidad no es normativa o positiva, sino normativa y positiva.