Los recursos humanos vuelven a encontrase en el centro de los estudios de la administración y quizás para quedarse en el lugar que siempre han ocupado a pesar de las diferentes concepciones a lo largo de la evolución de la Administración de Empresas.
Ahora con más fuerza se gestionan las ventajas competitivas que aporta el tener una fuerza de trabajo capacitada, calificada, con experiencia y deseos de obtener resultados, comprometida con los objetivos sociales trazados por la organización.
Es por ello que en los últimos años han aparecido referentes a estas temáticas nuevas terminologías, como capital humano, talento humano o la gestión de competencias, esta última ha revolucionado el pensamiento gerencial de nuestra época al conceptualizar en el ser humano el conjunto de habilidades conocimientos, sentimientos y expectativas, es decir, la razón intangible de su actuar dentro de la entidad, fuente que genera componentes distintivos a la entidad.
Existen dos componentes de la atención al hombre en la organización, las condiciones materiales a las que esta sometida y las condiciones espirituales o no materiales, a la primera están ligadas la estimulación material, las condiciones de trabajo físicas, los recursos materiales a su disposición; la segunda esta presente en las relaciones sociales que se crean con los demás miembros, el sentido de responsabilidad ante el cumplimiento de una meta, el sentirse reconocido y parte de los logros del negocio.
Ambas deben estar relacionadas, no podrá haber una organización en la que se gestione por parte de la dirección una de las dos condiciones obviando la otra, de nada vale tener un recurso humano con altos estímulos materiales si no se siente parte importante de los procesos dentro de la organización, el sentido de importancia de cada ser humano en la organización conlleva al éxito en los objetivos y en esa variable fundamental deben estar presentes ambas condiciones, las materiales y las espirituales. Ver Figura 1.
Claro está, que el ápice estratégico juega un papel fundamental en esta concepción de equilibrio entre ambas condiciones, trazar políticas dentro de la empresa que conlleven a una mejor atención al ser humano dentro de la entidad es tarea de la alta de dirección en muchos casos.
Principales deficiencias de la gerencia en la atención a los recursos humanos:
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Hacer predominar el estimulo material por encima del estimulo espiritual
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No conocer los intereses de sus empleados y realizar por consiguiente acciones contrarias a estos intereses
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No reunirse con los empleados cada vez que lo crean necesario
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Utilizar áreas ajenas la mayoría de los empleados, hacer divisiones por niveles de dirección de comedores, círculos sociales y otras áreas.
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Favoritismo
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Falta de ejemplo en el trabajo diario, por ejemplo citar a un trabajo voluntario y no asistir o asignar tareas que nunca haríamos.
Estas son solo algunas de las deficiencias que tienen un efecto demoledor sobre las condiciones no materiales y por ende sobre el bienestar de los recursos humanos en la organización.
La competencia podrá adquirir en el mercado, la misma tecnología, al mismo precio y con las mismas normas de consumo, pero nunca podrá adquirir en mercado alguno los recursos humanos, con las mismas habilidades, conocimientos, experiencias, aspiraciones y relaciones de trabajo que posee otra organización.