Los equipos se formarán con tres integrantes. Dados los objetivos de la propuesta, esta cifra resulta a nuestro criterio la más adecuada para propiciar la cooperación grupal, en tanto resultaría excesivo trabajo para equipos formados por duplas e insuficiente para cuartetos o quintetos.
Si bien es cierto que un trabajo cooperativo debe atender a las características particulares de los alumnos para promover la heterogeneidad grupal sea constructiva, un problema frecuente en el nivel medio, es que el profesor a principios del año lectivo, aún no conoce en profundidad las particularidades de los estudiantes como para organizar adecuadamente los equipos. Tratándose de un curso muy numeroso, se recurrirá entonces al azar, realizando un sorteo que evite la formación espontánea de grupos pre-existentes.
Así mismo, el profesor comunicará a sus alumnos, que los grupos se modificarán a lo largo del año para otros proyectos, así como los criterios de formación de los equipos de trabajo, instalando una cultura de cooperación sensible a destruir prejuicios evitando además que el hábito de trabajar siempre con las mismas personas, limite las oportunidades de aprendizaje a lo largo del año lectivo.