Los neutrinos son partículas elementales, primero propuestas como hipótesis por el físico teórico Wolfgang Pauli en 1931 para explicar la radioactividad de ciertas substancias. No fueron descubiertas experimentalmente hasta 1955.
Los neutrinos son producidos en reacciones nucleares y en interacciones entre otras partículas subatómicas. Son eléctricamente neutros y tienen una masa muy pequeña, aproximadamente una billonésima parte de la masa del núcleo más ligero que existe, el Hidrógeno. E interaccionan muy debilmente con la materia ordinaria.
El Sol "brilla" en neutrinos debido a las reacciones nucleares que tienen lugar en su interior de forma mucho más intensa que en luz: si el lector extiende su mano, 6 billones (con b) de neutrinos procedentes del Sol la atravesarán por segundo. Estos "neutrinos solares" fueron detectados por primera vez en 1968 y diversos experimentos los han estudiado desde entonces.
Pero hay otras fuentes de neutrinos en el Universo en las que otros físicos hemos puesto nuestra atención: los fenómenos más violentos conocidos en el cosmos. Se trata de galaxias con agujeros negros supermasivos en su centro que están tragando materia continuamente, o las misteriosas explosiones de rayos gamma que los telescopios a bordo de satélites vienen detectando desde los años 60, sin que hasta el momento sepamos que mecanismos los provocan, pero de las que sabemos que durante unos pocos segundos brillan más que toda una galaxia.
Los choques de partículas aceleradas en el entorno de los agujeros negros o en las explosiones gamma deben de producir neutrinos de energías fabulosas, mucho más altas que la energía que es capaz de imprimir a un neutrino una reacción nuclear en el Sol.
Y es aqui dónde un telescopio de neutrinos entra en juego. Desde el invento del telescopio por Galileo, la astrofísica se ha llevado a cabo con telescopios ópticos y, con el desarrollo de la tecnología en el siglo XX, con telescopios que no sólo son sensibles a la luz visible, sino también a otros rangos del espectro electromagnético: infrarrojo o radio, por ejemplo.
Pero si se logra construir con éxito un "telescopio" de neutrinos, estaremos viendo por primera vez el "brillo" de objetos celestes en partículas elementales, y no en radiación electromagnética. Es una forma totalmente nueva de mirar al Universo. Y de la cual podremos aprender mucho sobre los mecanismos y procesos físicos que tienen lugar en los objetos antes mencionados.