



La tutoría empieza en el planteamiento de la presentación de los materiales y la inclusión de elementos que guíen a los usuarios. Tanto la presentación como la guía son instrumentos con los que se construye el hipertexto. Una excelente hipermedia garantiza las posibilidades de éxito de la tutoría con los consiguientes beneficios para el aprendizaje.
Un buen diseño de hipertexto se desarrolla a partir de los siguientes criterios básicos:
La información al alcance de todos.
¿Por qué?
Es necesario garantizar a todos los usuarios que tendrán acceso a la misma información y que todos tienen las mismas posibilidades de éxito. En caso contrario la situación sería como la de escribir un libro diferente para diferentes posibles lectores y así cada uno de ellos tendría acceso a un tipo de información completamente distinta.
También debemos garantizarles que habrá espacio tanto para su individualidad como para su creatividad y que el progreso final será personalizado dependiendo del uso opcional que cada uno quiera dar a la información básica que hemos suministrado en un principio.
Por regla general se aconseja mantener la simplicidad y la sencillez en el formato. Si nos limitamos a las funciones de página posterior y anterior facilitamos el trabajo a los usuarios, todos sabemos hacia dónde vamos y conocemos los objetivos que tenemos que cumplir. Los enlaces de ampliación, que tal como su nombre indicar permiten ampliar conocimientos, son los que permitirán hacer un uso más individualizado de las fuentes para obtener resultados únicos.
¿Cómo?
La estructura general de un hipertexto de aprendizaje debe permitir la flexibilidad, la interactividad, el espacio de aprendizaje personal y el espacio de aprendizaje común.
Las estructuras no lineales con un "texto" central al que conectamos enlaces son las que están dando mejores resultados en la actualidad. Este texto al que hacemos referencia puede ser desde una muestra de lenguaje hasta un juego pasando por la resolución de una tarea.
También tenemos que pensar en presentar el material en diferentes versiones: versión de navegación, de impresión, de información, etc.
No olvidemos indicar el objetivo del material que proponemos, márgenes mínimos y máximos de tiempo para realizar la tarea, una agenda de trabajo, una página hiperenlace de información y otra de ayuda, los iconos más útiles (por ejemplo, ayuda, diccionario, atrás, adelante, inicio, mensajes, foros, referencias de ampliación, fundamentación y de ejemplificación, autoevaluación, resumen, tareas y todos los que consideremos necesarios).
Organizar la información.
La manera en que la gente busca y usa la información nos indica que las unidades de información sencillas y pequeñas resultan más funcionales y eficaces de navegar que las largas y sin diferenciación de contenidos. Rara vez los usuarios se paran a leer largos pasajes de texto a través de la pantalla del ordenador, normalmente lo imprimen para leerlo después. Claro que la idea de "pequeño" está determinada por el contexto de la presentación y por lo que esperamos de nuestros usuarios.
Para organizar la información lo mejor es dividirla en unidades lógicas, establecer el orden jerárquico de dichas unidades, valerse de la jerarquización para establecer las relaciones entre los contenidos de las unidades y analizar cómo se presenta todo lo anterior de manera práctica, funcional y estética.
La gran mayoría de los sitios educacionales se organizan en documentos que no se leen de manera secuencial. Esto sucede porque la mayoría de los usuarios al presionar sobre un enlace espera encontrar información específica sobre el tema y no quiere leer un libro entero sobre un asunto muy concreto. Si el tema en cuestión no es tan concreto, pues lo imprimirá para leérselo luego con calma. Con todo ello no queremos inducir a que un enlace nos dé un solo párrafo de información. Entonces estaría sucediendo todo lo contrario, porque estaríamos subdividiendo demasiado la información y nuestros estudiantes se frustrarían mucho al encontrar tan poco con el sentimiento de que es casi nada. Otra de las consecuencias de hacer muchos artículos breves es que se pueden aumentar los problemas de navegación.
Pocos y buenos enlaces.
La enseñanza a través de la Web tiende a tener un diseño muy lineal y por lo tanto suele dificultar la navegación libre. Por regla general esto se intenta paliar con la inclusión de numerosos enlaces y lo único que se logra es la confusión y la pérdida de objetivos claros que nos alejan de la página central. Lo mejor es mantener un árbol de enlaces con pocas ramas.
Los enlaces son los que le dan personalidad a un entorno de este tipo, son tan o más importantes que el texto en sí mismo. Pero también es cierto que los enlaces pueden distraer al aprendiente de su objetivo. Si optamos por incluir numerosos enlaces, dentro de las posibilidades de página anterior/posterior incluiremos un índice de enlaces. Y, por supuesto, el índice tendrá que estar organizado en forma de mapa de navegación.
El tiempo es oro.
Si ya hemos seguido las reglas anteriores, ello nos permitirá realizar estimaciones más exactas sobre el tiempo que los aprendientes necesitarán para realizar las tareas asignadas. A cada unidad (temática, funcional o estructural) le corresponde un cierto tiempo de contacto. Lo más práctico es incluir pequeñas sesiones de no más de una hora de duración. Es necesario informar a los usuarios de cuánto tiempo disponen para cumplir una determinada tarea. Con esta simple advertencia evitamos que muchos pierdan su tiempo en disgregaciones que no encajan con los objetivos de una determinada asignatura.
Las mejores páginas son aquellas que permiten al usuario conectarse rápidamente, encontrar lo que necesita e imprimir o bajar la información que ya ha encontrado todo en poco tiempo. Quizás esto cambie cuando el sistema canadiense recién implantado que ya no usa el cable telefónico y sí la red de electricidad. Parece que han logrado reducir los costes de manera drástica y que las pruebas piloto están dando excelentes resultados. Así y todo la rapidez con la que obtengamos la información que buscamos es uno de los elementos con los que se mide la eficacia de un sitio.
Comprobar siempre.
Necesitamos hacer continuas comprobaciones de concepto. Para ello contamos con pequeñas evaluaciones de no más de tres o cuatro preguntas con respuestas de tipo verdadero/falso; evaluaciones de respuestas múltiples con puntuación final; foros transversales y foros de discusión general (al menos éstas son las herramientas que la tecnología nos pone a nuestro alcance en estos momentos).
No podemos olvidar que quien comprueba ahora es el propio usuario. Puede hacerlo en solitario, con los demás compañeros de clase virtuales y todos con el tutor. No resultará práctico que cada uno de los estudiantes plantee sus dudas dirigiéndose al tutor vía correo electrónico porque ya les estamos facilitando el camino con todos los medios disponibles pertinentes y también porque en la práctica es imposible que un tutor resuelva las dificultades que puedan tener cada uno de los usuarios, más aún cuando estos se cuentan por varias decenas.
Un paso, una idea.
El autor de un documento hipertextual no puede ni debe controlar la ruta que utilizará el usuario. Por lo tanto es importantísimo que cada nodo o página desarrollen una única idea de manera completa. Para comprender el contenido de ésta no hace falta haber navegado por las páginas anteriores, aunque desde la página presente se pueda acceder a las posibles relaciones que se guarden con el resto del hiperdocumento o de la Red en sí misma.
Páginas FAQ.
En la Red podemos encontrar las páginas FAQ acrónimo de "Frequently Asked Questions" donde se encuentran las preguntas más habituales seguidas de una o varias respuestas. Este tipo de páginas son de gran ayuda no solamente porque resuelven muchas dificultades, sino también porque al consultarlas el usuario puede darse cuenta de la importancia de su pregunta y relativizar su situación. A largo plazo también significan un apoyo para el tutor que verá cómo se van reduciendo cierto de tipo de intervenciones.
El tutor comprobará que resulta mucho más fácil dirigir el usuario a dicho apartado donde ya están solucionados los inconvenientes más comunes. Normalmente las FAQ están diseñadas por personal experto, quizás sería una buena idea incluir un espacio (¿Tal vez en forma de hiperenlace? ) para los usuarios y dejarles intentar responder a las dificultades del grupo. Estas páginas también pueden organizarse como prevención de errores comunes.
Si te parece demasiado impersonal dirigir la pregunta de un estudiante a la página FAQ, puedes copiar la respuesta que te interese y enviarla por correo electrónico. Pero insisto en la gran ayuda y ahorro de tiempo que significan ya que nos evitan contestar a preguntas rutinarias y repetitivas al mismo tiempo que permite los estudiantes se den cuenta de que su dificultad no es sólo suya.
En resumen, un hipertexto se construye a partir de muchos ingredientes. Aquí hemos tratado los más generales para dar una idea a modo de vuelo de pájaro sobre lo que implica un documento virtual y cómo su diseño también atañe a las tutorías. Un entorno hipertextual bien diseñado, consistente, claro, con elementos que facilitan la navegación, con la información bien organizada y jerarquizada es el tipo de documento sobre el que un tutor puede descansar y aprovechar el tiempo para guiar a los estudiantes y obtener de ellos los mejores resultados. Cómo hacerlo exige un capítulo a parte.
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