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Dentro de nuestro proyecto, estudiamos artículos publicados en los EE.UU. y en España y algunos también de Inglaterra, de Francia, de América Latina y de Alemania. El país dominante en el estudio de la literatura en lengua española son los EE.UU., país en el cual se producen doctores en español a un ritmo acelerado, en el cual hay muchos puestos docentes y donde muchas universidades financian la publicación de revistas especializadas en el campo de la literatura en lengua española. En nuestro caso fue obvio que el número de buenos artículos realmente críticos es bajo, si con crítico se entiende que el autor del artículo quiere, sabe y se atreve a poner en cuestión la obra del autor o los artículos de otros críticos. Con otras palabras, se puede cuestionar cuánto contribuyen los autores en cuestión a hacer avanzar el conocimiento sobre la obra del autor.
Los autores de los artículos quizá no quieren criticar al autor, en primer lugar porque muchos investigadores sólo examinan la obra de escritores cuya obra les gusta. Así, los artículos de investigación se convierten en enumeraciones de ejemplos de la excelencia del autor estudiado más que en estudios críticos. Ciertos investigadores intentan hasta convertirse en amigos del autor para tener acceso a materiales no publicados o entrevistas ”en exclusiva”. Quizá ilustren el artículo con una foto de sí mismos con el autor.
Los investigadores quizá no saben criticar al autor por no tener suficientes conocimientos. Se necesita mucho tiempo para poder escribir un artículo crítico bien argumentado sobre la obra de un autor que ha escrito mucho, que ha cambiado de estilo y que mezcla elementos de áreas muy diferentes. Muchos artículos sobre la obra de Goytisolo son más bien resúmenes de los textos del autor o de los textos de otros investigadores, y no merecen el nombre de investigación. No pocas veces, el lector de un artículo se pregunta después de la lectura qué es lo que el autor del artículo ha querido decir. Es difícil no pensar que el verdadero motivo para el artículo es poder mostrar otra publicación más en el sistema de ”publish or perish” en el cual se mueven los investigadores. Esta reflexión se convierte en certidumbre estudiando la presencia de Goytisolo en el conocido banco de datos estadounidense MLA, el más importante para la crítica universitaria de la literatura española. En este banco de datos se ve que la mayoría de los autores que han escrito sobre Goytisolo no han publicado más que un artículo sobre él. ¿Qué profundidad de análisis habrán alcanzado? Otra pregunta que se hace el lector es si vale la pena poner sumas importantes en catalogar y hacer accesible electrónicamente cantidades grandes de artículos de un interés marginal. Hemos aumentado la cantidad y la accesibilidad más que la calidad. Si es suficiente leer diez artículos bien investigados y escritos sobre Goytisolo para entender su obra, no estamos en mejor sino en peor situación ante la presencia de las 385 referencias que contenía el MLA en el mes de julio de 1996. Ya que los mejores investigadores suelen citar a otros buenos investigadores y no mencionar a los otros, sería práctico sólo leer a los mejores investigadores. La dificultad, claro, es saber cuáles son los buenos, algo que sólo lo saben los especialistas. En dos palabras, los jóvenes estudiantes necesitan la ayuda experta del profesor para saber con qué empezar, y eso a pesar de todos los bancos de datos.
Quizá los investigadores no se atreven a criticar al autor. Entre un número muy grande de artículos sobre Goytisolo, hay un puñado, no más, de textos que realmente cuestionan los presupuestos de la obra de Goytisolo y de sus propias declaraciones. Uno está escrito por un marxista que subraya que Goytisolo no es tan radical política y socialmente como quiere dar a entender. Una feminista afirma que Goytisolo escribe como si las mujeres no existieran o por lo menos no contaran para nada. Un investigador homosexual recuerda que las descripciones de Goytisolo de fornidos hombres árabes dotados de atributos masculinos de impresionante tamaño no necesariamente son progresistas sino que se podrían asociar al sexismo y al racismo.
En el simposio internacional con el cual se dio final a nuestro proyecto de investigación, fue muy interesante observar a los investigadores más famosos de las grandes universidades estadounidenses e inglesas. Resultaron ser todo lo brillantes que se podía esperar: inteligentes, rápidos, con conocimientos profundos sobre la obra del autor, con una excelente capacidad expresiva en varias lenguas y con ”antenas sociales” bien desarrolladas que les hicieron captar inmediatamente los ambientes y los matices. Una observación deprimente fue que esas mismas personas se encontraban totalmente bloqueadas por saber exactamente lo que ”debían” decir o no para hacer avanzar su propia carrera universitaria. Son jugadores en un área que es el mundo universitario norteamericano, y no dejan nunca de tenerlo presente. El pasar algunos días juntos con ellos despierta dos preguntas, a saber, por qué el sistema dentro del cual actúan permite que su brillantez se convierta en un fin en sí mismo y por qué ellos mismos aceptan de no alcanzar ninguna meta realmente importante con esta misma brillantez que han desarrollado.
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