



Probablemente la argumentación más célebre en contra de la noción de "sexo natural" en tanto que dato primario es la que lleva a cabo Michel Foucault en su Historia de la sexualidad, 1. La voluntad de saber, siglo XXI, México, 1977. También es representativa la postura de Monique Wittig en su artículo "No se nace mujer" ("One is not born a woman" Feminist Issues, 1,2, 1979), en donde afirma que la discriminación misma de "sexo" tiene lugar dentro de un entramado político y lingüístico que presupone y requiere que el sexo siga siendo diádico.
Bourdieu remite al análisis del sistema mítico ritual llevado a cabo en investigaciones anteriores, en especial en El sentido práctico, Taurus, Madrid, 1999.
"Esta dependencia es el principio de disposiciones como el deseo de llamar la atención y de gustar, llamado a veces coquetería, o la propensión a esperar mucho del amor, la única cosa capaz, como afirma Sartre, de procurar el sentimiento de estar justificado en las particularidades más contingentes del propio ser, y en primer lugar del propio cuerpo."
Pero aunque la estructura social se basa en los intereses masculinos, también los hombres pueden convertirse en víctimas subrepticias de la representación dominante, ya que les corresponde soportar las tensiones que supone el deber de afirmar en cualquier circunstancia su virilidad.
"Además, si bien es cierto que encontramos mujeres en todos los niveles del espacio social, sus posibilidades de acceso (y su tasa de representación) disminuyen a medida que se avanza hacia las posiciones más excepcionales y más buscadas."
Tarea que, desde sus comienzos, ha llevado a cabo la teoría feminista.
Además de la alusión a la "magia performativa", y a los sexos como roles, Bourdieu, en el prefacio del libro, menciona a Judith Butler, desestimando sus parodic performances por exigir "demasiado para un resultado demasiado pequeño y demasiado inseguro". La interpretación del género de Butler se ha tomado de su artículo "Variaciones sobre sexo y género. Beauvoir, Wittig y Foucault" en Teoría feminista y teoría crítica, Edicions Alfons el Magnànim, 1990.
¿Hasta qué punto la preconización por parte de Bourdieu de un movimiento "típicamente político" no es una alusión a la fórmula de Kate Millet...?
José Luis Pardo, La banalidad, Anagrama, Barcelona, 1989
Íbid.
Esta tarea está en la línea del proyecto que ya en el año 1964 esbozó Umberto Eco para establecer un "análisis científico" de los mass media en el artículo "Cultura de masas y "niveles" de cultura" dentro de sus Apocalípticos e integrados, Lumen, Barcelona, 1968.
Personajes de Jane Eyre, de Charlotte Brontë
Plantear la relevancia de la actuación de la crítica feminista en el campo de la estética y la semiótica puede parecer un poco impertinente ante una situación mundial en la que nos encontramos con tantas culturas con un índice civilizatorio trágicamente bajo. Tal vez esta relevancia mantenga una relación de proporcionalidad inversa con respecto al índice civilizatorio de una cultura. Pero uno de los principios estratégicos de la teoría feminista -si no pierde de vista la abrumadora omnipresencia del orden patriarcal contra el que se rebela- no sólo ha de ser el de la tenacidad dialéctica, sino el de la proliferación de frentes y el carácter masivo de su crítica.
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