Se cuestiona si podemos implementar las nuevas estrategias con el personal que actualmente tenemos y se plantean algunas alternativas tales como:
- Formar las personas que tenemos en las competencias y conocimientos requeridos, al fin y al cabo son los que desde el comienzo han acompañado la empresa en los buenos y los malos tiempos.
- Hacer un cambio gradual de personas e ir profesionalizando los cargos de tal manera que podamos traer personas con conocimiento y experiencia en el cargo, sin embargo es posible que no tengan el mismo compromiso y conocimiento del negocio, lo cual puede hacer que la productividad decaiga.
- Renovar a todo el personal que consideramos no esta aportando suficiente a la empresa.
En este sentido es importante diferenciar los conceptos de cambio y transformación, el primero hace referencia a la sustitución de estrategias, técnicas, metodología e incluso personal, el segundo es un concepto que se orienta más a la evolución gradual de cada uno de estos componentes.
La decisión entonces aborda la necesidad de hacer conciencia de la importancia que tiene reconocer los aspectos y factores que deben mantenerse, mejorarse o definitivamente cambiarse en la marcha hacia la consecución de los propósitos organizacionales.