El 17 de octubre del 2001, la familia Ossa Quezada interpuso un recurso de protección a favor de Cony, que fue rechazado por los tribunales el viernes 11 de enero de este año. Patricio Ossa señala: "Ese fallo condena a mi hija a morir. Es vergonzoso lo que ocurre en este país. A Cony la han puesto en salas con otros niños que padecen enfermedades infecciosas, contraviniendo las indicaciones de la especialista. Ella no va a sanar, pero podría vivir si tuviera la atención que necesita, y recuperarse del reflujo, que es operable. El gobierno anunció que catalogaría como catastrófica la fibrosis quística, pero fue otro engaño. Catalogar no es lo mismo que decretar. Significó rebajar sólo en un 30% los impuestos a los medicamentos. Hoy el Estado está otorgando 3 medicinas, pero esa medida no incluye a todos los niños. Cony necesita, además, una dieta hipercalórica". Durante casi un año Cony se debió alimentar por sonda, pues sus padres no tenían los recursos para comprar un medicamento que debería haber tomado diariamente: "En una oportunidad Cony permaneció más de dos meses hospitalizada, porque se reinfectó en el hospital, al no permanecer aislada".
El fallo de los tribunales de justicia es vergonzoso. El gobierno presionó para obtener una resolución a su medida, pero además, desligó responsabilidades señalando que son los hospitales los encargados de la atención de salud. El informe entregado por el ex ministro Álvaro García -por instrucciones del Presidente Ricardo Lagos-, señala entre otras cosas la improcedencia del recurso de protección, porque se pretende afectar atribuciones privativas del Ejecutivo. Advierte que nadie, fuera del Presidente de la República, puede determinar cuántos recursos y en qué sentido ellos serán gastados, y que el recurso de protección no podía obligar al Ejecutivo a enviar una modificación presupuestaria, lo que se debería hacer, si era acogido. Dice textual: "La atención, integral, preferente y gratuita de todas las patologías catastróficas, implica que deberán dejar de hacerse más casas, más carreteras, más puentes, más escuelas, etc. El derecho a la vida no significa solamente atención de salud, implica que esa vida sea digna. El estado entonces debe velar porque ello sea así".
"Es una vergüenza -añade Patricio Ossa-, y demuestra la calidad moral de las autoridades y gobernantes".