¡Oh, maya!...
aléjate de mí,
yo te lo pido
y déjame ver las cosas,
en su real sentido.
Los hombres al tenerte,
viven dormidos
y al alejarte tú,
se despiertan sorprendidos.
¿Porqué estás junto a mí,
si yo he elegido,
ver las cosas como son,
y no como aparentan?
¿Cuánto tiempo durará
esta ilusión mía?...
¿Cuánto tiempo
viviré dormido?...
¡Quiero despertar y vivir
la verdadera vida!
Y ¿cuál es ésta?
preguntarán algunos:
¡La vida que se vive
por el ideal supremo,
que es el divino arcano
que todo lo vigila!
¡Esa es la verdadera vida!
Entonces...
Lo que yo he vivido,
¿acaso ha sido en vano?
y yo contestaré
con la simple negativa,
pues tenías que pasar
lo que has pasado;
para llegar a ser
lo que ahora eres.
Y si quieres seguir más adelante
aprende del pasado sus errores,
y no los vuelvas a hacer más,
en esta vida.
Para que puedas llegar
hasta tu meta;
donde angustias ya no existen
ni deseos te atormentan con sus garras.
Pero...
ya que has despertado:
¡Vigila siempre!
y no vuelvas a dormirte.
Porque el que despierta
y se vuelve a dormir:
¡Es peor...
que el que nunca
ha despertado!
¡Oh, mayávico mundo!
ilusorio destino,
que atrapas a tantos
y mantienes dormidos,
ya se acerca la hora
que te alejes por siempre,
ya ha sonado la hora
del despertar divino,
en esta Nueva Era
se vislumbra la aurora,
y así un nuevo hijo del hombre
vivirá aquí en la Tierra.
¡Ha llegado por fin esa hora!
–Mira, aquí hay una palabra nueva para nosotros: maya, que según parece se refiere a lo que podríamos llamar la ilusión del mundo, es esta ilusión lo que nos impide ver la realidad de la vida, es como un velo que no nos deja contemplar la verdad; y por eso se dice que estamos como dormidos. Aunque uno se dé cuenta de la existencia de maya, eso no impide que sigamos ciegos ante la luz divina. Se habla en el poema de la verdadera vida diciendo que es:
"¡La vida que se vive
por el ideal supremo,"
Este ideal supremo es Dios. Se nos enseña que todo lo que hemos vivido no ha sido en vano, aunque hayamos estado en la oscuridad, todas esas experiencias nos han ido llevando a un nuevo estado donde aún dormidos vislumbramos nuestro despertar. Se nos advierte del peligro de volver a dormirnos después de despertar, por eso se dice:
"¡Vigila siempre!"
Al fin se hace extensivo a toda la humanidad, profetizando para un futuro un nuevo amanecer, una Nueva Era y una humanidad despierta y consciente de su situación aquí en la Tierra; sellando finalmente con la frase:
"¡Ha llegado por fin esa hora!"
Del Libro: HERENCIA DEL PASADO www.librosenred.com/ls/roleal/
Autor: Rolando Leal.