Antes de intentar definir que se entiende por ‘cultura digital’ o ‘cultura del ciberespacio’, conviene detenerse en el concepto de ‘cultura’ en general. ¿Qué es la ‘cultura’ y en qué consiste? Cierto es que se está haciendo un uso polifacético del término y se aplica confusamente al referirse a la civilización, término igualmente difuso, que abarca formas de convivencia, técnicas y medios. Lo opuesto es ‘natura’: lo que nace y crece por sí mismo y donde no interviene el hombre. Hay, sin embargo, una estrecha relación entre la ‘natura’ y ‘cultura’, ya que el hombre, a través de la mimesis, reproduce y transforma el mundo. La ‘cultura’ abarca los principales ámbitos de la sociedad: la técnica, la investigación, docencia, educación y formación; las artes y la convivencia social. En la cultura, el hombre interviene de forma provechosa para la humanidad al realizar los trascendentales bondad, verdad y la belleza. A mi entender, es necesario diferenciar entre unidad y diversidad. La unidad consta de formas y expresiones de la vida humana que puede variar según la época y lugar. En este sentido podríamos entender la voz ‘cultura digital’, que afecta a toda la sociedad de información actual, requiriendo ciertas técnicas culturales que no son solamente el uso de los media sino también la capacidad de crítica y de análisis. Ser competente en los media significa también, poder entender el cambio de la cultura de imprenta a la cultura de los hipermedia y su filosofía implícita: el juego con los límites, con el bien y el mal, con lo bello y lo feo, con la realidad y la ficción, con la realidad virtual, percepciones que en general, expresan la desorientación característica en la vida de hoy. Así al menos, es como los autores Mayer y Schneck ven el fenómeno cultural en la introducción a Hyperkultur:
“Die Hyperkultur erscheint damit als konsequente Weiterführung postmoderner Positionen und Konzepte: anything goes” (1966, 5).
Frente a esta unidad cultural y global, se encuentra la diversidad. La sociedad compleja sufre una desintegración y aparecen diferentes niveles de cultura o culturas de un grupo. Como ‘fenómeno cultural’, por tanto, podríamos considerar la cultura del ciberespacio con su expresión artística y técnica en las artes. Para llegar al grano tenemos que preguntarnos ahora con los autores Mayer y Schneck:
“Was aber ist Hyperkultur? Was verbindet solch unterschiedliche Phänomene wie interaktive Textdateien (Hypertext), experimentelle multimediale Computerliteratur (Hyperfiction), Science-ficiton-Texte über fikitve Computerwelten und Künstliche Intelligenzen (Cyberpunk), interantionale Computernetzwerke und die Technologie und Unterhaltungsmaschinerie der Virtuellen Realität (VR)?” (1996, 3).
De esta pregunta podemos sacar una primera conclusión que la voz ‘hipercultura’ viene empleada para designar una diversidad de productos, teniendo todos en común, en un sentido bastante amplio, el empleo del ordenador: el hipertexto en general, la hiperficción, la ciberpunk literatura como parte de la ciencia ficción, la red global así como los juegos virtuales en concreto.
Sin embargo, otras declaraciones por parte de los mismos autores dejan vislumbrar otro concepto: la ‘hipercultura’ como percepción de un nuevo mundo, el virtual, expresión de un estado cultural con ciertas características. Así, llegamos a saber que :
“Die Hyperkultur ist daher nicht mehr in den Kategorien alter Wirklichkeiten zu fassen, sondern bezeichnet einen kulturellen Zustand permanenter Dynamik und Veränderung: eine Situation, die eine Stabilisierung des Kulturbegriffes nicht mehr erlaubt, weil die Hyperkultur sich selbst als permaneneter Neuentwurf möglicher Sinnzusammenhänge und damit möglicher Kulturen begreift” (4).
“In dem Maße, in dem sie die jetztige Kultur erfasst, schreitet die technologische Imagination der Hyperkultur über die Simulation von Wirklichkeit hinaus und etabliert die Virtualität als kulturelle Lebenswelt des dritten Jahrtausends“ (4).
“Die Mission der Hyperkultur ist also die bewusste und gezielte Bestimmung dessen, was als Realität verstanden wird“ (5).
“Andererseits lässt sich die kulturelle Bedeutung des Computers und damit auch sein Einfluss auf die unterschiedlichesten Praktiken nicht auf einen bestimmten Kontext beschränken“ (5).
A pesar de la prometedora pregunta inicial por parte de los autores, el libro no ofrece una definición clara del concepto ‘hipercultura’, más bien crea cierta confusión. Las contribuciones del libro tratan, por lo menos, dos aspectos del tema ‘hipercultura’ que se mezclan sin una clara definición: por un lado un cierto tipo de producto realizado con los media, y por otro lado, la hipercultura misma como objeto de ficción. Así, el término a lo largo del libro se aplica con bastante ambigüedad, lo que indica poco rigor en la terminología y metodología. Lo que es común son las cuestiones y temas en cuanto al impacto cultural de los media en la literatura.
Un primer grupo de los textos en el volumen mixto se dedica a cuestiones teóricas: por ejemplo los cambios en la literatura en cuanto a la escritura bajo la influencia del hipertexto (R. Nestvold: Das Ende des Buches. Hypertext und seine Auswirkungen auf die Literatur), la influencia del ordenador para el autor (William Dickey); Hilmar Schmundt habla de las nuevas estrategias para la lectura de la hiperficción; Hannah Möckel-Riecke pone en duda la correlación entre el hipertexto y la teoría postmoderna, mientras que, Hanjo Berressem ve una relación entre el hipertexto y el concepto de la diseminación según Derrida. Así, también Christoph Schirmer intenta demostrar una relación con la producción literaria surrealista (Hypertext, Hysterie, Surrealismus) y analiza el hipertexto en el contexto psicoanalítico, indicando a la teoría estética de la écriture automatique, por lo cual llega a cuestionar la radicalidad y excepcionalidad del hipertexto.
En el segundo grupo de los textos se analizan ‘productos multimedia’, término igualmente muy amplio ya que se aplica aquí también a los textos literarios en formato impreso, cuyo tema común es la ciencia-ficción o el ciberpunk.
Por los diferentes textos reunidos en el volumen Hyperkultur se puede deducir, (y solamente implícitamente, ya que ninguno de los autores busca una definición), que el término se aplica en un sentido muy amplio a la diferente producción literaria, abarcando incluso la discusión teórica (denominada como hypertheory).