



En Hyperkultur tomamos constancia de la diferente producción literaria con su expresión en diversas formas y contenidos. Como principales fenómenos podemos destacar la hiperficción y la literatura ciberpunk a cuya análisis los autores prestan más atención. Desde el punto de vista de los estudiosos de los géneros chocamos a lo largo del libro con la utilización de la voz ‘género’ empleada un tanto arbitrariamente. Con palabras de Kurt Spang quiero llamar la atención sobre la frecuente confusión terminológica en cuanto a la determinación de géneros:
“Una ya tradicional y muy obstinada confusión terminológica, originada probablemente por la tendencia temprana al mero inventario sin indagaciones, es el causante de la utilización del marbete “género” tanto para los fenómenos que se observan en el nivel de abstracción que llamamos formas de presentación literarias o géneros (nivel 3), es decir, la narrativa, la dramática y la lírica, como también a las posibles subdivisiones de estas formas en el nivel de los grupos (nivel 2), por ejemplo, la novela, la comedia, la elegía, etc. Es más, se llaman igualmente géneros - añadiéndoles un especificativo- las subdivisiones de estos últimos fenómenos, de modo que se habla de novela policíaca, de comedia de capa y espada, del soneto amoroso, etc. Y, finalmente, distinciones genéricas que obedecen a otros criterios como por ejemplo, la procedencia social tal como lo observamos en etiquetas del tipo novela cortesana, bucólica, drama burgués, etc.” (Spang: 1993, 18).
En mi opinión, en cuanto a la hiperficción es obvia la necesidad de una ordenación y agrupación de “la selvática floración” de las nuevas formas literarias y del adecuado uso de la terminología imprescindible. Así, para los “generólogos” la cuestión fundamental es, precisamente, el estudio descriptivo y sistematizador, ya que su finalidad es “el suministro de un valiosísimo instrumental interpretativo irrenunciable para el filólogo y cualquier interesado” (Spang, 22). Para un “cibergenerólogo” sería, por lo tanto, no menos importante la definición y sistematización de los nuevos géneros que han surgido, teniendo estos la función, como hemos mencionado ya anteriormente, de “horizonte de expectativas”:
“(...) es una marca para el lector que obtiene así una idea de lo que va a encontrar cuando abre lo que se llama una novela o un poema; y es una señal para la sociedad que caracteriza como literario un texto que tal vez podría ser circulado sin prestar atención a su condición de artístico” (Garrido Gallardo: 1998, 20).
Por estos motivos, hay que preguntarse previamente ¿qué es un género? En sus intentos definitorios el generólogo Kurt Spang describe ciertos criterios como: cuantitativos, lingüístico-enunciativos, temáticos, históricos y sociológicos (31-41). En cuanto a la hiperficción y sus diferentes productos sería de máxima importancia establecer las variantes y constantes a base de sus rasgos para distinguir los géneros específicos y sus subgéneros.
Es necesaria una distinción clasificatoria. ¿Qué categoría de diferenciación se establece entre la hiperficción, la literatura de ciencia ficción, del ciberespacio y la novela del ciberespacio? Obviamente hay que aplicar los correspondientes niveles de abstracción y sus subdivisiones para obtener una clasificación de los géneros específicos. Por estos motivos, podemos aplicar el propuesto esquema por Kurt Spang: el nivel 2 para la literatura, por ejemplo, la hiperficción o del ciberespacio según la amplitud del enfoque; el nivel 3 para la forma fundamental de presentación literaria, en este caso la narrativa o posiblemente también la lírica; y el nivel 4 para el posible grupo al que pertenece, por ejemplo, la novela ciberpunk (1993, 15). En cuanto a la última subdivisión, surge, a mi entender, la pregunta si existe este nivel en la hiperficción. ¿Podemos hablar de novela en cuanto a la obra literaria en hipertexto o hay que encontrar otra etiqueta para su género?
En el presente capítulo demostraré el uso que se hace del término ‘género’ aplicado a la hiperficción. Voy a reflejar brevemente cómo se utiliza:
“Hyperfiction, elektronische Literatur, die die Möglichkeiten von Hypertext für kreative Zwecke einsetzt, gilt durchaus noch als exotisch.[…] Die Gattung ist so neu, dass sich die Forschung noch nicht geeinigt hat, wie sie interpretiert werden soll, welche Maßstäbe zu setzen sind und woran sie gemessen werden soll“ (Nestvold, 15).
“Wer totale Interaktivität von einem Text verlangt, wird bei Hyperfictions ebenso enttäuscht wie jene, die eine spannende Geschichte erzählt bekommen wollen. Doch wie konnte es dazu kommen, dass ein Genre entsteht, welches auf der Prämisse beruht, ohne einen linear erzählten Spannungsbogen auszukommen? [...] Der Diskurs über Hyperfiction mag gar als eigenständiges kritisches Genre gelten und soll daher als ‘Hypertheory’ bezeichnet werden” (Schmundt, 51).
“Die Spekulation über mögliche computergenerierte Welten jenseits der realen Welt (den Cyberspace) und mögliche computergenerierte Indentitäten jenseits der menschlichen Identität (den Cyborg) wird zur zentralen Motivation dieses neuen Genres der Science-fiction-Literatur und führt zu einem ungeahnten Revival der Gattung selbst. Die Cyberpunk- (oder Cyberspace-) Literatur adaptiert das ästhetische und kreative Potential der Computertechnologie zwar nicht konkret wie Hypertext-Autoren, multimediale Computerkünstler und Video-Gestalter, die Konsequenzen der thematischen und konzeptionellen Inszenierung der Computertechnologie nehmen sich in den literarischen Texten aber gewiss nicht weniger radikal aus als in der Umsetzung durch die gestaltenden Künstler” (Mayer, 163-64).
“Das Science-fiction-Genre generell und der Cyberspace-Roman im besonderen stellen eine diskursive Mischform dar, da sie teils narrativ, teils deskriptiv organisiert sind” (Adams, 196).
De estos párrafos deduzco una cierta confusión terminológica y, por tanto, indistinción de los niveles de abstracción. Mientras para Nestvold, la hiperficción es un ‘modo’ (Gattung), para Schumndt el mismo tipo de literatura es un género (Genre). Mayer en cambio considera la literatura de ciencia ficción como ‘modo’ y la literatura ciberpunk un género. Por cierto, hay que observar que se refiere a la literatura no electrónica a la cual, sin embargo, también se presta atención como producto hipercultural. Para Adams la ciencia ficción es un género en general y la novela del ciberespacio un género en concreto.
Encontramos también actitudes maximalistas que aplican un concepto de literatura muy amplio a la ciencia ficción. Istvan Csicsery-Ronay, Jr. en Projizierende Erzählungen: Science-fiction afirma:
“Science-fiction umfasst in diesem Sinne nicht nur die kommerziell so klassifizierten fiktionalen Texte, sondern alle fiktionalen Formen, einschließlich derer der kritischen Theorie und philosophischen Diskurse, die die unterliegende Unsicherheit über die möglichen wissenschaftlich-technologischen Innovationen der Zukunft und ihre Implikationen für die menschliche Kultur inszenieren. Science-fiction ist eine ihärent zukunftsorientierte Literatur, aber sie schließt auch die Vergangenheit ein, (...)” (244).
¿Qué rasgos distintivos podemos encontrar en la producción literaria en la era electrónica? Según Nestvold, la hiperficción es una literatura electrónica que utiliza el hipertexto como medio de expresión, y por tanto, es interactiva. Sin embargo, considerar la hipertextualidad como elemento suficiente para hablar de hiperficción parece poco convincente y una postura demasiado maximalista. Importantes son también los otros rasgos definitorios como la extensión, los temas y su tratamiento, la forma de comunicación, directa o diferida, y la estructura del texto para poder definir más concretamente su género.
La literatura del ciberespacio o ciberpunk trata en sus ficciones el mundo creado por el ordenador. William Gibson con su triología de novelas Neuromancer, Count Zero y Mona Lisa Overdive es su representante más importante. Ruth Mayer, en su artículo denominado Cyberpunk, eine Begriffsbestimmung, ve el rasgo principal diferenciador, en los temas y su tratamiento. El principal motivo es el mundo generado por el ordenador (el ciberespacio) con individuos también generados por el ordenador, los ciborgs. Así, lo establece Mayer:
“Als das Thema der Cyberpunk-Literatur ist immer wieder die Bezugsetzung eines (natürlichen, biologischen und konkreten) Realen und eines (technologischen, konstruierten und imaginären) Virtuellen genannt worden: Der Cyberspace als virtueller Raum reflektiert und transzendiert den bedrohten realen Raum der urbanen Subkulturen, der Cyborg als virtuelle Identität reflektiert und transzendiert den bedrohten realen Körper des Einzelnen. Der strukturierte Raum des Cyberspace und der konstruierte Körper des Cyborg bieten die Möglichkeit einer Überprüfung und Neuwertung des Realen, dessen ‘Ordnung’ sich vor dem Hintergrund der virtuellen Wiklichkeits- und Selbsterfahrungen als veränderbare Konvention erweist” (226).
Frente a estas variantes de la literatura de ciencia ficción encontramos también sus constantes como escenarios futuristas con sus héroes en búsqueda de sentido y orden en una realidad futurista compleja y extraña. Aunque parezca inconcebible con un mundo dominado tecnológicamente, en la ciberliteratura podemos vislumbrar los trascendentales y, por tanto, su función de hallar sentido en un mundo posmoderno. Así es como plantea Mayer la importancia de la ciberpunk literatura:
“Die Cyberpunk-Literatur erweist sich als gar nicht zu unterschätzendes Element einer multimedial vernetzten Gesellschaft, weil die vorwiegend konventionell organisierten Texte dieses Genres die Funktion der Sinnfindung und Synthetisierung übernehmen können, die angesichts einer dezentralisierten und undurchschaubar komplexen postmodernen Wirklichkeitsordnung brach zu liegen droht” (172/73).
Frente a esta postura más moderada existen otras más radicales. Ollivier Dyens en Grausame Wunder. Kunst, Sinn und Cyber-Ökologie, desarrolla la idea de una sociedad ciborg con una percepción del mundo totalmente ciberorgánica. A través de la osmosis entre el hombre y la máquina surgirá una nueva percepción del mundo, Weltbild, y la identidad del ciborg. Según este autor la creación de un ciborg cogitativo transformará el orden social y el papel del artista. Aunque un poco futurista, la idea no deja de parecer interesante ya que deja vislumbrar la emergencia de un paradigma ex novo:
“So wird die technologische Kunst Tragödien und Komödien schaffen, Verzweifelungen und Vergnügungen inszenieren, die uns durch ihren Bezug auf eine Dimension des Nicht-Menschlichen fremd und unvertraut erscheinen werden. Denn nun teilen wir die Eindrücke, die unsere Empfindungen ausmachen, mit intelligenten Maschinen. Eine neue Empfindsamkeit wird sich in dem Maße entwickeln, in dem das menschliche Begehren nach Unsterblichkeit in gewisser Hinsicht erfüllt wird - durch die Verwandlung unserer Körper zur Schöpfungslandschft, in der wir dem Cyberspace ‘Leben’ einhauchen. In dem Moment, in dem unsere Bilder und Erzählungen dem speziellen Begehren und der Psychologie des Cyborg Rechnung tragen, werden sie ganz neue Werke entstehen lassen, die eine neue Empfindsamkeit ins Licht rücken. Diese Empfindsamkeit wird die Fragen und Bedürfnisse aller Wesenheiten (organisch oder nicht) umfassen, aus denen der Cyborg entsteht” (Dyens, 184-85).
El mundo poblado de seres artificiales en convivencia con humanos, por otro lado, recuerda constantes de la ciencia ficción como refleja, por ejemplo, la última película de Spielberg Inteligencia artificial.
No podemos indagar más detenidamente en esta argumentación. Sin embargo, quiero llamar la atención en este contexto sobre la idea de la interrelación entre un género, en este caso la literatura ciberpunk, y su vinculación con la cultura y la sociedad, cuyos rasgos constitutivos evidencian los géneros. En las consideraciones expresadas por Todorov (1988, 39) encuentro, por tanto, la conexión del género con la cultura. No se puede determinar el género aislado de la cultura, por otro lado el género es una codificación de su ideología. En este sentido podemos terminar con la recomendación del imprescindible dominio de su código y su codificación.
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