|
El equipo editorial de esquinamagica, hemos querido hacer una recopilación de documentos no solo a nivel arqueológico sino esotérico, dada la importancia histórica que se ha concedido al hallazgo del Evangelio de Judas. El primer material que aportamos, procede en parte de la revista National Geografic edición española, pero además hemos querido recopilar datos de los otros evangelios apócrifos con el fin de dar una visión de conjunto de aquellos textos que en su día la Iglesia rechazo por falta de pruebas de autenticidad.
El apócrifo evangelio de Judas, por más publicidad que se le este dando, es uno mas de un grupo de escrituras, en las cuales interviene básicamente la filosofía gnóstica, perseguida y condenada, por la iglesia católica, en los inicios de la cristiandad. Las edades cronológicas de los textos apócrifos datan sobre siglos II y III D.C más o menos así pues no son relatos vividos directamente sino productos de una transmisión oral y en muchos de ellos se percibe claramente el espíritu de la filosofía gnóstica de la época.
También hemos incluido una segunda parte con el texto traducido del ingles del evangelio de Judas original, aunque se nos comenta que ya existen 2 versiones traducidas con diferentes matices, y a nosotros nos es imposible saber cual es la autentica, pero valga como muestra del espíritu del mismo.
Nuestra intención no es juzgar ni analizar, sino simplemente aportar una información de la que cada uno deberá sacar sus conclusiones, y esperamos que esto sea de beneficio para muchos.
esquinamagica.com |
.../ National Geographic"
Con un leve temblor parkinsoniano en las manos, el profesor Rodolphe Kasser cogió el antiguo texto y empezó a leer en voz clara y resonante: «pe-di-a-kan-aus ente pla-nei». Las extrañas palabras eran copto, la lengua hablada en Egipto en los albores del cristianismo. Nadie había vuelto a oírlas desde que la primitiva Iglesia cristiana prohibió a sus adeptos la lectura de aquel documento.
De algún modo este ejemplar sobrevivió, oculto durante siglos en el desierto egipcio. Finalmente fue descubierto a fines del siglo xx, para luego desvanecerse en el submundo de los tratantes de antigüedades, uno de los cuales lo abandonó durante dieciséis años en la cámara acorazada de un banco de Hicksville, en Nueva York. Cuando llegó a manos de Kasser, el papiro (especie de papel hecho con plantas acuáticas secas) se estaba desintegrando, y su mensaje estaba a punto de perderse para siempre.
El erudito de 78 años, uno de los expertos en copto más acreditados del mundo, terminó la lectura y depositó con cuidado la hoja sobre la mesa. «Es una lengua preciosa, ¿verdad? Egipcio escrito en caracteres griegos.» Sonrió. «Es un pasaje en el que Jesús explica a los discípulos que están yendo por el mal camino.» Kasser está entusiasmado con el texto, y con razón. La línea inicial de la primera página reza: «Crónica secreta de la revelación hecha por Jesús en conversación con Judas Iscariote .. ». Después de casi 2.000 años, el hombre más odiado de la historia vuelve a aparecer.
Todo el mundo recuerda la historia del amigo dilecto de Jesús, uno de los doce apóstoles, que lo vendió por 30 monedas de plata, señalándolo con un beso. Después, enloquecido por el remordimiento, se ahorcó. Judas es el símbolo de la traición por excelencia. En los mataderos llaman «judas» a la cabra que conduce a los animales al degolladero. En Alemania, el registro civil puede impedir que los padres pongan el nombre de judas a sus hijos. Los guías de la antigua iglesia de la virgen María, conocida como la «iglesia colgante», en el barrio copto de El Cairo, señalan una columna negra que destaca entre la columnata blanca del templo: Judas, desde luego. El cristianismo no sería el mismo sin su traidor.
Hay un trasfondo siniestro en las representaciones tradicionales de Judas. A medida que el cristianismo se distanciaba de sus orígenes como secta judía, los pensadores cristianos fueron encontrando cada vez más convenientes culpar al pueblo judío del arresto y la ejecución de Cristo, y presentar a judas como el arquetipo de judío. Los cuatro Evangelios, por ejemplo, son indulgentes con Poncio Pilatos, el procurador romano de Judea, pero condenan a judas y a los sumos sacerdotes judíos.
La «crónica secreta» nos presenta un judas muy distinto. En esta versión, es un héroe. A diferencia de los otros discípulos, comprende verdaderamente el mensaje de Cristo. Al entregar a Jesús a las autoridades de Roma, no hace más que cumplir el mandato de su líder, plenamente consciente del destino que le espera. Jesús le advierte: «Te maldecirán».
Esta afirmación resulta suficientemente sorprendente como para levantar sospechas de fraude, algo habitual en las supuestas antígüedades bíblicas. Por ejemplo, una urna vacía de piedra caliza que, según se dijo, había contenido los huesos de Santiago, hermano de Jesús, atrajo gran cantidad de público cuando fue expuesta en 2002, pero pronto se descubrió que se trataba de una ingeniosa falsificación.
Un Evangelio de judas resulta mucho más tentador que una caja vacía, pero hasta el momento todas las pruebas realizadas confirman su antigüedad. National Geographic Society, que contribuye a financiar la restauración y la traducción del manuscrito, ha encargado a un importante laboratorio de datación por carbono 14 de la Universidad de Arizona el análisis del códice que contiene el evangelio. El análisis de cinco muestras distintas del papiro y la cubierta de cuero fijan la fecha del códice en algún momento entre los años 220 y 340 d.C. La tinta parece ser una antigua receta: una combinación de sulfato ferroso, tanino, goma arábiga y agua, mezclada con tinta de negro de humo. Además, según los expertos en copto, el evangelio contiene giros reveladores que indican que fue traducido del griego, el idioma original de la mayoría de los textos cristianos escritos durante los siglos I y II. «Todos coincidimos en situar esta copia en el siglo IV, asegura un experto.
Otra confirmación nos llega del pasado. Hacia el año 180 d.C., Ireneo, obispo de Lyon en la Galia romana, escribió un tratado titulado Contra las herejías. El libro era un ataque feroz a todos aquellos cuyos puntos de vista sobre Jesús y su mensaje se apartaban de la ortodoxia de la Iglesia. Entre los blancos de sus críticas había un grupo que veneraba a judas, «el traidor», y que había producido una «historia falsa», que «llaman el Evangelio de Judas». Al parecer, varios decenios antes de que se escribiera el manuscrito que Kasser tiene en sus manos, el colérico obispo ya tenía noticias del texto original griego.
Ireneo tenía un montón de herejías contra las cuales luchar. En los primeros siglos del cristianismo, lo que para nosotros es la Iglesia , que funcionaba con una jerarquía de sacerdotes y obispos, era sólo uno de los numerosos grupos inspirados en Jesús. El experto en la Biblia Marvin Meyer, de la Universidad Chapman , que ha colaborado con Kasser en la traducción del evangelio, resume aquella situación como «el cristianismo en busca de su estilo».
Muchos de esos grupos eran gnósticos, seguidores de la misma línea del cristianismo primitivo recogido en el Evangelio de judas.
«Gnosis significa "conocimiento" en griego -explica Meyer-. Los gnósticos creían en un principio supremo de bondad, entendida como una mente divina, más allá del universo físico. El ser humano posee una chispa de ese poder divino, pero está aislado de la divinidad por el mundo material que le rodea.» Para los gnósticos, un mundo defectuoso, obra de un creador inferior y no del Dios supremo.
Mientras que los cristianos como Ireneo sostenían que sólo Jesús, el hijo de Dios, era a la vez humano y divino, los gnósticos creían que la gente corriente podía estar conectada con Dios. La salvación se alcanzaba despertando la esencia ISRAEL. Divina del espíritu humano y conectándola con DIOS. Para eso se precisaba la guía de un maestro, y tal era, según los gnósticos, la función de CRISTO.
Aquellos que interiorizaban su mensaje podian ser tan divinos como el propio Cristo. De ahí la hostilidad de Ireneo. «Esos eran místicos -dice Meyer-. Los místicos siempre han desatado las iras de la religión institucionalizado Oyen la voz de Dios en su interior no necesitan sacerdotes intermediarios. » Ireneo comenzó su libro al regresar de un viaje y encontrarse a sus fieles soliviantados por un predicador gnóstico llamado Marcos, que animaba a sus iniciados a demostrar su contacto directo con la divinidad mediante profecías. Hasta hace pocas décadas, tales doctrinas se conocían básicamente a través de las críticas por líderes ortodoxos como Ireneo. Pero en 1945, cerca de la localidad egipcia de Nag Hammadi, unos campesinos hallaron dentro de una tinaja de barro un conjunto de textos gnósticos que llevaban siglos perdidos. Entre ellos había más de una docena de versiones inéditas de las enseñanzas de Cristo, incluidos los Evangelios e Tomás y de Felipe, y el Evangelio de la Verdad Ahora tenemos el Evangelio de Judas.
En el pasado, algunas de estas versiones pudieron haber tenido mayor circulación que los cuatro evangelios mas conocido. La mayoría de los textos hallado son copia de otros libros cristianos», afirma Bart Ehrman, profesor de estudios religiosos de la Universidad de carolina del Norte. Una faceta del cristianismo primitivo oculta desde hace tiempo esta emergiendo.
La idea de que existan «evangelios» que contradigan a los cuatro canónicos del Nuevo Testamento resulta muy inquietante para algunos, como pude comprobar cuando comí con Meyer en un restaurante de Washington, D.C. «Es apasionante -exclamó-. El manuscrito explica por qué Jesús distinguió a judas como el mejor de sus discípulos. Los otros no lo entendieron.» El restaurante se había vaciado y estábamos solos, perdidos en el siglo II, cuando el maitre le entregó dubitativamente una nota a Meyer. El texto rezaba: «Dios habló a través de un libro». Al parecer, alguien sentado cerca de nuestra mesa había interpretado que Meyer ponía en tela de juicio que la Biblia fuera la palabra de Dios.