No existe persona alguna que no se haya encontrado alguna vez en una situación de emergencia o desear lograr un objetivo cualquiera, y ahí es cuando podemos percatarnos de que el hecho de desear salir adelante es lo que motiva consciente e inconscientemente a uno mismo para poner todo su empeño en lograr lo que realmente deseamos.
Alguien dijo que si cada uno sabe lo que quiere, y lo quiere con suficiente pasión, lo conseguirá de una manera u otra, y ello parece ser cierto en muchos casos.
La autodisciplina, es la denominación que se le da al condicionamiento de uno mismo, y su entendimiento cabal es fundamental para el logro de cualquier meta. Así pues, la autodisciplina debe ser diferenciada de la disciplina impuesta; puesto que la autodisciplina viene impuesta por una propia y profunda convicción, mientras que la disciplina impuesta no es nada más que eso, es decir, imposición a la fuerza.
La disciplina impuesta es minimalista en el sentido que pretende obtener un rendimiento o comportamiento mínimo de las personas, y para ello apela al rigor, mientras que la autodisciplina es maximalista, pues convierte a un objetivo en una necesidad personal, y con ello logra que los individuos den mucho más de sí mismos con tal de lograrlo dicha meta propuesta.
Uno de los aspectos que diferencia fundamentalmente a la autodisciplina de aquella que es impuesta, es la manera en la que cada individuo asume su responsabilidad respecto del logro de los objetivos. Eso hace variar significativamente, entre otras cosas, a la rapidez de la reacción.
La eficiencia de una persona motivada a través de la autodisciplina es mucho mayor que el que se obtiene siguiendo los tradicionales lineamientos jerárquicos de un jefe que ordena, y sucesivos estratos de subordinados que obedecen; y esto se debe a que no hay mejor incentivo para inducir a acciones óptimas a una persona, que el motivarse a si misma.
Para lograr la autodisciplina es necesario que la necesidad, en términos generales, se convierta en una necesidad personal, a la cual el individuo sólo podrá llegar con esfuerzo y dedicación.