La deuda externa, un problema político global - Notas
19 de Septiembre de 2005
Comercio exterior, Economía internacional, Importación
(1) Ecuatoriano. Economista, graduado en la Universidad de Colonia, Alemania. Profesor universitario. Consultor internacional y del ILDIS-FES en Ecuador. Asesor de organizaciones indígenas y sociales. Autor de varias publicaciones. Dirección electrónica: alacosta@hoy.net - alacosta48@yahoo.com Este trabajo recoge una larga y amplia discusión sobre la materia, así como propuestas y sugerencias de muchas personas, entre las que se menciona a Oscar Ugarteche, Kunibert Raffer, Ceci Vieria Jurua, Liana Cisneros, Gerard Coffey. Varias versiones de esta propuesta han sido publicadas y distribuidas desde junio del 2001. El autor ha participado como expositor en muchos seminarios; especialmente se menciona la audiencia pública del Parlamento Alemán sobre esta cuestión: Öefentliche Anhörung zur Entwicklung der internationalen Finanzmärkte, zur Verschuldungsfrage und zu einem internationalem Insolvenzrecht, el 14 marzo del 2001 en Berlín, y en el Senado italiano, en Roma, el 28 de mayo del 2002, en una mesa redonda: "Quali nuove prospettive per la cancellazione del debito dei paesi in via di sviluppo? Le proposte per una procedura di arbitrato internazionale sul debito".
(2) Si se toma al Ecuador como ejemplo, el tan promocionado acuerdo Brady de 1995 duró apenas 5 años, también se podrían considerar los 7 inútiles arreglos con el Club de París desde 1983, todo lo cual no impidió una nueva moratoria en 1999 (impulsada curiosamente por el propio FMI). Y los propios Bonos Global que sustituyeron en el año 2000 a los Bonos Brady ya se perfilan como impagables...
(3) José María Tortosa confirma esta apreciación cuando dice que "el problema del llamado subdesarrollo se origina en los países llamados desarrollados, que se agudiza gracias a estos últimos con la visible colaboración de las elites de los países pobres..." Una situación que se experimenta con crudeza en el marco de las renegociaciones de deuda y más aún en las condicionalidades cruzadas que imponen el FMI y el Banco Mundial, por ejemplo. Por lo tanto, hasta la tan denigrada teoría de la dependencia, originada especialmente en América Latina, para explicar gran parte de las causas del subdesarrollo, mantiene su vigor.
(4) Se puede afirmar que casi un 80% de las crisis de endeudamiento del mundo subdesarrollado fue causado por factores fuera de su control (Jochnick: 2001).
(5) Dólares norteamericanos que no encontraban una colocación productiva en los propios EEUU y que comenzaron a circular en los mercados europeos.
(6) Dólares acumulados rápidamente en manos de los países exportadores de petróleo y que retornaron a los países del Norte.
(7) Así se conoce la política económica en los EEUU aplicada en el gobierno de Ronald Reagan.
(8) Mientras las tasas de interés activas en seis de los más grandes países industrializados tuvieron un promedio de 4,35% entre 1985 y 1989, en el período anterior, entre 1980 y 1985, alcanzaron un 16,8%. (PNUD, citado por Teitelbaum).
(9) Que quede constancia que nunca los países ricos han frenado esos flujos de recursos del Sur, pues esta extracción de riqueza les ha beneficiado desde la época colonial. Hay que resaltar, además, lo difícil (sino imposible) que resulta recuperar los depósitos de los dictadores escondidos en los países ricos… no hacer nada también es otra forma de complicidad.
(10) Chris Jochnick, recogiendo informaciones de Naciones Unidades, frente a la realidad descrita anteriormente, concluye "dado que buena parte de la deuda proviene de actos irresponsables y de procesos determinados por los acreedores, los Estados deudores y sus poblaciones no deben asumir toda la responsabilidad legal. Dada su constante intervención en las condiciones y políticas internacionales, los países del Norte y los bancos multilaterales deben responder legalmente. Asumir esta responsabilidad se torna más urgente cuando se considera que, en concordancia con el derecho internacional, los países del Norte se encuentran también sujetos a la obligación de crear un ambiente económico justo y a la obligación fiduciaria como prestamistas".
(11) Recuérdese que en los gobiernos ecuatorianos de Oswaldo Hurtado Larrea (1981-84) y de León Febres Cordero (1984-88) se dio paso a la "sucretización" -socialización- de la deuda externa privada, en un monto que bordeaba los 1.500 millones de dólares. Las condiciones de esta operación se caracterizaron por la ausencia de criterios de selectividad y por una serie de generosas concesiones que representaron un gran alivio y un magnífico subsidio a los grupos más acomodados de la población. Ecuador fue uno de los primeros países en donde se socializó la deuda externa privada, con lo cual el término de "sucretización" fue utilizado en otras partes para definir este proceso impuesto por los intereses de los acreedores.
(12) La construcción de una planta termonuclear por un valor de 2.500 millones de dólares en las Filipinas sobre terreno sísmico y que no funciona; la fábrica de papel de Santiago de Cao en el Perú, que no pudo operar por no tener suficiente agua, o el inconcluso tren eléctrico de Lima; la refinería de estaño de Karachipampa en Bolivia, la cual, por estar ubicada a 4.000 metros de altura, no tiene suficiente oxígeno para trabajar; la procesadora de basura para Guayaquil, que se compró y pagó, pero que nunca se instaló y cuyos restos se incendiaron; la acería ACEPAR en Paraguay, que prácticamente no funciona desde su culminación a mediados de los años ochenta; o, la imprenta del Ministerio de Educación de Quito, instalada en 1991, 12 años después de haber sido comprada (y que aún no funciona), cuando el país de origen de la maquinaria ya no existía: la República Democrática Alemana. Otro caso digno de mención puede ser la compra de unos cuantos barcos pesqueros noruegos por parte de empresarios ecuatorianos a fines de los setenta; estos barcos, construidos porque el gobierno noruego estaba interesado en apoyar a sus debilitados astilleros, fueron adquiridos con un crédito estatal noruego y sin considerar todas las normatividades legales para este tipo de "ayuda al desarrollo". El crédito, de casi 50 millones de dólares (345,6 millones de coronas noruegas), se sirvió hasta mediados de los ochenta. Entonces aparecieron los problemas. La empresa compradora fue liquidada y aún cuando el Estado ecuatoriano no tenía ninguna obligación legal para asumir la deuda privada y los noruegos ya tenían una alternativa para los buques, lo hizo; tal como sucedió con la "sucretización" indiscriminada de las deudas externas privadas en el gobierno de Oswaldo Hurtado Larrea (1981-1984). Y las naves pasaron a la empresa estatal TRANSNAVE. La deuda, que se había reducido a 27,5 millones de dólares en 1987, fue servida durante los años noventa, en un monto de casi 22 millones de dólares. Sin embargo, luego de que el Ecuador suspendió los pagos, el monto de dicha deuda, en el año 2000, por efecto de los intereses sobre los intereses, superaba los 46,5 millones de dólares. Tan flagrante es la ilegalidad del proceso, que éste fue calificado públicamente como una "vergüenza" por Hilde F. Johnson, ministro de Desarrollo noruego. Sin embargo, a inicios del milenio, a pesar de ser una deuda impagable e ilegítima, se la quiere transformar en inversiones sociales...
(13) De la revisión del endeudamiento de estos países, es fácil concluir que no fue el alza del precio del petróleo el único detonante pues esta demanda masiva de créditos hay que enmarcarla, como se dijo antes, en un contexto sistémico.
(14) El BID, por ejemplo, afirmaba en 1981, que "dada la elasticidad de ingreso de la demanda de energía, tanto a corto como a largo plazo, y los probables cambios en la estructura de la economía, la aceleración de la tasa de crecimiento de la actividad económica conducirá a un mayor consumo de energía en general y a una mayor demanda de petróleo en particular, por lo menos durante los próximos diez años". Aún cuando los precios del crudo ya había descendido desde la segunda mitad del año 1982 y daban señales de un debilitamiento de tipo estructural que les llevó a su valor más bajo en 1986, el Banco Mundial en 1985 todavía aseguraba "que es probable que vuelvan a aumentar en términos reales durante el presente decenio". En este contexto había escenarios con precios crecientes del crudo, que fluctuaban entre los 30 y los 48 dólares por barril para mediados de los ochenta y entre los 30 y 78 dólares a mediados de la década de los noventa, en valores constantes de 1980. Estas previsiones erróneas en el campo hidrocarburífero se repitieron en el caso de muchos otros productos primarios para los años ochenta, así, si para el petróleo el error estuvo entre 150 y 160%, para los minerales metálicos llegó al 62%, para las grasas y aceites al 180%, para otros productos agrícolas no alimenticios al 10 % y así por el estilo...
(15) El FMI, en palabras de Andreas Hausrecht, asistente científico de la fundación del Deutsche Bundesbank de la Universidad de Berlín, "proporciona a los países en crisis abundante liquidez y hace creer a los acreedores de los países industrializados que se les devolverá su dinero. Promueve así directamente el abuso y sienta los fundamentos para la siguiente crisis (...) El FMI asegura de forma continuada la devolución de los préstamos, reajusta el valor de las posibles pérdidas (con lo que rebaja la deuda tributaria), se privatizan las ganancias y se socializan las pérdidas. El FMI se autojustifica con la presunta necesidad de deber ser, como prestamista de última instancia internacional, quien remedie las crisis de liquidez.(...) El deber nacional de un banco central es proveer siempre al sistema bancario de la suficiente liquidez, en ningún caso el mantener a flote mediante préstamos a los bancos mal gestionados. El supuesto de la iliquidez debe ser radicalmente diferenciado del supuesto de insolvencia de un banco concreto. (...) El FMI trata de salvar su función, asignada en los tiempos de Bretton Woods, en un sistema internacional de tipos de cambio fijos, cuando concedía créditos para salvar las dificultades a corto plazo en la balanza de pagos, en el actual sistema mundial de tipos de cambio flexibles, y utiliza para ello una categoría -prestamista internacional de última instancia- que no existe. E incluso esta ayuda hipócrita y poco desinteresada no es tal, porque ni siquiera un FMI dotado de omnipotencia monetaria puede acabar con la deuda externa; se trata más bien en esencia de una extensión del endeudamiento, que deja a cuenta del país en desarrollo el precio del ajuste. En segundo lugar, el Fondo liga sus promesas de préstamo a ciertas condiciones, que en ningún modo son catalogables como adecuadas para los países. El FMI va mucho más allá del restablecimiento de la confianza en el sistema financiero del país, e impone una constitución neoliberal de mercado."
(16) Alejandro Teiltebaum, desde la legislación argentina, plantea la posibilidad de que los gobernantes de los países deudores puedan se imputados del crimen de traición...
(17) Argentina, a raíz de la grave crisis del esquema de convertibilidad y del propio modelo neoliberal, al finalizar el año 2001 entró en una moratoria también tolerada por el FMI, organismo que espera "recuperar" el control de dicha economía después de haber sido uno de los principales responsables de su fracaso, tal como lo reconoció el propio Horst Köhler, director del FMI, en entrevista reproducida por Diario El País de España, el 22 de enero del 2001.
(18) Alejandro Teitelbaum, argentino, asevera que "desde el punto de vista económico financiero, si se hiciera un estudio actuarial descontando los pagos realizados, las deudas ficticias, los intereses usurarios, los intereses sobre los intereses, los gatos y las comisiones desproporcionados, se llegaría a la conclusión de que la deuda ha sido totalmente pagada y probablemente se vería que los presuntos deudores son en realidad acreedores". El Profesor Sandro Schipani, italiano, experto en aspectos jurídicos del endeudamiento externo del mundo subdesarrollado, considera también que un cálculo más justo y digno para ambas partes quizás ayude a establecer que la deuda ya está pagada. Si estos es así, se podría reclamar la devolución de lo percibido sin derecho: "enriquecimiento sin causa del acreedor", tal como lo estipulan los códigos español, francés y argentino (Ver Teitelbaum 2001).
(19) Sobre la impugnación de temas contractuales imposibles de cumplir véase las reflexiones jurídicas del Profesor Sandro Schipani. También es interesante el aporte de Alejandro Teitelbaum sobre el tema.
(20) "Contrariamente, para las poblaciones que se librarán de tan pesado fardo, significaría la posibilidad de incrementar considerablemente sus inversiones en salud, educación, creación de empleos, etc. Efectivamente el reembolso de la deuda pública del Tercer Mundo constituye, bien o mal, una erogación de alrededor de 200 a 250 mil millones de dólares, es decir de 2 a 3 veces la suma necesaria para satisfacer las necesidades básicas fundamentales, según la definición de las Naciones Unidas. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la UNICEF estiman que un gasto anual de 80 mil millones de dólares en un período de 10 años permitiría garantizar el acceso a la educación básica, al cuidado de la salud, a una alimentación adecuada, al agua potable y a la infraestructura sanitaria, a las mujeres el acceso al cuidado ginecológico y obstétrico, a todos los seres humanos. Ochenta mil millones de dólares, es casi cuatro veces menos que lo que el Tercer Mundo reembolsa en concepto de pago de la deuda externa: aproximadamente un cuarto del presupuesto militar de los EEUU; el 9% de los gastos militares mundiales; el 8% de los gastos publicitarios de todo el mundo; la mitad de la fortuna de las cuatro personas más ricas del planeta. Miseria presente, riqueza posible." (Toussaint).
(21) Sobre este tema se pueden consultar los valiosos análisis de Jubileeplus at the New Economic Foundation: www.jubileeplus.org La OCDE también considera que "la iniciativa para los PPAE no se traducirá jamás en una reducción del valor nominal del monto de la deuda porque los alivios se referirán esencialmente al perdón de los intereses y de las donaciones destinadas a financiar el servicio de la deuda, y no de perdones directos al monto de la deuda", citada por Toussaint.
(22) Walraud Schelkle, asesor de la FAO, lo recuerda así: "resulta muy instructiva una mirada a la ayuda al desarrollo, que practicaron sus antiguos enemigos de guerra con la RFA: después de la crisis de la balanza de pagos (1950/51), los miembros de la Unión Europea de Pagos abrieron unilateralmente sus mercados a la RFA y los aliados, en el Convenio de Londres sobre las Deudas (1953) concedieron una generosa remisión."
(23) Los indicadores de deuda externa de Ecuador demuestran una situación insostenible, aún después de la renegociación de los Bonos Brady en el año 2000, tal como lo demostró Salvador Marconi con un modelo de consistencia económica. La relación servicio de la deuda/exportaciones 44% (HIPC 15%), deuda/exportaciones 278% (HIPC 150%), deuda pública/ingresos fiscales 391% (280%), ingreso per cápita US$ 1.079,- (HIPC US$ 800 - 900,-). Este país, que priorizó el servicio de la deuda sobre las demandas de la sociedad, como consecuencia de un largo proceso de ajustes y de la crisis mencionada, experimentó el empobrecimiento más acelerado en la historia de América Latina: entre el año 1995 y el año 2000, el número de pobres creció de 3,9 a 9,1 millones, en términos porcentuales de 34% al 71%; la pobreza extrema dobló su número de 2,1 a 4,5 millones, el salto fue de 12% a un 31%. Lo anterior vino acompañado de una mayor concentración de la riqueza. Así, mientras en 1990 el 20% más pobre recibía el 4,6% de los ingresos, en el 2000 captaba menos de 2,5%; entre tanto el 20% más rico incrementó su participación del 52% a más del 61%. Y la emigración de ecuatorianos, con casi medio millón de personas en dos años (más de 10% de la población económicamente activa), se transformó en una válvula de escape social, política y económica...
(24) Las características que hacían entonces de Indonesia un caso único las cumplen totalmente los países subdesarrollados en la actualidad. Ghana obtuvo poco después un tratamiento preferencial, pero hasta la actualidad no se conocen los términos del acuerdo...
(25) "¡Desgraciada condición humana! Siempre los tiranos se han ligado, los libres jamás", clamaba con angustia Simón Bolívar.
(26) Es importante rescatar de la historia la impugnación de las deudas que tenía Cuba con España contratadas previo a la independencia de la isla, pues según los propios EEUU se trataba de lo que hoy se definiría como una deuda odiosa. Como complemento a lo anterior se recuerda también el repudio de la deuda externa del estado de Missisipi en los EEUU, que dura hasta ahora desde 1852, luego de un referéndum en el cual la población de dicho estado se opuso al pago de la deuda; situación que también se registró en otros Estados de los mismos EEUU.
(27) Oscar Ugarteche sugiere la posibilidad de introducir un arbitraje ad-hoc para las deudas como mecanismo transitorio en la Cámara de Comercio de País
(28) Los flujos diarios de transacciones de divisas, entre 1989 y 2001, crecieron de aproximadamente 600.000 millones de US$ a casi 2.000.000 millones. En ese lapso, las exportaciones aumentaron a una tasa anual del 6,1%, mientras que las operaciones cambiarias lo hicieron al 9,9%.
(29) Esta propuesta fue planteada durante la realización del Tribunal Andino a la Deuda Externa, celebrado en Quito los días 29 y 30 de noviembre del 2001. El autor señala, con satisfacción, que gran parte de las conclusiones de un texto publicado en noviembre del 2001, fueron asumidas en el Veredicto General del mencionado Tribunal. Véase en: http://alainet.org/active/show_text.php3?key=1578---(30∞) Aquí se puede recordar los pasos dados para constituir una Corte Penal Internacional, como parte de un proceso que ha tomado casi cinco décadas y cuya cristalización se garantizó en base a una amplia alianza de gobiernos y organizaciones sociales y ciudadanas. Como punto de partida de este empeño está la Corte Mundial establecida en la Carta de la Organización de Naciones Unidas en 1945, como órgano judicial de la institución. Igualmente habría que mencionar las doctrinas Drago y Calvo desarrolladas en América Latina hace más de un siglo como consecuencia de los problemas de deuda externa, que contribuyeron a reducir las presiones políticas más crudas y aún las intervenciones militares vinculadas a este tema, cuya práctica requirió un tiempo de maduración.
(31) Uno de los puntos que inspiran la reflexión de Raffer radica en la existencia de normativas expresas existentes en EEUU para procesar situaciones de insolvencia de las empresas (capítulo 11) y de las municipalidades (capítulo 9, título 11).
(32) Aún cuando la viabilidad política de esta transformación financiera es un punto que está por dilucidarse, considerando sobre todo el riesgo de que en ésta se reflejen las mismas desigualdades del poder internacional dominante, urge reflexionar sobre estos aspectos teniendo presente que el desarrollo sustentable de la humanidad es un tema global y que debe pensarse íntegramente desde la lógica de todos los derechos humanos.
(33) Desde el derecho surge la necesidad de impulsar -como en una verdadera guerra de guerrillas en el campo jurídico- juicios nacionales a la deuda, como el llevado adelante en Argentina que ya se proyecta en el contexto internacional y que dará paso a un reclamo en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington, ante el acto de denegación de justicia que supone el fallo judicial, que ha sido virtualmente desconocido al no haberse hecho cargo de su responsabilidad el Congreso argentino.
(34) Existe un grupo especializado que trabaja sistemáticamente el tema: Fair and Transparent Arbitration Group (FTPA), en el que participan personas del Norte y del Sur. A modo de ejemplo se podría también mencionar la iniciativa italiana para la Conferencia de Naciones Unidas sobre "Financiamiento y Desarrollo" del 2002: "Towards a Contractual Global Fund for the Development of Global Public Goods", 2001 (mimeo).
(35) Las críticas a la propuesta del FMI no se hicieron esperar. El mismo Raffer ha expuesto las debilidades de la propuesta fondomonetarista (31.1.2002), así como Ann Pettifor de Jubilee y de New Economics Foundation (febrero del 2002). Estos y otros estudiosos y expertos en la materia coinciden en señalar categóricamente que el FMI no puede ser el eje de esta iniciativa.
(36) En la búsqueda de propuestas amplias, en una primera fase, se podría pensar en la realización de un esquema de mediaciones a partir de una consulta ampliada en la cual podrían participar los diversos acreedores, así como el gobierno y representantes de la sociedad civil del país deudor. Sin embargo, esta consulta no puede sustituir un arbitraje independiente y naturalmente tampoco la aplicación de un tribunal financiero internacional.
(37) anulación masiva de deudas, no puede obviar el establecimiento de marcos jurídicos diferentes, que restablezcan el derecho en las relaciones internacionales sobre bases de universalidad y equidad.
(38) Igualmente una masiva anulación de deudas sería una contribución efectiva para prevenir las tendencias recesivas existentes a nivel mundial, agudizadas por los atentados del 11 de septiembre del 2001.
(39) En el plano jurídico de muchos países se incorporan el criterio de la "excesiva onerosidad sobreviviente", o sea el derecho a no cumplir una obligación cuando las condiciones de la misma han cambiado haciendo que su cumplimiento sea en extremo oneroso; principio incluido también el la Convención de Viena, en su artículo 62 (Véase Teitelbaun 2001).
(40) Si "el margen de maniobra para el desarrollo se configura cuando se organizan las restricciones", en palabras de Elmar Altvater, renombrado Profesor de la Universidad Libre de Berlín, la mayor influencia la ejercen los países industrializados, lo cual revaloriza aún más la acción de la sociedad civil de esos países. En este empeño se requerirá de un sistema de veedurías ciudadanas para hacer un seguimiento a los procesos de negociación y contratación de la deuda pública, igualmente serán necesarios esquemas jurídicos que normen el endeudamiento foráneo. Entre otros puntos que se podrían mencionar urge poner límites a la posibilidad de que las personas provenientes de los países deudores que negocian la deuda o suscriben convenios con el FMI, por ejemplo, puedan trabajar a renglón seguido en organismos multitalerales de crédito, al menos durante un lapso de 10 años; esta condición es importante por la experiencia acumulada en los últimos años, en los cuales muchos funcionarios de los países empobrecidos han hecho méritos para asegurarse un puesto bien pagado en el exterior antes que atender los intereses de sus países...
(41) Una opción sería permitir que un país deudor pague al menos parte de su deuda en moneda nacional. Otra desventaja para los países que dolaricen oficialmente sus economías…
(42) En la actualidad la tendencia es inversa. Pero más que eso, debido a las limitaciones de productividad y competitividad de los países subdesarrollados ,es difícil esperar que los países industrializados estén en capacidad de adquirir toda la oferta de bienes primarios y aún los manufacturados, muchas veces de muy baja calidad. El reto es complejo: cómo garantizar que los productos del mundo pobre accedan al mercado mundial en condiciones aceptables, cuando además están sujetos a los cambios tecnológicos, sea por el desarrollo de productos sintéticos o por la desaparición de la demanda a raíz de cambios en la tecnología.
(43) Conviene pensar en propuestas para la creación de una moneda universal, el "bancor", como lo propuso Keynes durante las negociaciones de Bretton Woods en 1944.
(44) Fondo que no debería caer en manos del FMI o del Banco Mundial. Su manejo debería recaer en alguna instancia de las Nacionales Unidas.
(45) Esta iniciativa está siendo liderada por ATTAC: Association pour une Taxation des Transactions financières pour l'Aide aux Citoyens - Asociacion por un Tributo a las Transacciones Financieras y Ayuda a los Ciudadanos, que surgió en Francia y que se extiende cada vez más en el mundo. Es interesante anotar que los parlamentos de algunos países -Canadá, Finlandia, Irlanda, Bélgica y España-, así como el gobierno francés de Lionel Jospin ya discutieron esta iniciativa. Es más, el Parlamento Europeo perdió la posibilidad de instaurar el impuesto por un solo voto, mientras que el "Llamamiento Mundial de Parlamentarios por la Tasa Tobin" ya ha sido suscrito por unos 700 parlamentarios europeos y algunos norteamericanos.
(46) Conviene reflexionar sobre el uso y alcances de este concepto que podría conducir a equívocos y malas interpretaciones, sin que esto signifique negar "la destrucción ambiental y la apropiación desigual de recursos naturales", tal como señala Eduardo Gudynas (2001).
(47) Esta deuda, que se originó con la expoliación colonial -la tala masiva de los bosques naturales, por ejemplo-, se proyecta tanto en el "intercambio ecológicamente desigual", como en la "ocupación gratuita del espacio ambiental" de los países pobres por efecto del estilo de vida depredador de los países industrializados, algo que se refleja ya en el sobrecalentamiento acelerado de la tierra. Así, hay que incorporar las presiones provocadas sobre el medio ambiente a través de las exportaciones de recursos naturales -normalmente mal pagadas y que tampoco asumen la pérdida de nutrientes y de la biodiversidad, para mencionar otro ejemplo- provenientes de los países subdesarrollados, exacerbadas últimamente por los crecientes requerimientos que se derivan del servicio de la deuda externa y de la propuesta aperturista a ultranza. Propuesta que, al estimular al máximo las exportaciones, ha devenido en promotora y aceleradora de los monocultivos, del uso incontrolado de agrotóxicos, de la deforestación masiva, de la mayor e indiscriminada presión sobre los recursos naturales. Adicionalmente, desde la lógica de recortes fiscales de los programas de ajuste estructural y de las políticas de estabilización se han reducido sustantivamente las escasas inversiones destinadas a aquellos proyectos de protección y aún de restauración ecológica que serían indispensables para reducir la sobre-explotación de la oferta ambiental. Y la deuda ecológica crece, también, desde otra vertiente interrelacionada con la anterior, en la medida que los países más ricos han superado largamente sus equilibrios ambientales nacionales, al transferir directa o indirectamente "polución" (residuos o emisiones) a otras regiones sin asumir pago alguno. A todo lo anterior habría que añadir la biopiratería, impulsada por varias corporaciones transnacionales que patentan en sus países de origen una serie de plantas y conocimientos indígenas. Por eso bien podríamos afirmar que no sólo hay un intercambio comercial y financieramente desigual, sino que también se registra un intercambio ecológicamente desequilibrado y desequilibrador.
(48) Schipani despliega su argumentación jurídica desde los derechos humanos y de los pueblos, los que deberían servir de guía para el diseño, la reorganización y el funcionamiento de todas las instancias económicas.
(2) Si se toma al Ecuador como ejemplo, el tan promocionado acuerdo Brady de 1995 duró apenas 5 años, también se podrían considerar los 7 inútiles arreglos con el Club de París desde 1983, todo lo cual no impidió una nueva moratoria en 1999 (impulsada curiosamente por el propio FMI). Y los propios Bonos Global que sustituyeron en el año 2000 a los Bonos Brady ya se perfilan como impagables...
(3) José María Tortosa confirma esta apreciación cuando dice que "el problema del llamado subdesarrollo se origina en los países llamados desarrollados, que se agudiza gracias a estos últimos con la visible colaboración de las elites de los países pobres..." Una situación que se experimenta con crudeza en el marco de las renegociaciones de deuda y más aún en las condicionalidades cruzadas que imponen el FMI y el Banco Mundial, por ejemplo. Por lo tanto, hasta la tan denigrada teoría de la dependencia, originada especialmente en América Latina, para explicar gran parte de las causas del subdesarrollo, mantiene su vigor.
(4) Se puede afirmar que casi un 80% de las crisis de endeudamiento del mundo subdesarrollado fue causado por factores fuera de su control (Jochnick: 2001).
(5) Dólares norteamericanos que no encontraban una colocación productiva en los propios EEUU y que comenzaron a circular en los mercados europeos.
(6) Dólares acumulados rápidamente en manos de los países exportadores de petróleo y que retornaron a los países del Norte.
(7) Así se conoce la política económica en los EEUU aplicada en el gobierno de Ronald Reagan.
(8) Mientras las tasas de interés activas en seis de los más grandes países industrializados tuvieron un promedio de 4,35% entre 1985 y 1989, en el período anterior, entre 1980 y 1985, alcanzaron un 16,8%. (PNUD, citado por Teitelbaum).
(9) Que quede constancia que nunca los países ricos han frenado esos flujos de recursos del Sur, pues esta extracción de riqueza les ha beneficiado desde la época colonial. Hay que resaltar, además, lo difícil (sino imposible) que resulta recuperar los depósitos de los dictadores escondidos en los países ricos… no hacer nada también es otra forma de complicidad.
(10) Chris Jochnick, recogiendo informaciones de Naciones Unidades, frente a la realidad descrita anteriormente, concluye "dado que buena parte de la deuda proviene de actos irresponsables y de procesos determinados por los acreedores, los Estados deudores y sus poblaciones no deben asumir toda la responsabilidad legal. Dada su constante intervención en las condiciones y políticas internacionales, los países del Norte y los bancos multilaterales deben responder legalmente. Asumir esta responsabilidad se torna más urgente cuando se considera que, en concordancia con el derecho internacional, los países del Norte se encuentran también sujetos a la obligación de crear un ambiente económico justo y a la obligación fiduciaria como prestamistas".
(11) Recuérdese que en los gobiernos ecuatorianos de Oswaldo Hurtado Larrea (1981-84) y de León Febres Cordero (1984-88) se dio paso a la "sucretización" -socialización- de la deuda externa privada, en un monto que bordeaba los 1.500 millones de dólares. Las condiciones de esta operación se caracterizaron por la ausencia de criterios de selectividad y por una serie de generosas concesiones que representaron un gran alivio y un magnífico subsidio a los grupos más acomodados de la población. Ecuador fue uno de los primeros países en donde se socializó la deuda externa privada, con lo cual el término de "sucretización" fue utilizado en otras partes para definir este proceso impuesto por los intereses de los acreedores.
(12) La construcción de una planta termonuclear por un valor de 2.500 millones de dólares en las Filipinas sobre terreno sísmico y que no funciona; la fábrica de papel de Santiago de Cao en el Perú, que no pudo operar por no tener suficiente agua, o el inconcluso tren eléctrico de Lima; la refinería de estaño de Karachipampa en Bolivia, la cual, por estar ubicada a 4.000 metros de altura, no tiene suficiente oxígeno para trabajar; la procesadora de basura para Guayaquil, que se compró y pagó, pero que nunca se instaló y cuyos restos se incendiaron; la acería ACEPAR en Paraguay, que prácticamente no funciona desde su culminación a mediados de los años ochenta; o, la imprenta del Ministerio de Educación de Quito, instalada en 1991, 12 años después de haber sido comprada (y que aún no funciona), cuando el país de origen de la maquinaria ya no existía: la República Democrática Alemana. Otro caso digno de mención puede ser la compra de unos cuantos barcos pesqueros noruegos por parte de empresarios ecuatorianos a fines de los setenta; estos barcos, construidos porque el gobierno noruego estaba interesado en apoyar a sus debilitados astilleros, fueron adquiridos con un crédito estatal noruego y sin considerar todas las normatividades legales para este tipo de "ayuda al desarrollo". El crédito, de casi 50 millones de dólares (345,6 millones de coronas noruegas), se sirvió hasta mediados de los ochenta. Entonces aparecieron los problemas. La empresa compradora fue liquidada y aún cuando el Estado ecuatoriano no tenía ninguna obligación legal para asumir la deuda privada y los noruegos ya tenían una alternativa para los buques, lo hizo; tal como sucedió con la "sucretización" indiscriminada de las deudas externas privadas en el gobierno de Oswaldo Hurtado Larrea (1981-1984). Y las naves pasaron a la empresa estatal TRANSNAVE. La deuda, que se había reducido a 27,5 millones de dólares en 1987, fue servida durante los años noventa, en un monto de casi 22 millones de dólares. Sin embargo, luego de que el Ecuador suspendió los pagos, el monto de dicha deuda, en el año 2000, por efecto de los intereses sobre los intereses, superaba los 46,5 millones de dólares. Tan flagrante es la ilegalidad del proceso, que éste fue calificado públicamente como una "vergüenza" por Hilde F. Johnson, ministro de Desarrollo noruego. Sin embargo, a inicios del milenio, a pesar de ser una deuda impagable e ilegítima, se la quiere transformar en inversiones sociales...
(13) De la revisión del endeudamiento de estos países, es fácil concluir que no fue el alza del precio del petróleo el único detonante pues esta demanda masiva de créditos hay que enmarcarla, como se dijo antes, en un contexto sistémico.
(14) El BID, por ejemplo, afirmaba en 1981, que "dada la elasticidad de ingreso de la demanda de energía, tanto a corto como a largo plazo, y los probables cambios en la estructura de la economía, la aceleración de la tasa de crecimiento de la actividad económica conducirá a un mayor consumo de energía en general y a una mayor demanda de petróleo en particular, por lo menos durante los próximos diez años". Aún cuando los precios del crudo ya había descendido desde la segunda mitad del año 1982 y daban señales de un debilitamiento de tipo estructural que les llevó a su valor más bajo en 1986, el Banco Mundial en 1985 todavía aseguraba "que es probable que vuelvan a aumentar en términos reales durante el presente decenio". En este contexto había escenarios con precios crecientes del crudo, que fluctuaban entre los 30 y los 48 dólares por barril para mediados de los ochenta y entre los 30 y 78 dólares a mediados de la década de los noventa, en valores constantes de 1980. Estas previsiones erróneas en el campo hidrocarburífero se repitieron en el caso de muchos otros productos primarios para los años ochenta, así, si para el petróleo el error estuvo entre 150 y 160%, para los minerales metálicos llegó al 62%, para las grasas y aceites al 180%, para otros productos agrícolas no alimenticios al 10 % y así por el estilo...
(15) El FMI, en palabras de Andreas Hausrecht, asistente científico de la fundación del Deutsche Bundesbank de la Universidad de Berlín, "proporciona a los países en crisis abundante liquidez y hace creer a los acreedores de los países industrializados que se les devolverá su dinero. Promueve así directamente el abuso y sienta los fundamentos para la siguiente crisis (...) El FMI asegura de forma continuada la devolución de los préstamos, reajusta el valor de las posibles pérdidas (con lo que rebaja la deuda tributaria), se privatizan las ganancias y se socializan las pérdidas. El FMI se autojustifica con la presunta necesidad de deber ser, como prestamista de última instancia internacional, quien remedie las crisis de liquidez.(...) El deber nacional de un banco central es proveer siempre al sistema bancario de la suficiente liquidez, en ningún caso el mantener a flote mediante préstamos a los bancos mal gestionados. El supuesto de la iliquidez debe ser radicalmente diferenciado del supuesto de insolvencia de un banco concreto. (...) El FMI trata de salvar su función, asignada en los tiempos de Bretton Woods, en un sistema internacional de tipos de cambio fijos, cuando concedía créditos para salvar las dificultades a corto plazo en la balanza de pagos, en el actual sistema mundial de tipos de cambio flexibles, y utiliza para ello una categoría -prestamista internacional de última instancia- que no existe. E incluso esta ayuda hipócrita y poco desinteresada no es tal, porque ni siquiera un FMI dotado de omnipotencia monetaria puede acabar con la deuda externa; se trata más bien en esencia de una extensión del endeudamiento, que deja a cuenta del país en desarrollo el precio del ajuste. En segundo lugar, el Fondo liga sus promesas de préstamo a ciertas condiciones, que en ningún modo son catalogables como adecuadas para los países. El FMI va mucho más allá del restablecimiento de la confianza en el sistema financiero del país, e impone una constitución neoliberal de mercado."
(16) Alejandro Teiltebaum, desde la legislación argentina, plantea la posibilidad de que los gobernantes de los países deudores puedan se imputados del crimen de traición...
(17) Argentina, a raíz de la grave crisis del esquema de convertibilidad y del propio modelo neoliberal, al finalizar el año 2001 entró en una moratoria también tolerada por el FMI, organismo que espera "recuperar" el control de dicha economía después de haber sido uno de los principales responsables de su fracaso, tal como lo reconoció el propio Horst Köhler, director del FMI, en entrevista reproducida por Diario El País de España, el 22 de enero del 2001.
(18) Alejandro Teitelbaum, argentino, asevera que "desde el punto de vista económico financiero, si se hiciera un estudio actuarial descontando los pagos realizados, las deudas ficticias, los intereses usurarios, los intereses sobre los intereses, los gatos y las comisiones desproporcionados, se llegaría a la conclusión de que la deuda ha sido totalmente pagada y probablemente se vería que los presuntos deudores son en realidad acreedores". El Profesor Sandro Schipani, italiano, experto en aspectos jurídicos del endeudamiento externo del mundo subdesarrollado, considera también que un cálculo más justo y digno para ambas partes quizás ayude a establecer que la deuda ya está pagada. Si estos es así, se podría reclamar la devolución de lo percibido sin derecho: "enriquecimiento sin causa del acreedor", tal como lo estipulan los códigos español, francés y argentino (Ver Teitelbaum 2001).
(19) Sobre la impugnación de temas contractuales imposibles de cumplir véase las reflexiones jurídicas del Profesor Sandro Schipani. También es interesante el aporte de Alejandro Teitelbaum sobre el tema.
(20) "Contrariamente, para las poblaciones que se librarán de tan pesado fardo, significaría la posibilidad de incrementar considerablemente sus inversiones en salud, educación, creación de empleos, etc. Efectivamente el reembolso de la deuda pública del Tercer Mundo constituye, bien o mal, una erogación de alrededor de 200 a 250 mil millones de dólares, es decir de 2 a 3 veces la suma necesaria para satisfacer las necesidades básicas fundamentales, según la definición de las Naciones Unidas. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la UNICEF estiman que un gasto anual de 80 mil millones de dólares en un período de 10 años permitiría garantizar el acceso a la educación básica, al cuidado de la salud, a una alimentación adecuada, al agua potable y a la infraestructura sanitaria, a las mujeres el acceso al cuidado ginecológico y obstétrico, a todos los seres humanos. Ochenta mil millones de dólares, es casi cuatro veces menos que lo que el Tercer Mundo reembolsa en concepto de pago de la deuda externa: aproximadamente un cuarto del presupuesto militar de los EEUU; el 9% de los gastos militares mundiales; el 8% de los gastos publicitarios de todo el mundo; la mitad de la fortuna de las cuatro personas más ricas del planeta. Miseria presente, riqueza posible." (Toussaint).
(21) Sobre este tema se pueden consultar los valiosos análisis de Jubileeplus at the New Economic Foundation: www.jubileeplus.org La OCDE también considera que "la iniciativa para los PPAE no se traducirá jamás en una reducción del valor nominal del monto de la deuda porque los alivios se referirán esencialmente al perdón de los intereses y de las donaciones destinadas a financiar el servicio de la deuda, y no de perdones directos al monto de la deuda", citada por Toussaint.
(22) Walraud Schelkle, asesor de la FAO, lo recuerda así: "resulta muy instructiva una mirada a la ayuda al desarrollo, que practicaron sus antiguos enemigos de guerra con la RFA: después de la crisis de la balanza de pagos (1950/51), los miembros de la Unión Europea de Pagos abrieron unilateralmente sus mercados a la RFA y los aliados, en el Convenio de Londres sobre las Deudas (1953) concedieron una generosa remisión."
(23) Los indicadores de deuda externa de Ecuador demuestran una situación insostenible, aún después de la renegociación de los Bonos Brady en el año 2000, tal como lo demostró Salvador Marconi con un modelo de consistencia económica. La relación servicio de la deuda/exportaciones 44% (HIPC 15%), deuda/exportaciones 278% (HIPC 150%), deuda pública/ingresos fiscales 391% (280%), ingreso per cápita US$ 1.079,- (HIPC US$ 800 - 900,-). Este país, que priorizó el servicio de la deuda sobre las demandas de la sociedad, como consecuencia de un largo proceso de ajustes y de la crisis mencionada, experimentó el empobrecimiento más acelerado en la historia de América Latina: entre el año 1995 y el año 2000, el número de pobres creció de 3,9 a 9,1 millones, en términos porcentuales de 34% al 71%; la pobreza extrema dobló su número de 2,1 a 4,5 millones, el salto fue de 12% a un 31%. Lo anterior vino acompañado de una mayor concentración de la riqueza. Así, mientras en 1990 el 20% más pobre recibía el 4,6% de los ingresos, en el 2000 captaba menos de 2,5%; entre tanto el 20% más rico incrementó su participación del 52% a más del 61%. Y la emigración de ecuatorianos, con casi medio millón de personas en dos años (más de 10% de la población económicamente activa), se transformó en una válvula de escape social, política y económica...
(24) Las características que hacían entonces de Indonesia un caso único las cumplen totalmente los países subdesarrollados en la actualidad. Ghana obtuvo poco después un tratamiento preferencial, pero hasta la actualidad no se conocen los términos del acuerdo...
(25) "¡Desgraciada condición humana! Siempre los tiranos se han ligado, los libres jamás", clamaba con angustia Simón Bolívar.
(26) Es importante rescatar de la historia la impugnación de las deudas que tenía Cuba con España contratadas previo a la independencia de la isla, pues según los propios EEUU se trataba de lo que hoy se definiría como una deuda odiosa. Como complemento a lo anterior se recuerda también el repudio de la deuda externa del estado de Missisipi en los EEUU, que dura hasta ahora desde 1852, luego de un referéndum en el cual la población de dicho estado se opuso al pago de la deuda; situación que también se registró en otros Estados de los mismos EEUU.
(27) Oscar Ugarteche sugiere la posibilidad de introducir un arbitraje ad-hoc para las deudas como mecanismo transitorio en la Cámara de Comercio de País
(28) Los flujos diarios de transacciones de divisas, entre 1989 y 2001, crecieron de aproximadamente 600.000 millones de US$ a casi 2.000.000 millones. En ese lapso, las exportaciones aumentaron a una tasa anual del 6,1%, mientras que las operaciones cambiarias lo hicieron al 9,9%.
(29) Esta propuesta fue planteada durante la realización del Tribunal Andino a la Deuda Externa, celebrado en Quito los días 29 y 30 de noviembre del 2001. El autor señala, con satisfacción, que gran parte de las conclusiones de un texto publicado en noviembre del 2001, fueron asumidas en el Veredicto General del mencionado Tribunal. Véase en: http://alainet.org/active/show_text.php3?key=1578---(30∞) Aquí se puede recordar los pasos dados para constituir una Corte Penal Internacional, como parte de un proceso que ha tomado casi cinco décadas y cuya cristalización se garantizó en base a una amplia alianza de gobiernos y organizaciones sociales y ciudadanas. Como punto de partida de este empeño está la Corte Mundial establecida en la Carta de la Organización de Naciones Unidas en 1945, como órgano judicial de la institución. Igualmente habría que mencionar las doctrinas Drago y Calvo desarrolladas en América Latina hace más de un siglo como consecuencia de los problemas de deuda externa, que contribuyeron a reducir las presiones políticas más crudas y aún las intervenciones militares vinculadas a este tema, cuya práctica requirió un tiempo de maduración.
(31) Uno de los puntos que inspiran la reflexión de Raffer radica en la existencia de normativas expresas existentes en EEUU para procesar situaciones de insolvencia de las empresas (capítulo 11) y de las municipalidades (capítulo 9, título 11).
(32) Aún cuando la viabilidad política de esta transformación financiera es un punto que está por dilucidarse, considerando sobre todo el riesgo de que en ésta se reflejen las mismas desigualdades del poder internacional dominante, urge reflexionar sobre estos aspectos teniendo presente que el desarrollo sustentable de la humanidad es un tema global y que debe pensarse íntegramente desde la lógica de todos los derechos humanos.
(33) Desde el derecho surge la necesidad de impulsar -como en una verdadera guerra de guerrillas en el campo jurídico- juicios nacionales a la deuda, como el llevado adelante en Argentina que ya se proyecta en el contexto internacional y que dará paso a un reclamo en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington, ante el acto de denegación de justicia que supone el fallo judicial, que ha sido virtualmente desconocido al no haberse hecho cargo de su responsabilidad el Congreso argentino.
(34) Existe un grupo especializado que trabaja sistemáticamente el tema: Fair and Transparent Arbitration Group (FTPA), en el que participan personas del Norte y del Sur. A modo de ejemplo se podría también mencionar la iniciativa italiana para la Conferencia de Naciones Unidas sobre "Financiamiento y Desarrollo" del 2002: "Towards a Contractual Global Fund for the Development of Global Public Goods", 2001 (mimeo).
(35) Las críticas a la propuesta del FMI no se hicieron esperar. El mismo Raffer ha expuesto las debilidades de la propuesta fondomonetarista (31.1.2002), así como Ann Pettifor de Jubilee y de New Economics Foundation (febrero del 2002). Estos y otros estudiosos y expertos en la materia coinciden en señalar categóricamente que el FMI no puede ser el eje de esta iniciativa.
(36) En la búsqueda de propuestas amplias, en una primera fase, se podría pensar en la realización de un esquema de mediaciones a partir de una consulta ampliada en la cual podrían participar los diversos acreedores, así como el gobierno y representantes de la sociedad civil del país deudor. Sin embargo, esta consulta no puede sustituir un arbitraje independiente y naturalmente tampoco la aplicación de un tribunal financiero internacional.
(37) anulación masiva de deudas, no puede obviar el establecimiento de marcos jurídicos diferentes, que restablezcan el derecho en las relaciones internacionales sobre bases de universalidad y equidad.
(38) Igualmente una masiva anulación de deudas sería una contribución efectiva para prevenir las tendencias recesivas existentes a nivel mundial, agudizadas por los atentados del 11 de septiembre del 2001.
(39) En el plano jurídico de muchos países se incorporan el criterio de la "excesiva onerosidad sobreviviente", o sea el derecho a no cumplir una obligación cuando las condiciones de la misma han cambiado haciendo que su cumplimiento sea en extremo oneroso; principio incluido también el la Convención de Viena, en su artículo 62 (Véase Teitelbaun 2001).
(40) Si "el margen de maniobra para el desarrollo se configura cuando se organizan las restricciones", en palabras de Elmar Altvater, renombrado Profesor de la Universidad Libre de Berlín, la mayor influencia la ejercen los países industrializados, lo cual revaloriza aún más la acción de la sociedad civil de esos países. En este empeño se requerirá de un sistema de veedurías ciudadanas para hacer un seguimiento a los procesos de negociación y contratación de la deuda pública, igualmente serán necesarios esquemas jurídicos que normen el endeudamiento foráneo. Entre otros puntos que se podrían mencionar urge poner límites a la posibilidad de que las personas provenientes de los países deudores que negocian la deuda o suscriben convenios con el FMI, por ejemplo, puedan trabajar a renglón seguido en organismos multitalerales de crédito, al menos durante un lapso de 10 años; esta condición es importante por la experiencia acumulada en los últimos años, en los cuales muchos funcionarios de los países empobrecidos han hecho méritos para asegurarse un puesto bien pagado en el exterior antes que atender los intereses de sus países...
(41) Una opción sería permitir que un país deudor pague al menos parte de su deuda en moneda nacional. Otra desventaja para los países que dolaricen oficialmente sus economías…
(42) En la actualidad la tendencia es inversa. Pero más que eso, debido a las limitaciones de productividad y competitividad de los países subdesarrollados ,es difícil esperar que los países industrializados estén en capacidad de adquirir toda la oferta de bienes primarios y aún los manufacturados, muchas veces de muy baja calidad. El reto es complejo: cómo garantizar que los productos del mundo pobre accedan al mercado mundial en condiciones aceptables, cuando además están sujetos a los cambios tecnológicos, sea por el desarrollo de productos sintéticos o por la desaparición de la demanda a raíz de cambios en la tecnología.
(43) Conviene pensar en propuestas para la creación de una moneda universal, el "bancor", como lo propuso Keynes durante las negociaciones de Bretton Woods en 1944.
(44) Fondo que no debería caer en manos del FMI o del Banco Mundial. Su manejo debería recaer en alguna instancia de las Nacionales Unidas.
(45) Esta iniciativa está siendo liderada por ATTAC: Association pour une Taxation des Transactions financières pour l'Aide aux Citoyens - Asociacion por un Tributo a las Transacciones Financieras y Ayuda a los Ciudadanos, que surgió en Francia y que se extiende cada vez más en el mundo. Es interesante anotar que los parlamentos de algunos países -Canadá, Finlandia, Irlanda, Bélgica y España-, así como el gobierno francés de Lionel Jospin ya discutieron esta iniciativa. Es más, el Parlamento Europeo perdió la posibilidad de instaurar el impuesto por un solo voto, mientras que el "Llamamiento Mundial de Parlamentarios por la Tasa Tobin" ya ha sido suscrito por unos 700 parlamentarios europeos y algunos norteamericanos.
(46) Conviene reflexionar sobre el uso y alcances de este concepto que podría conducir a equívocos y malas interpretaciones, sin que esto signifique negar "la destrucción ambiental y la apropiación desigual de recursos naturales", tal como señala Eduardo Gudynas (2001).
(47) Esta deuda, que se originó con la expoliación colonial -la tala masiva de los bosques naturales, por ejemplo-, se proyecta tanto en el "intercambio ecológicamente desigual", como en la "ocupación gratuita del espacio ambiental" de los países pobres por efecto del estilo de vida depredador de los países industrializados, algo que se refleja ya en el sobrecalentamiento acelerado de la tierra. Así, hay que incorporar las presiones provocadas sobre el medio ambiente a través de las exportaciones de recursos naturales -normalmente mal pagadas y que tampoco asumen la pérdida de nutrientes y de la biodiversidad, para mencionar otro ejemplo- provenientes de los países subdesarrollados, exacerbadas últimamente por los crecientes requerimientos que se derivan del servicio de la deuda externa y de la propuesta aperturista a ultranza. Propuesta que, al estimular al máximo las exportaciones, ha devenido en promotora y aceleradora de los monocultivos, del uso incontrolado de agrotóxicos, de la deforestación masiva, de la mayor e indiscriminada presión sobre los recursos naturales. Adicionalmente, desde la lógica de recortes fiscales de los programas de ajuste estructural y de las políticas de estabilización se han reducido sustantivamente las escasas inversiones destinadas a aquellos proyectos de protección y aún de restauración ecológica que serían indispensables para reducir la sobre-explotación de la oferta ambiental. Y la deuda ecológica crece, también, desde otra vertiente interrelacionada con la anterior, en la medida que los países más ricos han superado largamente sus equilibrios ambientales nacionales, al transferir directa o indirectamente "polución" (residuos o emisiones) a otras regiones sin asumir pago alguno. A todo lo anterior habría que añadir la biopiratería, impulsada por varias corporaciones transnacionales que patentan en sus países de origen una serie de plantas y conocimientos indígenas. Por eso bien podríamos afirmar que no sólo hay un intercambio comercial y financieramente desigual, sino que también se registra un intercambio ecológicamente desequilibrado y desequilibrador.
(48) Schipani despliega su argumentación jurídica desde los derechos humanos y de los pueblos, los que deberían servir de guía para el diseño, la reorganización y el funcionamiento de todas las instancias económicas.
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